Expertos de la Academia Americana de Pediatría piden a los padres de familia no abrigar a los bebés con abrigos acolchados dentro del auto, ya que eso podría afectar el mecanismo del cinturón de seguridad.
La razón, aseguran, es que un abrigo de ese tipo crea una especia de vacío de 6 mm y el cinturón quedaría flojo.
En caso de accidente, con el cinturón flojo, los bebés podrían sufrir lesiones en cuello, cerebro y columna vertebral, mismas que pondrían en riesgo su vida.