Se prevé que las elecciones especiales de Georgia pasen a una segunda vuelta en enero entre la senadora republicana Kelly Loeffler y el pastor de la Iglesia Bautista Ebenezer Raphael Warnock, según proyecciones de NBC News.
Loeffler, quien fue designada para el escaño del senado a fines del año pasado, había luchado ferozmente con el representante Doug Collins por el dominio en el lado republicano de las elecciones especiales.
Pero después de que los resultados comenzaron a salir el martes 3 de noviembre por la noche, Collins anunció en un tuit que había respaldado a Loeffler.
"Acabo de llamar a @kloeffler y la felicité por llegar a la segunda vuelta", tuiteó Collins. “Ella tiene mi apoyo y respaldo. Espero que todos los republicanos se unan".
I just called @kloeffler and congratulated her on making the runoff. She has my support and endorsement. I look forward to all Republicans coming together. Raphael Warnock would be a disaster for Georgia and America.
— Doug Collins (Text DOUG to 87123) (@CollinsforGA) November 4, 2020
Dado que se prevé que ningún candidato alcance más del 50% de los votos, las reglas electorales especiales establecen que los dos primeros clasificados competirán en una segunda vuelta el 5 de enero donde se determinará qué partido tomará el control del Senado de Estados Unidos.
La elección especial enfrentó a varios candidatos entre sí para reemplazar al senador republicano Johnny Isakson, quien se retiró el año pasado debido a problemas de salud. Esta lucha llevó a que no saliera un candidato electo este martes.
El gobernador republicano de Georgia, Brian Kemp, eligió a la empresaria Loeffler a fines de 2019 para reemplazar temporalmente a Isakson, quien se retiró con tres años restantes de su mandato.
De adinerada empresaria a senadora de EEUU
Loeffler es reconocida como una adinerada empresaria sin experiencia política previa. Ella es la exdirectora ejecutiva de una subsidiaria de Intercontinental Exchange, propiedad de su esposo y copropietaria de la franquicia de la WNBA, Atlanta Dream.
Pero en la campaña electoral en Buford, Georgia, Loeffler usa jeans y una camisa roja a cuadros, resaltando sus raíces rurales al crecer en la granja de su familia. Ella promete cumplir con los valores conservadores: restringir el aborto y pedir ley y orden.
"Siempre lucharé por los no nacidos y siempre me enfrentaré a la izquierda radical y la cultura de la cancelación", dijo. "Puedes ver lo que está pasando en nuestro país hoy. Tienes la anarquía. Tienes el gobierno de la mafia".
Es crítica con Black Lives Matter y se opuso al apoyo de la WNBA al movimiento, y pidió que las jugadoras tengan banderas de Estados Unidos en sus camisetas.