Con la expectativa a tope ante el próximo estreno de la entrevista exclusiva que otorgaron Meghan Markle y el príncipe Harry a la conductora Oprah Winfrey se han ido generando rumores acerca de lo poco que hemos visto en los avances. Uno de los más recurrentes ha sido cómo y por qué eligió ese look para sentarse frente a la entrevistadora.
El vestido
En los adelantos que la televisora ha ido publicando se puede ver que Meghan eligió un vestido de profundo escote en V confeccionado en tres capas de georgette de seda negra con cinturón de Giorgio Armani. La pieza tiene un costo de $4.700 dólares y lo llevó con unos tacones de Aquazzura de $695.
La prenda llamó poderosamente la atención al ser comparada con el vestido que usó la duquesa de Windsor, Wallis Simpson, en en un retrato que data de 1936. La comparación -además de la evidente estampado floral en las telas- viene a colación por el paralelismo de la historia de amor en la que el rey Eduardo VIII renunció al trono para casarse con la entonces divorciada Simpson, también de nacionalidad estadounidense.
Por otra parte, el vestido de Meghan tiene bordado a la altura del hombro derecho una enorme flor de loto –una elección televisivamente acertada pues se espera que la parte superior de su cuerpo sea la que esté constantemente a cuadro. La flor de loto es un símbolo tradicional entre las filosofías orientales que representa el crecimiento, renacimiento y resurección.
Según información divulgada por el diario británico The Telegraph la referencia de la duquesa a la planta que se renueva cada día es una “una prueba de determinación y ganas de vivir”.
“Negarse a aceptar la derrota” es el mensaje que quiere mandar frente a las presiones del palacio.
Aunque ninguna de las marcas utilizadas por Meghan es nueva en su guardarropa y se le ha visto en otras ocasiones lucir piezas de Emporio Armani, esta es la primera ocasión en la que lleva públicamente un vestido de la línea principal del diseñador Giorgio Armani. La marca de zapatos también está entre sus favoritas.
Según algunos medios, el vestido pertenece a la duquesa y no fue obtenido en préstamo para la ocasión.
El peinado y maquillaje
A diferencia de lo que estamos acostumbrados: verla con la melena suelta o apenas recogida en un chignon descuidado, la duquesa eligió llevar el pelo recogido en un sobrio recogido bajo.
El peinado le da un aire maternal y la aleja de la imagen fashionista que hemos visto en otras ocasiones.
Su maquillaje también tiene notables diferencias al usual: en esta ocasión lleva un pesado delineador negro alrededor de los ojos. Completa las mejillas y los labios en color coral.
De acuerdo con la experta en belleza Sonia Haria de The Telegraph, el fuerte delineador negro recuerda “al que Diana utilizó en su famosa entrevista para Panorama en 1995”.
“Agrega un poco de peso y drama y dirige la atención hacia los ojos, en donde se concentra gran parte de la emoción en estas grandes entrevistas”, aseguró.
Las joyas
Dueña siempre de la narrativa que expresan sus looks, Meghan eligio puntualmente las joyas para presentarse en la entrevista.
Usó la pulsera de diamantes de Cartier que perteneció a la princesa Diana. El 'tennis style bracelet' es el mismo al que se le retiraron dos piedras para usarlas en el anillo de compromiso de Meghan y fue utilizado por la princesa cuando asistió a la presentación de El lago de los cisnes en el Royal Albert Hall en junio de 1997, pocas semanas antes de su muerte.
"Mi mayor preocupación era que la historia se repitiera", dice el príncipe Harry en uno de los clips de la entrevista. Y las elecciones estilísticas de Meghan haciendo un evidente guiño a la historia de su fallecida suegra, parecen confirmarlo.
Meghan también lució otro brazalete Cartier, el Love de $6550, diseñado por Aldo Cipullo en 1969 y que se vende como símbolo de amor duradero. Harry también tiene uno, que se le vio en septiembre en un video llamando al voto a los estadounidense.
