La activista Karla Barajas fue diagnosticada con cáncer de mama en 2018. Después de un largo tratamiento de quimioterapias, tuvieron que realizarle una mastectomía radical. En su proceso de adaptación a su nuevo cuerpo, descubrió en redes sociales a una gran comunidad que pasaban la misma situación que ella: no encontrar brassieres para las mujeres que dicen "no" a la reconstrucción y optan por continuar su vida con un solo seno.
En sus primeras visitas a tiendas, se encontró con opciones comerciales muy incómodas y dolorosas. Las prótesis que incluían este tipo de brasieres para mastectomía eran muy duras y le lastimaban. Sin embargo, la Bralette, una marca de lencería, escuchó sus necesidades y juntas diseñaron prendas con tela suave adaptadas para cuerpos como el de Karla que han sufrido mastectomía radical. Esto la llevó a modelar la nueva lencería post mastectomía. Ser modelo para ella significó un momento de amor y sororidad, pero sobre todo, de mucho amor propio.