MIAMI, Florida.- La administración de Donald Trump tomó la decisión de vaciar la prisión militar de Guantánamo, ubicada en la base naval cubana, de todos los detenidos inmigrantes. Esta medida ocurrió solo unas horas después de que el Departamento de Justicia detallara cuántos inmigrantes se encontraban recluidos en el centro de detención, muchos de ellos con antecedentes penales mínimos o inexistentes.
En su notificación oficial, el gobierno argumenta que la operación de remoción ha eliminado la necesidad de una orden judicial temporal y sostiene que la detención en Guantánamo es de carácter temporal, no indefinido. Además, asegura que los procedimientos para acceder a abogados, descritos en su respuesta a la solicitud, seguirán disponibles para los detenidos transferidos a Guantánamo. En consecuencia, el gobierno solicita que la corte deniegue la petición de una medida cautelar de urgencia.
Un avión transportó a casi 200 inmigrantes venezolanos que estaban detenidos en la base hacia Venezuela, marcando el fin de la presencia de inmigrantes en este controvertido centro. Guantánamo, que fue originalmente diseñado para albergar a prisioneros de guerra y sospechosos de terrorismo, ha sido utilizado en los últimos años para detener a inmigrantes sujetos a órdenes de deportación.
La administración Trump respondió a la demanda presentada por abogados de inmigrantes y grupos de derechos civiles, que los detenidos en Guantánamo no tienen derecho a asistencia legal, argumentando que no poseen las mismas protecciones constitucionales que los ciudadanos estadounidenses. La demanda fue interpuesta por la ACLU (Unión Estadounidense por las Libertades Civiles) y el Centro de Derechos Constitucionales, quienes denunciaron que los detenidos se encontraban en un “cajón negro” sin contacto con sus familias o abogados, y sin acceso a un juicio justo.
En total, se informó que había 178 inmigrantes detenidos en el centro, de los cuales aproximadamente un tercio eran considerados de "baja amenaza" y no tenían antecedentes penales graves. Estos inmigrantes estaban alojados en una zona menos segura del centro, el "Centro de Operaciones Migratorias".
Los 128 inmigrantes restantes, considerados de "alta amenaza", se encontraban en Campamento IV, una instalación de alta seguridad similar a las que se utilizan para prisioneros de guerra. Este campamento tiene capacidad para 175 personas, pero debido a trabajos de mantenimiento, actualmente alberga a 131 detenidos.
Administración Trump defiende el uso de Guantánamo para detener a inmigrantes
A pesar de las protestas de los defensores de los derechos humanos, la administración Trump defendió el uso de Guantánamo para la detención de inmigrantes, especialmente aquellos vinculados con bandas criminales como el Tren de Aragua, e incluso sugirió que el centro podría albergar hasta 30,000 personas.
La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, afirmó que los detenidos en Guantánamo eran “los peores criminales ilegales”, aunque no todos los inmigrantes allí detenidos habían sido acusados de delitos graves.
La controversia se intensificó debido a las condiciones del centro, que los críticos calificaron como violaciones de derechos humanos. Según cita The Independent, Jennifer Babaie, directora de servicios legales y de defensa del Centro de Abogacía de Inmigrantes Las Américas, denunció que muchos de los detenidos ya habían sido sometidos a abusos y violaciones del debido proceso. Según Babaie, mantener a los inmigrantes en Guantánamo sin acceso regular a abogados y familiares es una violación grave de sus derechos.
Mientras tanto, los abogados del gobierno argumentaron que, aunque los detenidos no tenían derecho a la misma protección legal que los ciudadanos estadounidenses, se les proporcionaba acceso a abogados a través de llamadas telefónicas y correspondencia legal. No obstante, el gobierno admitió que no se permitían visitas en persona a los detenidos.
El uso de Guantánamo para la detención de inmigrantes ha generado una creciente preocupación internacional, mientras organizaciones humanitarias han advertido sobre el riesgo de abusos en un centro de detención aislado y sin supervisión.
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Guantánamo: la ciudad de Cuba y la base de EEUU que viven lado a lado sin tocarse
Guantánamo
Una joven residente de la ciudad de Guantánamo mira bajo la lluvia un partido de futbol el 6 de diciembre de 2017. En esa ciudad del sureste de Cuba habitan unas 200,000 personas y es la quinta más grande de la isla en población. 18 millas al sur, en la Bahía de Guantánamo, la base naval estadounidense ocupa unas 73 millas cuadradas. Se estableció en 1898, durante la guerra entre Estados Unidos y España de la que resultó la independencia de Cuba.
