ORLANDO, Florida.- Las temperaturas inusualmente bajas registradas en Florida Central durante las últimas semanas han causado la ruptura de tuberías en viviendas y complejos residenciales, dejando a varias familias sin servicio de agua potable por horas e incluso días.
Vecinos de distintas zonas reportaron que el problema comenzó tras noches con temperaturas cercanas o por debajo del punto de congelación, lo que provocó que el agua dentro de las tuberías se expandiera hasta reventarlas. En muchos casos, los daños se detectaron hasta que el suministro fue suspendido o aparecieron fugas severas.
“Se rompió una tubería principal por el frío y nos quedamos sin agua. Lo más complicado fue encontrar las piezas necesarias para repararla”, relató Ricardo Peña Herrera, uno de los residentes afectados. Asegura que, además de la emergencia, enfrentó retrasos debido a la alta demanda de servicios de plomería en la zona.
Compañías de plomería locales confirmaron que en los últimos días han recibido decenas de llamadas diarias de familias que no saben cómo actuar al quedarse sin agua, lo que ha generado tiempos de espera más largos para las reparaciones.
Frío en Florida Central dispara demanda de plomería y escasez de piezas
David Sierra, plomero con años de experiencia en Florida Central, explicó que este tipo de daños ocurre cuando las tuberías no están debidamente protegidas contra el frío. “El agua se congela, se expande y la presión termina rompiendo la tubería, especialmente en instalaciones expuestas o antiguas”, señaló.
El especialista advirtió además sobre la escasez de ciertos productos y piezas, como los dispositivos backflow, necesarios para cumplir con normas de seguridad en algunas reparaciones. “Hay piezas que simplemente no se consiguen de inmediato, lo que retrasa aún más las soluciones”, explicó.
Ante la posibilidad de más noches frías, los expertos recomiendan aislar tuberías expuestas, cerrar y drenar llaves exteriores, y dejar correr ligeramente el agua durante las horas de mayor frío para reducir el riesgo de congelación.
Mientras las temperaturas continúan fluctuando, residentes y plomeros coinciden en que la prevención será clave para evitar nuevos daños y más familias afectadas por la falta de agua en la región.