Tras la asignación de fondos federales de $765,416 para cámaras policiales en el condado Bexar, el alguacil Javier Salazar dijo estar consciente de los efectos que produce —tanto en las autoridades como en los ciudadanos— la implementación de las cámaras corporales en los oficiales de seguridad pública.
"Ya se sabe que estas cámaras cambien el comportamiento de una persona. También da paz mental saber que todo se está grabando", dijo Salazar en estrevista con Univision Noticias.
Las cámaras corporales serán utilizadas tanto los uniformes de las oficiales en patrullas como para las cárceles en el condado Bexar, dijo el alguacil.
Según comentó el jefe de seguridad en el condado, se necesitará a dos personas especializadas que prepare los videos y se entreguen al público.
El condado igualará la subvención federal con $767,023 adicionales al programa, que proporcionará $1,532,439 en total. De esta forma, se espera comprar 400 cámaras para uso corporal, así como licencias de soporte, acoplamiento y capacitación de las cámaras. De hecho, los agentes comenzarían el entrenamiento el próxio 1 de octubre.
"Es crítico que nuestros oficiales de policía tengan los recursos necesarios para proteger vidas y mejorar las relaciones entre la policía y la comunidad en nuestra comunidad", dijo el congresista Cuéllar, quien jugó el papel protagónico en la entrega de los fondos federales. "Estos fondos permitirán que el condado compre cámaras adicionales para llevar en el cuerpo con el fin de mejorar la transparencia, promover la rendición de cuentas y promover la seguridad pública para los agentes de la ley y nuestra ciudad", agregó.
“Como miembro del Comité de Asignaciones, continuaré financiando programas que apoyan a nuestra policía y protegen a nuestra comunidad. Me gustaría agradecer al Sheriff Javier Salazar, al Juez del Condado Nelson W. Wolff y a los Comisionados del Condado por su compromiso para mejorar la seguridad de los oficiales y la comunidad, así como para aumentar la confianza mutua. También me gustaría agradecer a la Delegación del Congreso de San Antonio por hacer de este tema una de las principales prioridades", indicó el congresista.
Estas son las ciudades de Texas con las carreteras más mortales
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En Dallas, hubo 377 muertes por accidentes de tránsito relacionados con el exceso de velocidad entre 2012 y 2017, la mayor cantidad de muertes en cualquier ciudad de Texas. Los conductores de Dallas tienen casi un 50% más de probabilidades de sufrir un accidente fatal por exceso de velocidad que los conductores de Fort Worth, a pesar de que las dos ciudades están directamente adyacentes. En términos de las carreteras más mortales para acelerar en Dallas, I-35E, I-635 y Webb Chapel Road comparten el primer lugar, registrando siete muertes durante el período de tiempo que consideramos.
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En San Antonio, hay un promedio de 56 muertes por exceso de velocidad por año, que, al ajustarse por población, es 35% mayor que el promedio en ciudades de tamaño similar. Además, la tasa de mortalidad por exceso de velocidad de San Antontio es un 72% más alta que la de Austin: 3.68 en comparación con 2.14 muertes anuales por exceso de velocidad por cada 100.000 habitantes.
En esta ciudad, varias carreteras fueron el sitio de un número desproporcionado de muertes por exceso de velocidad. Una de cada cuatro de las muertes por exceso de velocidad tuvo lugar en una de las cinco carreteras de San Antonio.
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Fort Worth es una de las ciudades más peligrosas en Texas por exceso de velocidad. Aunque los residentes pueden encontrar algo de consuelo en el hecho de que son significativamente más seguros que los conductores en Dallas.
En los últimos años, el número de accidentes fatales por exceso de velocidad ha disminuido. De 2015 a 2017, hubo 78 accidentes en comparación con 90 para el período anterior, una disminución del 13%.
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La ciudad de Lubbock, en el noroeste de Texas, fue el sitio de 47 muertes de tráfico relacionadas con el exceso de velocidad entre 2012 y 2017, lo que fue suficiente para que se clasificara como la cuarta más peligrosa del estado.
La tasa de mortalidad anual por exceso de velocidad de esta ciudad es de 3.06 por 100,000 habitantes. Es decir, un 12% más alta que el promedio en todas las ciudades de Texas con una población de al menos 250,000. En términos de carreteras peligrosas, SL-289, que recorre la ciudad, representa una de cada cinco muertes por exceso de velocidad en Lubbock.
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En la ciudad costera de Corpus Christi, hubo 52 muertes a consecuencia de accidentes de tránsito relacionados con el exceso de velocidad para el mismo periodo. Esto es más del doble del número de muertes que ocurrieron en Laredo, Texas, durante el mismo período, una ciudad que solo tiene 20 % menos en términos de población.
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