ALLENTOWN- El primer dispensario de leche materna en Pensilvania inauguró en el condado de Lehigh, y está listo para servir a las madres locales y a sus bebés.
Una vez que la leche pasa por el control de seguridad, las pruebas y el procesamiento adecuados en Pittsburgh, puede enviarse de regreso a Allentown, al único dispensario del estado.
“Se está distribuyendo en muchos dispensarios de todo el país y ahora somos los primeros en Pensilvania", dijo el director médico, Dr. Kenneth Toff.
Hay muchas razones por las cuales las madres pueden necesitar leche materna donada.
“Una de las mayores necesidades son aquellos bebés que nacen prematuros. A veces, mamá aún no puede alimentar al bebé”. Mientras tanto, podemos proporcionar leche materna de donantes", dijo el Dr. Toff.
El 'ABC' de la lactancia materna
Tu bebé te abrirá las puertas a un nuevo mundo: la lactancia materna. No sería de extrañar que, como mamá primeriza, tuvieras dudas acerca de esta nueva etapa que se acerca. Busquemos juntas las respuestas a tus preguntas.
Primera semana: 100% ‘breastfeeding’. Es clave que los primeros días sólo le des el pecho a tu bebé, para que su succión estimule la producción de leche, nos explica la enfermera y consultora en lactancia Nancy Hurst, directora de los servicios de apoyo de la mujer en el Hospital de Niños de Texas.
Higiene natural. No es necesario que limpies la areola cada vez que vayas a alimentar al bebé. Las glándulas mamarias secretan, naturalmente, un líquido antibacterial, agrega la experta.
Adecua tu sostén. Convierte ese ‘well-fitting bra’ en tu mejor aliado. Un aumento en la talla y la copa deberían bastar, nos sugieren las doctoras Talitha Bruney y Abieyuwa Lyare, expertas en lactancia del Centro Médico Montefiore (NY).
Consigue un ‘bra’ especial para amamantar. Los prácticos modelos con botones pueden grandes aliados del ‘breastfeeding’, especialmente si debes practicarlo fuera de casa.
Aplícate leche materna. Tras alimentar al bebé, frota unas gotitas de tu propia leche alrededor del pezón y déjalas secar al aire libre. Reducirán la irritación y el agrietamiento, afirman las especialistas antes mencionadas. A continuación, más de sus ‘tips’.
Dile adiós al jabón en tu ducha diaria. Este podría irritar y resecar tus pezones y areolas. Con un poco de agua bastará para limpiarte la zona.
Hazte amiga de los ‘pads’. ‘Awkward’ será parte de tu vocabulario cotidiano cuando entres en la fase de goteo. Asegúrate de cambiarte los paños cuando se hayan mojado, para prevenir posibles infecciones.
Cómprate un ‘hider’ para amamantar en público. Las madres modernas no renuncian tan fácilmente a salir de casa sólo por el hecho de tener un niño pequeño. Si no te animas a alimentarlo a la vista de todos, cúbrete con una capa fina.
Vuélvete proactiva. ¿Te está costando la lactancia? Dedícale una o dos horas al día al método ‘skin to skin’. El contacto del bebé con tu cuerpo podría favorecer la producción de leche. También puedes intentar colocándole pequeñas gotas de tu leche en la boca, para alentarlo a prenderse al pecho.
Si falta, alienta la producción. Estimular el pecho con masajes o el ‘breast pump’, estar en calma, alimentar al bebé a demanda, no usar fórmula, comer sano y tomar vitaminas prenatales (si tu médico las indica), son algunas de las estrategias a tu favor para aumentar tu producción de leche.
Que sea compacto. A veces, seguramente necesites meter el cochecito en el baúl del coche o subirlo al transporte público. Comprueba que se pliegue fácilmente, aconseja la Clínica Mayo.
Dile sí a las blusas. Aunque las ‘tees’ sean más cómodas para la rutina diaria, los botones te facilitarán las cosas a la hora de amantar. ¿El plan B? El cuello en V.
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Consigue una ‘breastfeeding pillow’. A medida que el bebé crezca, se te hará cada vez más difícil tenerlo en brazos mientras lo alimentas. Esta almohada te resultará tan cómoda, que no querrás desprenderte de ella.
Pregunta cuando lo necesites. Aunque es una de las cosas más bellas de la maternidad, amamantar puede traerte más de una duda. Las mujeres de la familia y tus amigas con experiencia pueden ser grandes consejeras. Puedes acercarte también a una consultora en lactancia.
Cada año, casi el 11% de los 140,000 bebés nacidos en Pensilvania y West Virginia llegan prematuramente.
Según la Organización Mundial de la Salud, uno de los mayores riesgos para los bebés nacidos antes de las 34 semanas de gestación es desarrollar enterocolitis necrotizante (NEC), una inflamación grave de sus intestinos que puede conducir a cirugía o malos resultados a largo plazo. El uso de leche humana donada disminuye el riesgo de ECN en un 80%.
Además, los bebés que reciben leche humana donada en la UCIN tienen tasas más bajas de infecciones graves, estadías hospitalarias más cortas y tasas más altas de lactancia materna exclusiva al alta.
Almacenada a -4 grados, la leche en el dispensario podría durar unos seis meses.
Durante estos tiempos críticos, las mamás en todo el estado tendrían pocos lugares a donde ir. Ya no tendrán que recurrir a amigos, familiares o vecinos para obtener un suministro.
"Estamos agregando una capa adicional de seguridad antes de que la madre obtenga la leche materna donada", dijo el Dr. Toff.
Para más información sobre el dispensario y los servicios puede acceder a: https://www.lvbreastfeeding.com/milk-depot