Una nueva investigación de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, CDC, indica que las escuelas pudieran estar a salvo de grandes brotes de coronavirus, si se implementa la lista de medidas que recomiendan.
“Hay poca evidencia de que las escuelas hayan contribuido de manera significativa a una mayor transmisión comunitaria”, dice la conclusión de los investigadores.
Para el estudio, los CDC analizaron datos de 17 escuelas K-12 en zonas rurales de Wisconsin durante 13 semanas, y comprobaron que, siguiendo las pautas de seguridad recomendadas, de 4,876 estudiantes solo 7 se contagiaron en los planteles.
Entre las estrictas medidas de protección que deben seguir las escuelas se encuentra que estudiantes y maestros usen mascarilla en todo momento, practicar el distanciamiento físico de 6 pies, aumentar la ventilación en espacios cerrados y evitar aglomeraciones dentro de los salones.
Además, sugieren evitar las prácticas o competiciones deportivas en espacios interiores y, de ser necesario, adoptar un sistema híbrido que combine educación en línea y presencial, dependiendo del número de estudiantes en cada salón y escuela.
Muchas de estas medidas ya están siendo implementadas por los sistemas de escuelas públicas de Miami-Dade y Broward, pero ahora el estudio podría disparar el número de padres que opten porque sus hijos regresen nuevamente a las aulas.
“Espero que no sigan subiendo los casos, es importante la educación en las escuelas, yo no soy maestra y no puedo darles la misma enseñanza, así que pienso que sí es importante que regresen”, comentó Ana Girón, residente del sur de Florida y madre de 3 niños.
La guía también recomienda expandir el programa de pruebas de coronavirus, de manera que si alguien se infecta pueda ser identificado y aislado rápidamente del resto de sus compañeros.