El 30 de agosto de 1997 un jet privado aterrizó en el aeropuerto privado parisino en Le Bourget con la pareja más famosa del mundo como pasajeros:
Diana, princesa de Gales, y su amante, el multimillonario
Dodi Al-Fayed. El vuelo procedía de la isla italiana de Cerdeña. La pareja acababa de pasar nueve días en las riveras francesa e italiana a bordo del Jonikal, el yate de la familia Al-Fayed.
Paris sería la última escala antes de llegar a Londres, su destino final.
Para frustración de la pareja, los
paparazzi fueron una
presencia constante e inevitable. Diana, quien hasta ese día fue la mujer más fotografiada del mundo, sentía una
profunda antipatía por los fotógrafos, la cual había llegado a un punto febril en la última semana. Esta fobia por los fotógrafos de tabloide jugaría un papel determinante en la tragedia que le esperaba a la vuelta de la esquina.
Pero la presencia de los ‘paparazzi’
no fue el único factor que contribuyó al fatal desenlace que tuvo lugar en las horas siguientes.
El Audi Cabriolet de la Princesa Diana en fotos
image-thumb.jpg
Un
Audi Cabriolet de 1994 estrenado por
Diana Princesa de Gales,
será subastado el próximo 6 de julio por la casa
Cheffins en la ciudad de Cambridge, 62 millas al norte de Londres.
Silverstone Auctions
image-thumb-2.jpg
El Audi Cabriolet fue la versión convertible de la cuarta generación de la línea de compactos Audi 80. que fue uno de los primeros exponentes de la revolución en diseño que devolvió a Audi a los primeros lugares en las preferencias de los compradores de autos de lujo.
Silverstone Auctions
image-thumb-3.jpg
El diseño del Audi Cabriolet de 1994 se mantiene fresco y actual después de 23 años.
Silverstone Auctions
image-thumb-1.jpg
Diana, Princesa de Gales utilizó este auto como su método de transporte personal en Londres entre marzo y septiembre de 1994.
Silverstone Auctions
image-thumb-4.jpg
A diferencia del Mercedes-Benz 500 SL de dos puestos que la princesa poseyó brevemente entre 1991 y 1992, el Audi Cabriolet cuenta con amplio espacio para 4 pasajeros.
Silverstone Auctions
image-thumb-5.jpg
Esta imagen con la capota subida muestra la belleza que caracterizó a todos los modelos de la línea Audio 80, especialmente al Cabriolet.
Silverstone Auctions
image-thumb-6.jpg
La princesa de Gales eligió una hermosa tapicería en cuero beige claro que combina perfectamente con la pintura de color verde de su exterior llamado gomera perlado.
Silverstone Auctions
image-thumb-8.jpg
A pesar de su diseño avanzado para la época, la cassettera delata la era en la que fue construido.
Silverstone Auctions
image-thumb-10.jpg
Aunque aún no contaba con bolsa de aire, el volante del Audi cabriolet colapsaba dentro del tablero para minimizar el impacto con el conductor en caso de un accidente. Afortunadamente este Audi ha sobrevivido ileso durante los últimos 23 años.
Silverstone Auctions
image-thumb-16.jpg
Silverstone Auctions
image-thumb-12.jpg
La unidad utilizada por la princesa Diana está equipada por un motor de 5 cilindros en línea con desplazamiento de 2.3 litros y una caja de cambios automática de 4 velocidades.
Silverstone Auctions
image-thumb-17.jpg
El Audi Cabriolet 1994 tiene un baúl profundo y angosto típico de los convertibles de 4 puestos.
Silverstone Auctions
image-thumb-7.jpg
Afortunadamente, los sucesivos dueños del Audi de 'Lady Di' conscientes del origen del vehículo lo han mantenido en excelente estado. El auto ha acumulado solo un poco más de 21,000 millas en los últimos 23 años.
Silverstone Auctions
Paul Henry, jefe de seguridad del
Hotel Ritz, donde Diana y Dodi acababan de cenar, fue el encargado de conducir el
Mercedes-Benz S280 1994 blindado, de base larga, parte de la flota VIP del mismo hotel. En él, Diana y Dodi salieron hacia su fatal destino. Henry era un piloto experto en
maniobras evasivas a alta velocidad, pero esa noche había bebido más de la cuenta. Según los exámenes
post mortem el grado de embriaguez del chofer
triplicaba el límite permitido por la ley francesa, lo cual, sumado a la presencia de
medicamentos antidepresivos en su sistema, hacía imposible no poner en duda la idoneidad de Henry para conducir, mucho menos para enfrentar una carrera a alta velocidad contra los
paparazzi.
