HOUSTON, Texas- El caso del venezolano Josué Abraham Chirino-Leonice, de 19 años, ha tomado un nuevo giro tras la intervención de autoridades migratorias.
El joven fue detenido el 12 de abril en el área de Cypress, Texas, acusado de homicidio en primer grado luego de confesar que tomó un marro de acero, o también conocido como mazo de acero, herramienta pesada de construcción, y golpeó repetidamente a Juan Antonio Salinas en la cabeza hasta matarlo.
De acuerdo con los reportes del caso, el mortal ataque habría ocurrido dentro de una vivienda de dos pisos, en el sector de Goldensong Court, donde ambos realizaban labores de remodelación.
La liberación de Josué Abraham
El 13 de abril, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) presentó una orden de detención migratoria en la cárcel del condado Harris, con el objetivo de asumir custodia del acusado una vez concluya su proceso penal.
Según información oficial, Chirino-Leonice había sido interceptado por la Patrulla Fronteriza en noviembre de 2023 y posteriormente liberado dentro de Estados Unidos. Este antecedente ha sido retomado por autoridades federales para destacar fallas en la supervisión migratoria.
El director interino de Operaciones de Detención y Deportación de ICE en Houston, Gabriel Martínez, afirmó que el caso refleja la necesidad de evitar que personas con antecedentes o conductas de riesgo permanezcan en las calles sin control.
“Nuestros oficiales están trabajando incansablemente para restaurar la integridad de nuestro sistema migratorio", mencionó Martínez.
La presión de Abbott a la ordenanza migratoria de Houston
En paralelo, el gobernador de Texas, Greg Abbott, reaccionó públicamente al caso, señalando que la falta de colaboración con autoridades federales en materia migratoria puede tener consecuencias fatales.
El mandatario instó al Concejo Municipal a definir su postura frente a este tipo de incidentes.
"El Consejo Municipal debe elegir: votar por sus ciudadanos, o por los criminales que los matan", dijo Abbott.
La oficina de ICE en Houston, que abarca 58 condados en el sureste del estado, mantiene activos sus mecanismos de reporte ciudadano para actividades sospechosas o delitos, mientras continúa el proceso judicial contra el acusado en tribunales locales.