La familia Rangel ha vivido un calvario desde el pasado 9 de marzo, cuando el ataque de un indigente ocasionó que la hispana María Guadalupe Vargas terminara con muerte cerebral a causa de un golpe en la cabeza.
Vargas, de 54 años, se encontraba con su esposo, José Juan Rangel, en su vehículo, en el autoservicio de un restaurante de comida rápida en Los Ángeles, cuando un indigente comenzó a golpear su auto.
Fue entonces cuando, según el reporte, Rangel se bajó para tratar de que el hombre dejara de golpear el vehículo, pero el hombre comenzó a golpearlo también.
La mujer, al darse cuenta de lo que estaba ocurriendo, también bajó para defender a su pareja, pero el indigente terminó tumbándola en el piso. Al caer se golpeó en la cabeza y le dio un ataque al corazón.
La señora Vargas fue hospitalizada, entubada y atendida en el hospital del condado de USC, donde la estabilizaron inicialmente. La enviaron a casa, pero poco a poco empeoró hasta ser diagnosticada con daño cerebral.
Familia busca justicia
En medio de todo ese dolor para la familia, se enteraron que al hombre no le hicieron ningún cargo porque, según las imágenes, él no la empujó. Aseguraron que fue un accidente y por eso ella se cayó.
“El hombre salió al siguiente día y siguió cometiendo más crímenes. Lo volvieron a arrestar, lo volvieron a dejar ir y cuando le tocaba corte, no fue”, aseguró en conferencia de prensa la hija de Vargas.
La familia está solicitando que la oficina del fiscal tome eso en cuenta y haga otro análisis de este caso para ver qué cargos le pueden poner.
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