Solo el guardaespaldas Trevor Rees-Jones, único sobreviviente del brutal accidente que acabó con la vida de Diana, se había sujetado con el
cinturón de seguridad. El resto de los pasajeros ignoró la presencia de la más elemental de las medidas de seguridad en la cabina de un automóvil.
Henry estaba determinado, probablemente por indicación de la pareja, a evitar ser alcanzado por el enjambre de 30
paparazzi que los siguió desde el Ritz. Esto, sumando al grado de alcohol en su sistema, resultó en una combinación letal.
A las 12:23 de la madrugada del 31 de agosto de 1997, en la entrada del túnel subterráneo que pasa debajo de la
Place de l’Alma en la ribera derecha del rio Sena, Henry
perdió el control del Mercedes-Benz. El frente del auto chocó contra la decimatercera columna central del grupo que sostiene la estructura de la plaza, a 65 millas por hora (112 Km/h). Desde allí, el S280 rebotó
golpeando el lado derecho del auto donde viajaba la princesa, contra la pared del túnel. El auto se detuvo.
Henry y Dodi murieron en el acto. Rees-Jones sobrevivió considerablemente desfigurado, pero eventualmente logró una recuperación total. Diana sobrevivió el accidente,
sin ningún tipo de herida física visible y sin una sola gota de sangre que manchara su cuerpo. Así lo aseguró
Xavier Gourmelon, un bombero parisino de rescates, quien acudió a la escena del accidente a solo tres minutos de su ocurrencia. Gourmelon declaró a
The Sun que fue él quien rescató a Diana y la resucitó del paro respiratorio que sufrió momentos después ser extraída de los restos del vehículo. Gourmelón dice haber encontrado a la princesa
en el suelo de la parte trasera del auto desde donde le preguntó al rescatista “Dios mío, ¿qué pasó?”.
La cabina del S280 soportó los efectos del impacto ejemplarmente, con una deformación mínima considerando la violencia del golpe. El Mercedes-Benz Clase-S de tercera generación (W140) es
uno de los autos más seguros de la década de 1990. Sin embargo las tres víctimas fatales pagaron un precio muy alto por haber ignorado la presencia de los cinturones de seguridad. El asiento trasero de la versión extendida del W140 es lo suficientemente amplio como para que la princesa, en caso de haber estado utilizando el cinturón, pudiese haber evitado los golpes que le ocasionaron las
sustanciales heridas internas que le costaron la vida.
No se puede decir que la tecnología de seguridad pasiva presente en los vehículos modernos hubiese salvado la vida de la princesa. De hecho esa es un área en que la tecnología actual no es muy distinta a la de hace 24 años. El único aditamento de seguridad que se podría encontrar en la cabina de un Mercedes-Benz Clase-S actual que no estaba en el mercedes-Benz donde perdió la vida Diana, es una cortina de aire lateral que habría podido mitigar golpes de la cabeza contra las puertas, algo que no es especialmente efectivo cuando no se usa un cinturón de seguridad y el cuerpo queda libre para
viajar a merced de las dinámicas del choque. Lo mismo se puede decir de los cinturones inflables, los cuales
son totalmente inútiles cuando no están siendo usados.
A Harry y la realeza británica también les gustan los carros
Queen Behind The Wheel
Isabel
Desde muy joven la reina Isabel II se ha destacado por su pericia al volante. En 1945 antes de finalizar la Segunda Guerra Mundial, la entonces princesa Isabel sirvió en el ejército como segunda oficial subalterna honoraria en el Servicio Territorial Auxiliar, que es como era conocida la rama del ejército británico compuesta por mujeres voluntarias. Allí Isabel se entrenó como chofer y mecánico, aprendiendo a armar y desarmar motores, y desarrolló una afinidad por el automóvil que ha durado hasta nuestros días.
Aquí se ve a la joven reina llegando a un juego de polo en agosto de 1958, a bordo de un Ford Fairlane sedan de 1955.
Getty Images
Royal Couple In Ibadan
La reina Isabel prefiere los vehículos todoterreno de
Land Rover, aquí se la puede ver a bordo de una
Land Rover Series I en una visita oficial a Nigeria en 1956.