Los aretes que llevó son de la línea Bee Chic con un costo de $450 pertenecientes a la marca canadiense Birks, una de las favoritas de la ex actriz mientras que en el cuello lució un colgante de la británica Pippa Small, una marca que colabora con algunas fundaciones del príncipe Carlos, que trabaja con artistas locales y que también había elegido en otras ocasiones: Meghan usó el colgante de tres piedras de aguamarina en el tour por Oceanía en 2018.
Todas las joyas hacen referencia a los países de lonwealth y países en dónde Meghan ha vivido con anterioridad.
Titulares
La entrevista –hoy famosa por haberse pactado sin ningún tema intocable- será transmitida el próximo domingo 7 de marzo a las 20hrs de EEUU.
A partir de los adelantos revelados por la televisora, la esperada exclusiva no se limitará a darnos una idea de la vida de Meghan y Harry ahora que viven en California, también se prevén fuertes declaraciones alrededor de su vida dentro del palacio y las fricciones que podrían haberlos llevado a la decisión de renunciar a sus obligaciones reales.
Y, sin duda, los atuendos elegidos por la pareja han sido pensados cuidadosamente para causar el impacto televisivo necesario, pero sin robar demasiado la atención y dejando que sean sus palabras y sus gestos los que se adueñen de los titulares del día siguiente.
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En poco más de diez años, el estilo de Meghan se ha ido definiendo conforme cambiaba de trabajo, país y compromisos. Así lució -extremadamente informal- en un evento previo a la entrega de los Emmy en jeans, t-shirt con una leyenda judía, sandalias y una gorra de béisbol azul. Un look que casi seguramente no volveremos a verle.
En unas de sus primeras apariciones televisivas, Meghan participó como 'la chica del maletín' en la segunda edición del programa de concursos 'Deal or no Deal'. Para ello debía lucir vestidos cortos, escotes prominentes y pelo con volúmen. "Lo pondría en la categoría de cosas que hice mientras estaba audicionando para intentar conseguir lo que quería", declaró a la revista Esquire en 2013.
Más adelante, Meghan era una fanática de los vestidos cortos y sueltos. Para un evento de Coach en Nueva York, la actriz eligió un vestido baby doll con tirantes finos y zapatos abiertos al frente. Acompañó todo con un clutch azul.
En una de sus primeras alfombras rojas en un evento previo a los Golde Globes, Meghan caminó usando un comentado vestido bicolor con un enorme lazo en el pecho y falda globo. Lo acompañó con stilettos plateados.
En los inicios de su carrera como actriz, Meghan Markle no temía mostrar su bronceado californiano con shorts, sandalias y bolso Louis Vuitton. Aquí en un evento previo a los Emmy.
Al año siguiente, Meghan continuaba usando colores brillantes, sandalias y cortas minifaldas en eventos sociales como este en Los Ángeles.
Para su primera boda en Jamaica con el productor cinematográfico Trevor Engelson, Meghan eligió un sencillo vestido blanco largo en strapless con escote de lágrima y un cinturón de bisutería. Acompañó todo con una pulsera y un espectacular bronceado.
La actriz se presentó en un evento del canal USA en 2012 con un vestido de Diane Von Furstenberg. Ella recordó este momento años más tarde para la revista Glamour UK como uno de sus peores errores de estilo por un vestido que llamó “demasiado justo y demasiado corto, con el pelo demasiado perfecto. Se notaba que todo era demasiado forzado”.
Ya como parte de la serie ‘Suits’, inició lentamente el cambio de estilo. Aquí con un vestido negro de lentejuelas sin hombros y corte lápiz.
Ese estilo de vestidos, ajustados a su silueta, de falda lápiz y por debajo de la rodilla definieron durante un buen tiempo a Meghan (y a su personaje). También era común verla con manicura de esmalte oscuro.
En esa epoca era poco común verla utilizando vestidos holgados. Aquí con un vestido a la cadera con drapeado fluido y escote profundo en V que acompañó con zapatos abiertos y una pedicura en rojo quemado para la fiesta de la revista GQ.
