HOUSTON, Texas- La polémica por una decoración de Halloween en Houston no deja de crecer.
Lo que comenzó como una exhibición en el patio de una vivienda se ha convertido en un tema de debate vecinal y un foco de amenazas en internet hacia su creador, Mark Rodríguez, quien asegura que su montaje busca ser una crítica social y no un ataque personal.
Rodríguez instaló la decoración hace una semana en un vecindario cercano al centro de Houston. La muestra incluye figuras que aluden al sistema migratorio, además de un añadido reciente: tres carpetas con el apellido "Epstein", lo que ha intensificado las reacciones.
Un mensaje sobre las fallas del sistema migratorio estadounidense
Según él, su objetivo es transmitir un mensaje político sobre las fallas del sistema migratorio estadounidense, y enfatiza que no está amenazando a nadie.
“Esto no son policías ni nada en contra de los vecinos. Es mi manera de expresar lo que pienso”, declaró Rodríguez, quien además asegura contar con el respaldo de residentes de la zona.
Las amenazas en redes sociales
Sin embargo, reconoce que en redes sociales la situación es distinta: ahí ha recibido mensajes violentos, desde llamados a destruir su decoración hasta insinuaciones de usar armas para detenerlo.
El abogado de derechos civiles Randall Kallinen señaló que la exhibición de Rodríguez “está protegida por la Primera Enmienda” y que no constituye una amenaza real bajo la ley.
Tanto él como las autoridades locales coinciden en que su acción es legal y, hasta ahora, solo se ha registrado una denuncia formal.
Algunos vecinos respaldan la controversia como parte del espíritu libre de estas festividades. “Yo lo apoyo en todo lo que está haciendo”, sostuvo Tomás Zavaleta, residente de la misma calle. No obstante, el debate en línea continúa dividiendo opiniones.
No es la primera vez que Rodríguez genera conversación con sus proyectos de Halloween. En 2016 su decoración también provocó revuelo.
Rodríguez afirma que ha vivido en la comunidad desde hace más de medio siglo y que, desde hace dos décadas, transforma su propiedad cada octubre con montajes que difícilmente pasan inadvertidos.