Getty Images
Zara Phillips Marries Mike Tindall In Edinburgh
En ocasiones oficiales la reina suele transportarse en cómodas limusinas manejadas por sus guardaespaldas como esta limusina Bentley de la que se la ve saliendo en la imagen.
Getty Images
Royal Wedding - Wedding Guests And Party Make Their Way To Westminster Abbey
En esta imagen de la limusina Bentley, basada en el modelo Arnage, se puede apreciar su enormes ventanas y su altísimo techo, lo que facilita la salida y entrada al vehículo de la monarca sin tener que bajar la cabeza.
Getty Images
Her Majesty The Queen
Pero es en Sandringham, su casa, o más bien palacio, de campo donde Isabel aún maneja a sus anchas a bordo de sus queridos todo terreno. Las antiguas Land Rover Defender han sido sustituidas por modelos más modernos como la Discovery que se ve an la imagen. Vehículos que serán más amables con los cansados huesos de la nonagenaria monarca.
Getty Images
FRANCE-BRITAIN-QUEEN
Los autos de uso de la reina llevan discretas marcas como adornos de capó especiales con motivos ligados a su reinado como esta estatuilla de San Jorge, santo patrón y protector de la familia real británica, en el tope de la parrilla de una de sus limusinas Bentley.
Getty Images
Windsor Polo Played For Cartier International Day
A la reina también se la puede ver con frecuencia al volante de alguno de sus automóviles de uso particular, siempre con un guardaespaldas sentado en el asiento del pasajero delantero.
Getty Images
The Credit Suisse Royal Windsor Cup Day
Aquí se la ve al volante de un Daimler Super V8 X350 con su fiel guardaespaldas a su lado. En la parilla del auto, que en Estados Unidos fue comercializado como Jaguar Vanden Plas, se puede ver el escudo de la el emblema de la reina 'ERII' y el emblema 'AA' de la Asociacón del Automóvil británica, una institución similar al AAA de Estados Unidos, que irónicamente fue formada en 1905 para ayudar a los motoristas a evitar las costosas multas por exceso de velocidad establecidas durante el reinado de la reina Victoria.
Getty Images
The Credit Suisse Royal Windsor Cup Day
La reina tiene la reputación de ser una conductora impaciente pero muy capaz.
Getty Images
Cartier Queen's Cup Final
A sus 92 años la reina Isabel II aún tiene la energía para enfrentar viajes largos detrás del volante, los cuales usualmente realiza en el asiento del conductor de esta station wagon Jaguar X-Type. Hace un año la reina
condujo por 60 millas para asistir a misa.
Getty Images
President Obama And The First Lady Lunch With The Queen and Prince Philip
El contadas ocasiones la reina permite que su esposo, el príncipe Felipe de Edimburgo, conduzca. Aquí vemos a la pareja real inglesa con Felipe detrás del volante, a bordo de una Range Rover Autobiography de base extendida con el presidente Barack Obama y la primera dama Michelle Obama, en camino a un almuerzo privado en el palacio de Windsor en 2016.
Getty Images
The Cartier International 2008
Carlos
El auto favorito del príncipe Carlos, el primero en la sucesión del trono, es este Aston Martin DB6 Volante de 1969 que recibió como obsequio de su madre en su cumpleaños 21. Carlos adaptó el vehículo, que aún posee 49 años más tarde para que funcionara con bioetanol como combustible.
Getty Images
Royal Wedding Cars And Carriages Prepared
Pero las ocasiones más solemnes requieren de más formalidad por lo que el heredero de la corona inglesa requiere de autos más ceremoniales como esta imponente limusina Rolls-Royce Silver Wraith, utilizada por Carlos y su esposa Camila para asistir a la boda del principe William con Kate Middleton.
Getty Images
HRH Prince Charles & Mrs Camilla Parker Bowles Marry At Guildhall Civil Cer
Carlos, quien a pesar de tener 69 aún disfruta ocasionalmente de la vida nocturna en Londres, se desplaza en ocasiones privadas a bordo de esta limusina Rolls-Royce basada en el modelo Silver Seraph. Aquí se le ve saliendo de la recepción de su segunda boda con Camila Parker Bowles.
Getty Images
Prince Charles and Camilla's Car Attacked in London
La limusina privada de Carlos fue atacada en 2010 cuando el príncipe y Camila se dirigían a asistir a una obra de teatro en el London Palladium. Los atacantes armados de botes de pintura arremetieron contra el vehículo causando daños en la carrocería y destruyendo una de sus ventanas.