Meghan siempre ha presumido sus brazos en perfecta forma. Aquí con un vestido strapless, drapeado y estampado en degradado. Una combinación no muy común en la actriz.
Para eventos más formales, Meghan empezó a elegir vestidos con más forma y con accesorios que marcaban el talle, como este vestido péplum bordeaux de satín de la marca Marchesa.
Para el after party de los Golden Globes, Meghan eligió brillos con un vestido de cuello redondo y mangas largas con amplio escote en la espalda. La manicura era en tonos oscuros.
Los vestidos por encima de la rodilla y de corte recto eran unos de los favoritos de Meghan Markle. Aquí con uno estampado, zapatos Christian Louboutin y brazalete para el UpFront de la cadena USA.
Para los MVA sorpendió con el pelo perfectamente alaciado y un vestido corto blanco que acompañó con unas sandalias doradas que se convirtieron en sus favoritas.
Para este año Meghan empezó a volverse una visita frecuente en los shows de moda como este Mercedes-Benz Fashion Week. Aquí con un vestido estampado en flores para el desfile de Tracy Reese.
Para un evento de beneficencia, Meghan usó un vestido 'ladylike' en seda negra con sus sandalias doradas favoritas.
Luciendo un modelo de crop top -un corte que luego repetirá en varias ocasiones- de su marca favorita Herve Leger by Max Azria en el desfile del diseñador.
En otro evento de moda, Meghan repite su estilo con un 'little black dress' (LBD). En esta época, Meghan utilizaba vestidos elásticos icónicos de Hevre Leger.
Para otro evento de beneficencia, la actriz eligió un vestido estampado en tonos amarillos, un color poco frecuente en ella.
Aquí con otro de sus vestidos ajustados al cuerpo y manga larga. En esta ocasión eligió sandalias 'strappy' altas (otro modelo que se volvió su favorito) para asistir al NY Film Festival. Llevó el pelo recogido en un moño alto y manicura y pedicura en rojo oscuro.
En la premiere de 'The Hunger Games: Catching Fire' en Reino Unido la actriz volvió a elegir un básico LBD cortísimo, con aplicacones en el cuello y manga larga. Esta vez del diseñador Alexander McQueen. Repitió sus sandalias 'strappy'.
En ese mismo viaje a Reino Unido, la actriz asistió a una gala al hotel ME en donde lució un vestido negro strapless con drapeado que terminaba en un lazo en la cadera y una abierta en la pierna. Aquí Meghan utilizó sus clásicos stilettos en colores básicos.
De vuelta en EEUU, Meghan asistió a un evento de la revista ELLE con un vestido de brocado metálico en azul pizarra.
Aquí en una de las raras apariciones de Meghan con ropa deportiva.
De vuelta en las pasarelas de moda, la actriz asistió al Mercedes-Benz Fashion con otro de sus vestidos de la marca Herve Leger y una chaqueta de cuero con estoperoles. Acompañó todo con unos stilettos de Louboutin. Estas marcas definieron su estilo en ese momento.
Para el evento de Miu Miu, la actiz vistió de esa marca italiana. Meghan era una de las actrices que estaba dispuesta a arriesgar con su estilo.
En un exclusivo evento de Marchesa usó pantalones blancos de pierna ancha y camisa, un adelanto de lo que se usaría la temporada siguiente.
Meghan luciendo uno de los modelos de Peter Som, uno de sus diseñadores favoritos, para su desfile como parte del NYFW. Es una de las pocas veces que la actriz arriesgó con un crop top y maquillaje recargado.
En camino abierto a la sofisticación y dominio de las alfombras rojas, Meghan asistió a la cena benéfica de la fundación AIDS de Elton John en un maravilloso vestido azul en corte sirena de Roland Mouret y zapatos del italiano Segio Rossi.
En la pasarela de Wes Gordon, la actriz repitió su abrigo, esta vez con falda larga con abierta profunda en la pierna.
Para este evento de Prada 'The Iconoclasts', la actriz se vistió relajadamente y de pies a cabeza de la marca italiana. Además lució un maquillaje mucho más natural.
