El Departamento de la Familia, a través de su Secretaria Glorimar Andujar, anunció el martes el adelanto de los beneficios del Programa de Asistencia Nutricional (PAN) para el martes 27 de agosto a las 143,661 familias que estaban programadas a recibir su beneficio la primera semana de septiembre. Estas representan 261,072 personas en esos núcleos familiares.
“Como una medida cautelar, hemos adelantado los beneficios del PAN para aquellas familias que recibieron su apoyo alimentario a principio del mes de agosto y que hoy pudieran necesitar esa asistencia para prepararse ante un evento atmosférico que podría afectar a la isla en las próximas 24 a 72 horas,” expresó Andújar.
La emisión del adelanto representa un beneficio total de $45,000,000 entre las 143,000 mil familias, disponible el martes para la compra de alimentos en todos los comercios certificados por la Administración de Desarrollo Socioeconómico de la Familia, que administra el programa PAN en la isla que incluye el aumento por asistencia por desastres.
“Las familias cuyo último número de seguro social finaliza en los dígitos 0 y 1, así como las personas sin hogar registradas en el programa son los participantes que verán reflejado el adelanto en sus cuentas hoy martes. Les exhortamos a adquirir lo necesario en la eventualidad que tengamos que enfrentar esta tormenta, particularmente aquellas personas mayores de 60 años,” manifestó Andujar.
Andújar explicó que se notificó de manera oficial mediante comunicación escrita a los funcionarios del Servicio de Alimentos y Nutrición (FNS) del Departamento de Agricultura federal sobre el cambio en la emisión, tras la Declaración de Emergencia emitida por la Gobernadora Wanda Vázquez Garced en el día de ayer, ante el paso de la Tormenta Tropical Dorian que podría llegar a la isla como un huracán Categoría 1.
“Reconociendo el impacto que tiene en la salud y en el bienestar de miles de familias que viven bajo el nivel de pobreza en Puerto Rico a las que apoyamos con el PAN, les reiteramos que estamos listos para atender cualquier necesidad de emergencia que se presente,” manifestó la administradora de ADSEF.
La Secretaria señaló que los participantes cuentan desde el pasado 29 de julio de 2019, con un aumento en el beneficio del PAN de aproximadamente 25% de su beneficio regular gracias a la aprobación del desembolso de la nueva fase de la asistencia alimentaria por desastres en el programa de Asistencia Nutricional (PAN) que asigna $600 millones a las familias bajo el nivel de pobreza en Puerto Rico.
Esta asignación adicional representa la segunda asistencia por desastres recibida en dos últimos dos años, tras el paso de los Huracanes Irma y María en septiembre de 2017. La primera asignación totalizó $1,200 millones distribuidos entre los meses de marzo de 2018 a febrero de 2019.
“Además de este beneficio del PAN, contamos con siete millones de libras de alimentos listos para ser distribuidos en caso de una emergencia,” aseguró.
A agosto de 2019 el programa PAN beneficia a 706,419 familias que viven bajo el nivel de pobreza en la isla.
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El veterano del Ejército estadounidense, Luis Cabrera Sánchez, sostiene su machete mientras hace una pausa para un retrato mientras limpia los restos de su casa dañada.
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Margarita Burgos posa para un retrato mientras cocina afuera sobre un fuego de leña, debido a la falta de electricidad, después del huracán María en Yabucoa, Puerto Rico.
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María Yuseno posa para un retrato con su hija Edmary Martínez mientras barre su cochera que contiene las pertenencias recuperadas de su casa dañada después del paso del Huracán María en Yabucoa, Puerto Rico. "La comida llega a los supermercados, pero se les acaba casi inmediatamente y los barcos no llegan", dijo Yuseno.
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Dereck Laguna, de 13 años, acompaña a su padrastro José Figueroa mientras se detienen en la carretera donde encontraron agua en Cayey, Puerto Rico.
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Damaris Torres vigila a su hijo Manuel Alejandro Olivencia en el hospital de Cataño, Puerto Rico. Días antes de la llegada del huracán, Torres trató de encontrar un lugar seguro para su hijo, que ha estado en cama durante una década después de un accidente de tráfico y depende de un ventilador, tanque de oxígeno y un tubo de alimentación.
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Eduardo Lebrón posa para un retrato mientras hace su viaje diario a una estación de suministro de agua potable en Santa Isabel, Puerto Rico. "El agua no está llegando al barrio", dijo el hombre de 60 años de edad.
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Sandy Nieves posa para un retrato en la puerta de su casa, muy dañada, después del huracán María en Yabucoa, Puerto Rico. Nieves dijo que su mayor necesidad es su hogar y especialmente la cama de su bebé. "No tenemos donde dormir, no tenemos nuestras cosas, todos estamos durmiendo en una cama en la casa de mi mamá".
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Emari Rodríguez posa para un retrato después de llenar botellas en un centro de distribución de agua para llevarlas a casa. Dijo sentirse más preocupada por los ancianos en su vecindario. "Necesitamos la electricidad para regresar, ya que los ancianos no aguantarán mucho más con esta situación, tenemos que seguir adelante".
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Rafael Velázquez, un residente de Cayey, posando para un retrato junto a su bote tendido en la tierra después de la marejada por el huracán María en Santa Isabel, Puerto Rico. "Lo compré hace un año y todavía no lo había usado, la tormenta me lo estrenó", dijo Velázquez.
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Felix Davilla, quien trabaja en el basurero de Yabucoa, posa para un retrato delante de los escombros dejados por los residentes después del huracán María.
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