El jefe de Bomberos de Massachusetts, Peter J. Ostroskey, advierte sobre un desafío de video viral que podría causar un incendio en las casas sin que los adultos se den cuenta.
La aplicación TikTok, que también es una red social, se ha vuelto muy popular entre los niños y adolescentes. Ostroskey denuncia en una carta digirida a los bomberos del estado que en la plataforma se promociona un "uso inseguro de la electricidad y el fuego".
"Se trata de utilizar la parte del enchufe del cargador de un teléfono, insertarlo parcialmente en la toma de corriente de la pared y luego deslizar un centavo por la pared sobre las puntas expuestas", escribe Ostroskey en la carta cuya copia fue obtenida por CNN.
"El resultado son chispas, daños en el sistema eléctrico y, en algunos casos, incendios", explica.
Bomberos acudieron de emergencia a la secundaria Plymouth North High School por un incendio en parte de sus instalaciones el pasado 21 de enero. Se encontraron dos tomacorrientes que se quemaron en un salón de clases, según un comunicado de prensa.
Al parecer, algunos estudiantes quisieron imitar el reto viral. "No se necesita mucho para electrocutarse, electrocutarse fatalmente solo por una toma de corriente en una toma de corriente", asegura el jefe del Departamento de Bomberos de Plymouth, Ed Bradley.
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La historia detrás del crucifijo gigante sumergido en el lago Michigan
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El crucifijo gigante sumergido en el lago Michigan tiene 3.35 metros de largo y pesa 839 kilogramos.
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La obra fue encargada en 1956 por una familia de Rapson, Michigan, que atravesó por un momento doloroso.
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Gerald Schipinski tenía 15 años cuando murió, su familia encargó la pieza y pagó 2,500 dólares por ella. Pero cuando llegó presentaba daños por lo que los dueños decidieron ponerla a la venta.
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La Iglesia Católica de San José, en Rapson la reguardó por unos meses. Al año siguiente, fue vendida por solo 50 dólares a un club de submarinistas locales.
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El hombre que compró el crucifijo ordenó que se depositara en el lago Michigan para rendir honor a Charles Raymond, un compañero del club de buceo que murió ahogado.
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El evento anual para observar la obra no se hacía desde 2015 debido a las condiciones climáticas.
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El pasado 9 de marzo los visitantes llegaron a la ciudad de Petoskey, ubicada en la bahía Little Traverse Bay, para ver la escultura, con ayuda de una iluminación subacuática.
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En 1985 un grupo de personas decidió buscar la pieza para contemplarla, aunque sin sacarla de las aguas. Y desde ese año se repite la tradición.
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Ahora el sitio se ha vuelto un lugar de peregrinación al que acuden no solo creyentes.
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La obra se encuentra debajo del hielo, a 8 metros por debajo de la superficie y a más de 200 metros de la costa.
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Los últimos cuatro años el crucifijo no pudo ser visto debido la inestabilidad del hielo, pero la ola de frío invernal del 2019 le dio finalmente la consistencia necesaria
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Cuando el tiempo lo permite, un club de buceo local perfora un agujero a través del hielo e invita a la gente a ver la estatua.
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