Siempre presente en el NYFW, Meghan usó un vestido de la diseñadora Misha Nonoo (la amiga que años más tarde le presentaría al príncipe Harry), zapatos Erdem y un bolso de Hunting Season. Aquí eran mucho más claras las marcas que dejarían huella en el estilo más reciente de Meghan.
Para el 20 aniversario del foro World Conference OnWomen in Beijin, la actiz se presentó con un vestido negro con el elegante escote Sabrina que se ajusta a los hombros y muestra discretamente las clavículas.
EN el Upfront de NBC, Meghan usó pantalones negros y un top strapless en rosa pálido.
Para esta gala, Markle usó un vestido negro sin mangas que acompañó brillantemente con un par de stilettos verdes con bordados en plata de Miu Miu.
En blanco total para el evento de NBC con pantalones de pata ancha y un top de tejido translúcido.
Uno de los looks más reveladores de Meghan o por lo menos el más brillante que le hemos visto: un minivestido metálico plateado de la diseñadora Misha Nonoo con profundo escote V, mangas largas y zapatillas mule para la alfombra de los CFDA/Vogue Fashion Fund Awards.
Otro look de impacto: vestido y labios carmín a juego. La actriz eligió este atuendo de Dolce & Gabbana de cuello alto y manga 3/4 que acompañó con zapatos Aquazzura (los de su segundo vestido de novia) para un evento de la revista Elle.
Para la premiere de la quinta temporada de 'Suits', Meghan vistió con suéter de cuello alto y falda línea A que acompañó con altas sandalias 'strappy'.
Para un evento de belleza que premiaba a La Mujer del Año eligió un vestido de tejido abierto color menta de tirantes delgados, escote V y cinturón negro.
En la primavera de ese año, Meghan utilizó varios suits de pantalones cortos para asistir a eventos en Los Ángeles.
Esta fue la primera ocasión desde que anunciaron que estaban "enamorados" que vimos a la actriz en un evento público donde estaba el príncipe Harry. Se trataba de la apertura de los Juegos Invictus en Toronto. Para su 'debut', ella lució un vestido Wilfred Beaune en color bordeaux y una chaqueta de cuero Mackage Baya estilo biker en el mismo tono.
Al día siguiente, vimos a la pareja por primera vez juntos en los Invictus Games en Toronto, Meghan eligió la camisa blanca "Husband' de la diseñadora Misha Nonoo y unos jeans rotos en la rodilla que acompañó con accesorios Everlane.
Volvimos a ver a Meghan en el cierre de los Juegos acompañada por su madre. Ahí lució jeans Everlane negros y una camiseta negra debajo de una gabardina Badgley Mischka y zapatos Jimmy Choo.
Pero el verdadero proceso estilístico inició en noviembre de 2017 cuando apareció ante la prensa tras anunciar oficialmente su compromiso con el príncipe Harry. Meghan lució un abrigo de lana blanco 'Line The Label' cruzado sobre un vestido verde, aretes Birks, zapatos nude Aquazzura atados al tobillo y sí, sin medias. El gesto fue interpretado como su primera declaración de estilo.
Tras su primera aparición pública tras el anuncio, la pareja inició una serie de apariciones con vestimentas ligeramente similares. Aquí ambos en abrigos azul marino. Meghan eligió uno de la marca canadiense Mackage.
Debajo de ese abrigo, la actriz llevaba un suéter de cuello de tortuga Wolford, una falda Joseph en twill beige, botas Kurt Geiger y el bolso Strathberry, el primero de los bolsos que también se convertirían en iconos de su estilo.
Unos días después, Meghan volvió a sorprender con sus elecciones estilísticas: para las fotos oficiales de su compromiso eligió un vestido con transparencias en el torso de los diseñadores Ralph & Russo.
Debido a esta elección: un vestido de tul con plumas bordadas y una falda negra con pequeños volantes, el nombre de los diseñadores se convirtió en uno de los más esperados para su realizar su vestido de novia.
