El cardenal Timothy Dolan se reunió este martes por la mañana con inmigrantes recién llegados de Texas a quienes les dio la bievenida y su bendición por haber llegado a la Ciudad de Nueva York.
A medida que los autobuses continúan llegando a Manhattan con cientos de migrantes en busca de asilo, la organización religiosa Caridades Católicas dijo que está ayudando a aproximadamente 1,500 personas que han sido reubicadas en la ciudad.
La organización está trabajando en la ciudad para establecer un centro de recepción para ayudar a satisfacer la creciente necesidad de asilos, se espera que el centro abra el próximo 25 de agosto.
“Como neoyorquinos, descubrimos cómo expandir nuestra capacidad para conocer a los recién llegados. No vemos esto como un mero problema local; es un problema nacional y, como nación, debemos enfrentar la crisis que enfrentamos. con', dijo Monseñor Kevin Sullivan, director ejecutivo de Caridades Católicas.
La organización indicó que ha visto una afluencia constante de llegadas, pero las cifras aumentaron el mes pasado cuando llegaban más de 200 personas por semana.
“Tratamos de ver con los ojos de Jesús y tratamos de responder como lo haría Jesús”, dijo Dolan en una conferencia de prensa en Midtown. “Nuestra perspectiva es simplemente ayudarlos”.
El alcalde Eric Adams dijo recientemente que Nueva York tiene la obligación moral y legal de ayudar a los migrantes, y la ciudad ya ha abierto 11 refugios de emergencia.
Otro desafío que enfrenta la ciudad es lograr que los niños migrantes se matriculen en las escuelas de la ciudad, donde ha habido escasez de maestros bilingües.
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Un niño espera el momento indicado para subir al tren de carga que lo llevará a la frontera norte de México con Estados Unidos.
Luis Enrique Aguilar / Museo del Barrio
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Durante días, Esther viajó por México para reencontrarse en EEUU con sus padres, quienes pagaron a una coyote para que la acompañara en su travesía. Por una respuesta equivocada que la acompañante de Esther le dio a un agente de migración, detuvieron a la mujer. Días después, acompañada por agentes de migración, Esther fue repatriada a Guatemala y volvió a casa de sus familiares, como relata el fotógrafo Luis Enrique Aguilar.
Luis Enrique Aguilar / Museo del Barrio
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Niñas como esta trabajan en el campo con sus hermanos porque sus familias dependen de esa entrada de dinero.
El Museo del Barrio / Valentina Glockner
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El humor no se escapa de los juegos de los niños.
El Museo del Barrio / Valentina Glockner
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En dibujos como el de Epifanio, de 10 años, los niños dan cuenta de su trayecto hacia el norte, de lo que les ha llamado la atención o les ha marcado.
Cortesía: Valentina Glockner
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La muestra también refleja aspectos de la migración interna y el trabajo infantil. En México, por ejemplo, niños recogen vegetales y frutas en regiones de producción agrícola.
El Museo del Barrio / Valentina Glockner
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Los llamados niños jornaleros crecen y juegan en los campos donde sus padres y familiares trabajan.
El Museo del Barrio / Valentina Glockner
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"La migración es cuando una persona se va a los Estados Unidos para una vida mejor", escribe José Abraham en uno de los dibujos de esta muestra.
Cortesía: Valentina Glockner
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Valentina Glockner, antropóloga que coordina esta muestra en El Museo del Barrio, dice que los niños migrantes están afectados por procesos de desigualdad que los expulsan de sus regiones.
El Museo del Barrio / Valentina Glockner
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En los dibujos como el de Agustín, de 9 años, no falta la representación de la frontera entre Estados Unidos y México.
Cortesía: Valentina Glockner
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Una cruz en el desierto de Altar, Sonora dedicada a los niños migrantes muertos, los que no lograron llegar a Estados Unidos.
Luis Enrique Aguilar / Museo del Barrio
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Así es la frontera que Mario, de 12 años, tiene grabada en su mente.
Cortesía: Valentina Glockner
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En la Montaña de Guerrero se refleja la importancia que tiene para la comunidad el día de muertos, la fiesta en la que como relata la antropóloga Valentina Glockner, el pueblo recibe a los familiares difuntos y lleva su festejo al cementerio.
El Museo del Barrio / Valentina Glockner
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"Mi papá se fue a Estados Unidos y lo extraño mucho", escribe Eusebia de 10 años.
Cortesía: Valentina Glockner
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La exhibición también hace reflexionar sobre niños que, como apunta Valentina Glockner, nunca logran llegar a Estados Unidos, que los devuelven o que por políticas migratorias o las dificultades del viaje, se quedan en el camino, en otras partes en ese rumbo al norte.
El Museo del Barrio / Valentina Glockner