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Guantánamo
En esta fotografía de junio de 2017 un soldado estadounidense recorre un área vacía de la prisión de máxima seguridad establecida dentro de la base naval. A finales del siglo XX la instalación comenzó a ser usada como centro de detención de migrantes cubanos y haitianos interceptados por las autoridades estadounidenses en alta mar. En 2002 el gobierno de George W. Bush creó una prisión de máxima seguridad donde fueron recluidos sospechosos de pertenecer a organizaciones terroristas y los llamados "enemigos combatientes" capturados en las guerras en Afganistán e Irak.
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Los residentes de Guantánamo juegan dominó fuera de sus casas al tardecer, una escena común en toda ciudad cubana. En 1903 Estados Unidos ocupó la parte sur de la bahía de Guantánamo mediante un tratado negociado con la recién independizada Cuba, ocupada militarmente por EEUU. La isla recibiría un pago simbólico de 5,000 dólares anuales por el arrendamiento de esas tierras “por el tiempo que EEUU las necesitara”.
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Fotografías de Camilo Cienfuegos y Che Guevara, héroes de la Revolución Cubana, en una escuela de la ciudad. El arriendo simbólico del territorio cubano por parte de Estados Unidos se mantuvo hasta la llegada de la revolución liderada por Fidel Castro en 1959. Desde entonces Cuba considera la presencia estadounidense como una ocupación.
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Residentes de Guantánamo hacen fila para comprar pan una noche de diciembre de 2017. Con la llegada de la Revolución Cubana el presidente Dwight Eisenhower decidió que el estado de la base naval en Cuba se mantuviera sin cambios, a pesar de las objeciones de Castro. Desde entonces Cuba no cobra el arrendamiento establecido en el tratado de 1903 y que fuera ratificado en 1934.
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Un detenido no identificado en la prisión de Guantánamo. Los reos están distribuidos en cuatro campos delimitados por alambradas de malla metálica en una porción de la base naval. La decisión de EEUU de recluir a extranjeros sospechosos de terrorismo en esa prisión ha generado conflictos legales dentro de EEUU y críticas de organizaciones internacionales de derechos humanos.
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Una celda modelo de en la prisión de máxima seguridad. Cuando se estableció la cárcel para terroristas el gobierno de EEUU argumentó que por estar en territorio cubano los reos de Guantánamo no tendrían los derechos constitucionales estadounidenses. En 2004 la Corte Suprema rechazó el argumento y estableció que los prisioneros deben tener acceso a cortes de EEUU.
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Un soldado estadounidense en Guantánamo. La mayoría de los reclusos que han pasado por la prisión pertenecen a organizaciones extremistas islámicas, capturados por los estadounidenses principalmente en Afganistán. Luego del ataque de Al-Qaeda que derribó las Torres Gemelas de Nueva York en septiembre de 2001 Estados Unidos realiza operaciones militares en ese país.
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Un restaurante de comida rápida en Guantánamo. Los residentes de la ciudad escuchan Radio Reloj, una estación administrada por el gobierno cubano que promueve la cultura de Cuba bajo el liderazgo comunista.
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El interior de un auto dentro de la base naval estadounidense. Allí el personal militar escucha una estación de radio especial, Radio Gitmo. La programación de la estación incluye consejos de salud e información local de la base militar.
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Un 'guantanamero' espera para participar en un desfile en diciembre de 2017. Los habitantes de Guantánamo no tienen ningún contacto con las más de 5,000 personas que trabajan en la base naval.
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La entrada a un bunker dentro de la base naval. La administración de Obama intentó cerrar la cárcel, una de sus promesas de campaña. El republicano Donald Trump confirmó en el discurso del Estado de la Unión de 2018 que la cárcel seguirá funcionando.
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Unos chicos ‘guantanameros’ juegan bajo la lluvia. Trump se ha propuesto revertir las políticas de Obama hacia la isla, que intentaban suavizar el embargo económico que mantiene EEUU sobre Cuba desde 1960.
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Revistas para los clientes de una cafetería dentro de la base naval. Por la prisión de máxima seguridad han pasado varios centenares de reclusos y muchos han sido devueltos a sus países de origen. En este momento hay 41 prisioneros en las instalaciones.
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Una mujer en la puerta de un tren en la ciudad de Guantánamo. El viaje en tren hasta La Habana, a capital de la isla, dura más de 13 horas, un recorrido de 564 millas.
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