Para su aparición el día de Navidad, la actriz usó un abrigo camel largo de Sentaler sobre un vestido de la marca Club Monaco que accesorizó con uno de sus bolsos icónicos de mango corto de Chloé, botas Stuart Weitzman y, la sorpresa, unos guantes de Marks & Spencer (el equivalente a Macy's en Reino Unido).
La elección de su primer sombrero, uno de los accesorios más usados entre la realeza, fue un acierto muy aplaudido. Se trató de un sombrero en fieltro café del diseñador Philip Treacy, el favorito de la realeza. Lo complementó con unos discretos aretes Birks.
Para su visita al programa de radio Reprezent, Meghan repitió un abrigo camel de Smythe y una bufanda anudada al cuello (otra declaración de estilo) Jigsaw, aretes Les Plaisirs y anillo Zofia.
Debajo llevó un suéter de Mark & Spencer de bajo costo, pantalones Burberry y accesorizó con stilettos Sarah Flint.
Para su primera visita oficial a Gales, Meghan utilizó un comentadísimo total black (reservado generalmente a ocasiones fúnebres). Lució un abrigo negro largo de Stella McCartney con jeans del mismo color de la marca local Hiut Denim y botas Tabitha Simmons.
Debajo del abrigo, llevaba un saco de Theory en estampado príncipe de Gales y utlizó una vez más una bufanda anudada al cuello. El bolso también fue un primer statemen: pequeño, verde de DeMellier London.
En su siguiente aparición, Meghan eligió otro atuendo muy comentado: un traje sastre de Alexander McQueen, una blusa Tuxe Bodysuit y zapatos de tacón Jimmy Choo. El bolso era un clutch de Prada.
La elección de Meghan para visitar Escocia fue un políticamente correcto abrigo en cuadros escoceses de Burberry y los pantalones Veronica Beard que le habíamos visto tiempo atrás.
Sin duda el tema que llamó la atención fue el diminuto bolso Strathberry atravesado en el torso, otro de las declaraciones de estilo de Meghan hasta el momento.
Gran expectativa causó el evento de Royal Foundation al que asistieron los príncipes con sus parejas. En esta ocasión Meghan lució un vestido satinado ajustado a la cintura de Jason Wu. Por su parte, Kate llevó un vestido de maternidad en azul de la marca Séraphine. Esta fue la primera vez desde Navidad que se les vio juntas.
En su visita a Birmingham, la actriz eligió un abrigo la marca J Crew con vivos blancos ligeramente oversize y zapatos Manolo Blahnik. En la mano repitió uno de sus pequeños bolsos con mango en azul marino de Altuzarra.
Meghan lució debajo un suéter holgado de cuello alto de AllSaints con pantalones pitillo de Alexander Wang.
Pocos días después Meghan eligió uno de los looks que más recordaremos: para su primer encuentro con la reina eligió un vestido azul marino y encima un abrigo en color crema de la marca Amanda Wakeley. Usó zapatos Manolo Blahnik y en la mano llevaba un bolso de Bulberry.
Como dicta la etiqueta, Meghan se cubrió la cabeza, para ello utilizó una boina blanca de fieltro de la marca Stephen Jones. Este look es con el que la nueva duquesa quedó retratada en su perfil oficial del Palacio.
En su primer viaje a Belfast, Meghan volvió a dar lecciones de estilo. Eligió un abrigo color arena de Mackage con zapatos de terciopelo color óxido Altazzura y un bolso de asa corta de Bloomsbury.
Bajo el abrigo, Meghan llevaba un suéter de cuello redondo de cashmere color crema de Victoria Beckham, una falda corte sirena verde azulado y un anillo de Vanessa Tugendhaft.
A pesar de las bajas temperaturas, Meghan continuó con su estilo de no usar medias.
Ese mismo día dejó claro otra de sus declaraciones de estilo: el 'messy bun' como parte de su estilo personal de peinado.
Para acompañar a Harry en un evento deportivo, Markle usó jeans con bota amplia de Mother y una gabardina.
