HOUSTON, Texas- El hallazgo de decenas de convertidores catalíticos en un centro de reciclaje de Santa Fe, en el condado de Galveston, encendió las alertas de varias agencias del área del Golfo, que ya seguían la pista de posibles irregularidades en la compra y almacenamiento de estas piezas.
La intervención ocurrió el 12 de mayo de 2026, cuando unidades especializadas en delitos automotrices y crimen organizado, junto con la división reguladora del Departamento de Seguridad Pública de Texas, ejecutaron un operativo en las instalaciones de Derichebourg Recycling Center.
La acción formó parte de una investigación centrada en el manejo de autopartes cuya procedencia no pudo ser justificada.
Durante la revisión, detectives recuperaron 45 convertidores catalíticos.
El arresto de Gregory Robinson y Kimberly Uresti
En el lugar fueron detenidos Gregory Robinson, de 65 años, y Kimberly Uresti, de 49 años, quienes enfrentan cargos por posesión ilegal de estas partes, un delito clasificado como felonía estatal.
Ambos fueron ingresados en la cárcel del condado de Galveston.
El operativo fue encabezado por el Grupo de Trabajo contra Delitos Automotrices de la Costa del Golfo, una estructura que reúne a múltiples corporaciones policiales con presencia en distintas jurisdicciones.
Entre las agencias participantes se encuentran la Oficina del Sheriff del condado Galveston, así como departamentos de policía de League City, Galveston y La Marque, además de la Oficina del Sheriff del condado Brazoria.