A diario, decenas de conductores obstruyen el carril exclusivo de la ruta Bx35 en las calles del Bronx.
Por esta razón, la MTA decidió instalar cámaras en los autobuses para captar a los infractores y poder aplicarles una multa que llegará hasta los 250 dólares.
A diario esta ruta la utilizan unos 19,000 pasajeros, que padecen retrasos por estas obstrucciones, que obligan a los choferes a cambiar de carril para rodear a los vehículos mal estacionados.
Las autoridades informaron que durante los primeros dos meses del programa, los infractores recibirán un aviso y después de este tiempo se impondrán multas de $50 dólares.
Sin embargo, cuando el infractor es reincidente tendrá que pagar hasta $250 dólares.
"Esta es una de las rutas con más congestión, queremos darle agilidad y mover a los pasajeros", dijo Quemuel Arroyo, jefe de accesibilidad de la MTA.
La Bx35 que recorre las calles del Bronx hasta el Puente George Washington es una de las cinco rutas en las que se aplicará este nuevo sistema.