Para un foro de la juventud en Londres, Meghan usó un vestido en rayas azules sobre beige de Altuzarra. Sobre los hombros llevaba un blazer estructurado de Camilla and Marc.
Meghan volvió a romper los estereotipos de la realeza con el vestido Audrey que no tiene mangas y cuenta con tirantes estrechos además repitió con su bolso cruzado en el torso de Oroton Avalon. Los zapatos eran de Tamara Mellon.
Para una recepción de empoderamiento femenino, Meghan repitió el estilo que le habíamos visto en la serie 'Suits': un vestido recto con corte en la cintura y escote asimétrico en negro de Black halo, bolso Gucci y zapatos Aquazurra atados al tobillo.
En un estilo que nos recordó más a Kate, la actriz utilizo un vestido estampado verde de Self-Portrait y un blazer.
Por la noche, Meghan cambió de look. Para un elegante concierto que conmemoraba el cumpleaños 92 de la reina, la actriz decidió usar un vestido capa de la diseñadora británcia Stella McCartney (la misma que diseñó su segundo vestido del día de su boda).
Completó el look con un minibolso de Naeem Khan Armory Zodiac en color ambar con dorado.
Así vestida asistió a un servicio conmemorativo con otro inusual vestido sin mangas de estampado blanco y negro de la colección Ready to Wear de Hugo Boss. Completó con zaptaos nude.
En esta ocasión Meghan volvió a romper los esquemas: apareció en un evento conmemorativo oficial usando un sombrero en fieltro sin forma -nada que ver con el tradicional tocado (fascinator) tan común en las mujeres de la realeza británica. Su atuendo consistió en un abrigo a la medida Matthew Williamson, bolso Gucci y zapatos de tacón Sarah Flint.
Ese mismo día, pero más tarde, para el servicio en la abadía de Westminster usó un traje de dos piezas de Emilia Wickstead en negro y acompañó el atuendo con zapatos negros de Manolo Blahnik en gamuza y el clutch J Box de Jimmy Choo.
Ese mismo día, la actriz reparó el daño: apareció con la maravillosa boina 'Libélula' del diseñador favorito de la realeza Philip Treacy. Remató con aretes de Cartier.
El día antes de la anunciada boda, Meghan se reunió con su mamá luciendo un vestido Roland Mouret en azul marino en doble crepé de seda con páneles en angulo y cuello barco. Complementó con unos zapatos Manolo Blahnik en gamuza color crema y sus aretes Birks.
La siguiente aparición de Meghan fue el día de su boda con el príncipe Harry en el que lució un inesperado sencillo vestido blanco de cuello barco de Clare Waight Keller para casa Givenchy, que según describió el Palacio era "de una atemporal elegancia minimalista que refiere a los códigos de la icónica marca". Contrario a su estilo, el vestido estaba poco ajustado en el cuerpo y las mangas.
El toque distintivo del atuendo lo dio un larguísimo velo bordado con las flores de las 53 colonias de la Commonwealth y la tiara de diamantes de la reina María.
Por la noche, Meghan sorprendió con un nuevo vestido mucho más acorde con su tradicional estilo. Se trató de un atuendo halter en seda blanca azulada con una corta cauda de la diseñadora británica Stella McCartney, zapatos Aquazurra y rematado con un impresionante anillo de aquamarina que perteneció a la princesa Diana.
Para su primer evento oficial como la nueva duquesa de Sussex, Meghan eligió un vestido Flavia rosa pálido en crepé de seda de la marca británica Goat. La pieza tiene mangas y cuello de chifón, falda recta y costura curva en la cintura. Sorprendió el uso de medias veladas, contrario a lo hasta ahora había impuesto. Complementó el atuendo con los stilettos de napa de Tamara Mellon y el clutch 'Charlie' de seda en color ostión.
Más sorpresa aún generó su pelo perfectamente peinado (nada que ver con su tradicional 'messy bun') bajo una pamela hecha a la medida del conocido diseñador Philip Treacy. También llevó unos aretes de diamantes en forma de rosa.