Con fuertes lluvias, la tormenta tropical Karen comenzó a azotar a Puerto Rico el martes y se pronostica que continuarán las precipitaciones este miércoles, con la posibilidad de inundaciones repentinas y deslizamientos de tierra, según los partes emitidos por el Centro Nacional de Huracanes.
Con vientos de una velocidad máxima de 45 millas por hora, las autoridades puertorriqueñas han advertido que el potencial destructivo de Karen no debe subestimarse, sobre todo en una isla en donde alrededor de 30,000 personas siguen durmiendo bajo cubiertas de lona después de haber perdido el techo o toda la casa durante el terrible huracán María de 2017.
Mientras se aleja de Puerto Rico y las Islas Vírgenes, la trayectoria de Karen se irá moviendo hacia el norte-noreste, pero las bandas de lluvias ubicadas al sur y sureste del centro seguirán afectando estos territorios en las primeras horas de este miércoles.
"Las condiciones climáticas van a ir mejorando para mañana", anunció la gobernadora Wanda Vázquez en un comunicado en Twitter, en el que al mismo tiempo llama a todos los ciudadanos a tomar precauciones. Tras el parte de las 8:00 pm del martes, Vázquez determinó que este miércoles se reanudan las labores en el sector público pero las clases permanecerán suspendidas, ya que muchos centros se están utilizando como refugios.
Al nerviosismo por la proximidad del fenómeno meteorológico en un país que aún no se repone de un huracán que lo arrasó hace dos años, se sumó la sacudida provocada por un terremoto de magnitud 6.0 el lunes por la noche, a las 11:23 pm hora local, cuyo epicentro se localizó a 49 millas de la costa noroeste, según el Servicio Geológico de Estados Unidos. Al sismo le sucedieron más de 200 réplicas pequeñas, incluidas al menos otras dos el martes que sí se sintieron y volvieron a disparar los nervios entre los habitantes de la isla.
Según declaraciones de Carlos Acevedo, director de la agencia de manejo de emergencias de Puerto Rico, no se reportaron daños significativos por el terremoto e insistió en que la población debería concentrarse en tomar precauciones por las lluvias. El parte de las 2:00 am del Centro Nacional de Huracanes pronostica acumulados de precipitaciones de entre tres y seis pulgadas y hasta 10 en algunas zonas aisladas.
Hasta el momento, las autoridades de Puerto Rico y las Islas Vírgenes de Estados Unidos han reportado algunos apagones, inundaciones y deslaves menores y los equipos de emergencias cerraron temporalmente algunas carreteras costeras en el sureste de Puerto Rico.
Para la noche de este miércoles también está previsto que la tormenta tropical Jerry pase cerca de Bermuda, rumbo norte-noreste, mientras la tormenta tropical Lorenzo debe convertirse en un importante huracán para el fin de semana, aunque por el momento no se espera que afecte al Caribe.
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La vida en hoteles de Florida de boricuas huidos de Puerto Rico tras el huracán María (fotos)
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La puertorriqueña Débora Oquendo, de 43 años, vive con su hija Génesis en una habitación de hotel pagada temporalmente por FEMA en Orlando, al centro de Florida. Huyeron de Puerto Rico en octubre, luego que su casa fuera destruida por el huracán María.
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Deborah Oquendo tiene un trabajo a tiempo parcial con el que gana salario mínimo y teme quedarse en la calle cuando la ayuda federal se agote este mes. “No tengo suficiente dinero para mudarme a otro lugar”, dijo Oquendo a la agencia Reuters. “Me siento sola y tengo miedo”, agregó. En la fotografía, Oquendo junto otros puertorriqueños en una iglesia que distribuye ayuda para afectados por el huracán María.
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Puertorriqueños en Florida
El puertorriqueño Felix Martell, de 43 años, vive con su hija Eliany en un hotel en Ocala, al centro de Florida. Su esposa murió hace dos años, por lo que es el único responsable de la pequeña. Le preocupaba el prolongado cierre de las escuelas luego del paso del huracán María, y decidió salir de la isla.
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Puertorriqueños en Florida
"La niña ha aprendido más en tres semanas de escuela aquí que en todo el semestre en la isla", dijo Felix Martell a Reuters, y aún no ha encontrado un trabajo para mantenerse. "Me estoy concentrando en su futuro", aseguró. En la fotografía, Felix Martell y su hija Eliany en una lavandería de Ocala, a unas 80 millas al norte de Orlando.
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Puertorriqueños en Florida
Keyshla Betancourt, de 22 años, padece cáncer cerebral y recibió su primer tratamiento de radioterapia en un hotel de Orlando. Llegó de Puerto Rico en octubre en un vuelo humanitario con su madre y su hermano después de que el huracán María azotara la isla a fines de septiembre. El tipo de cáncer que padece es el Linfoma de Hodgkin y su tratamiento en la isla se vio afectado por los cortes de energía y la falta de médicos en hospitales, ya que muchos han emigrado.
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Puertorriqueños en Florida
Keysha Betancourt se encuentra ahora amparada por el plan Medicaid de Florida, que costea sus tratamientos diarios de radioterapia. Vive junto sus familiares en una habitación apretada, sin embargo no tiene planes de regresar a la isla. "Nos quedamos para siempre", dijo Betancourt a Reuters. "No puedo obtener la mejor ayuda médica en Puerto Rico, y ha empeorado después del huracán María”.
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Puertorriqueños en Florida
Waleska Rivera recibe su tratamiento de diálisis en la habitación de hotel donde vive en Orlando. Junto a ella su esposo Héctor Oyola, y su hijo Ethan. El hotel ofrece una vivienda temporal a los puertorriqueños desplazados por el huracán María.
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Puertorriqueños en Florida
Luz Brenda Lebrón recibió una notificación donde fue informada que no califica para la ayuda provista por el estado para los puertorriqueños desplazados por el huracán María. Salió de la isla con su esposo y tres hijos y viven temporalmente en un hotel de Orlando.
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Liz Vazquez ayuda a su hijo Raymond Fernández a hacer la tarea en la habitación donde viven en un hotel de Orlando. Llegaron a Florida desde Puerto Rico el 6 de diciembre, afectados por el paso del huracán.
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Puertorriqueños en Florida
Sergio Díaz, de 52 años, perdió su casa en Puerto Rico con el paso del huracán. Ahora vive en un hotel que ofrece ayuda temporal a boricuas desplazados en Orlando.
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Puertorriqueños en Florida
José Torres vive con su familia en un hotel que da vivienda temporal a puertorriqueños desplazados por el huracán en Orlando. Fue notificado que no califica para una ayuda proporcionada por el estado. En la fotografía, Torres llena una solicitud de empleo en un supermercado de Orlando.
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Puertorriqueños en Florida
Félix Rodríguez, puertorriqueño de 11 años, se despide de su madre antes de tomar el autobús escolar frente al hotel donde viven temporalmente en Orlando. Llegó a Florida en un vuelo humanitario con su hermana Keysha, quien padece de cáncer y fue llevada a Orlando junto a su familia en un vuelo humanitario.
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