Getty Images
INDIA-ROYALS
William
El principe William segundo en la línea de sucesión, a quien vemos a bordo de un simulador de manejo de un auto de Fórmula E, no es ajeno a los placeres de la conducción.
Getty Images
Newlywed Royals Leave Wedding Reception
El día de su boda con Kate Middleton, William logró que su padre el prícipe Carlos, le permitiera usar su preciado Aston Martin DB6 de 1969 para abandonar la recepción nupcial. Aparte de la decoración típica de los autos de los recién casados, los amigos de William le jugaron una broma al recién casado fijando un signo con una gran 'L' roja en fondo blanco requerido por la ley inglesa para los vehículos de los conductores inexpertos que aún están aprendiendo a manejar.
Getty Images
Britain's Prince William drives an Aston
Después del episodio, el principe Carlos le confió a un grupo de amigos que William, por el nerviosismo de la ocasión, olvidó liberar el freno de mano del convertible.
Getty Images
Invictus Games Toronto 2017 - Day 1
Harry
Después de su abuela, la reina Isabel II, el príncipe Harry es quien más se deja ver detrás del volante. En esta ocasión sin embargo, la pequeña versión infantil de la histórica
Land Rover Series I, está siendo conducida por Daimy Gommers de 5 años de edad en la ciudad de Toronto en Canadá.
Getty Images
Behind The Scenes At The Invictus Games
Como todo ciudadano inglés, Harry es un ávido fan de los todoterreno Land Rover. Aquí lo vemos, celular en mano, fotografiando una unidad utilizada por su abuela la reina Isabel II, por lo que lleva el monograma de la soberana 'ERII' en uno de sus guardafangos.
Getty Images
Prince Harry Attends A Track Day For The Royal Foundation Endeavour Fund & Visits Boultbee Flight Academy
En esta imagen de 2014 vemos a Harry piloteando un histórico Aston Martin DB4 en la pista de Goodwood en Inglaterra en un evento de caridad para recolectar fondos para el beneficio de soldados heridos en combate.
Getty Images
Prince Harry Attends A Track Day For The Royal Foundation Endeavour Fund & Visits Boultbee Flight Academy
Harry tiene mucha experiencia con la conducción a alta velocidad y sabe qué hacer en una pista, aún cuando está sentado detrás del volante de una reliquia histórica como el Aston Martin DB4.
Getty Images
Prince Harry Visits New Zealand - Day 5
Claramente Harry sabe qué hacer al comando de un vehículo militar, como en este caso cuando participa en maniobras militares con miembros del ejército de Nueva Zelandia en 2015.
Getty Images
Prince Harry Attends A Track Day For The Royal Foundation Endeavour Fund & Visits Boultbee Flight Academy
Harry examina la parte trasera de un Jaguar F-Type en un evento de pista en el marco de los Juegos Invictus donde participan veteranos heridos en combate, una de las caridades favoritas del príncipe.
Getty Images
Prince Harry Visits Brazil - Day 4
En está imagen de junio de 2014 Harry disfruta de un rato en uno simulador de manejo de Fórmula 1 en el instituto Ayrton Sena en la ciudad brasileña de Sao Pulo.
Getty Images
Invictus Games - Jaguar Land Rover Driving Challenge
En un evento relacionado a los Juegos Invictus, donde participan soldados veteranos heridos en combate, Harry conduce un Jaguar F-Type S en la ciudad inglesa de Gaydon en 2014.
Getty Images
Prince Harry Attends Invictus Games Jaguar Land Rover Driving Challenge
Lo que aún no sabemos es si Harry también tomará prestado el Aston Martin DB6 de su papá el día de su boda con Meghan Markle, o si nos dará una sorpresa con otro vehículo. Mantenganse en sintonía.
Getty Images
24 años de avances en materia de tecnología de seguridad probablemente
no hubiesen salvado la vida de la ‘princesa del pueblo’. Después de todo, el accidente que le causó la muerte ocurrió en uno de los vehículos más seguros de sus días. La gran ironía es que hay una gran probabilidad de que Diana estuviese aún entre nosotros de haber seguido dos de los requisitos de seguridad vial más elementales conocidos tanto hoy como en 1997: no viajar con un conductor borracho, y
usar el cinturón de seguridad.
Lea también: