Los grandes estadios y arenas de Nueva York podrán reabrir a partir del 23 de febrero con una capacidad reducida, informó el gobernador Andrew Cuomo en una reunión informativa este miércoles.
Los estadios, incluyendo los que celebran partidos de hockey, baloncesto, fútbol, fútbol americano y béisbol, así como espectáculos musicales y de otro tipo-, tendrán que presentar sus planes de reapertura al Departamento de Salud del Estado para su aprobación.
El Barclays Center ya ha sido aprobado con el modelo de reapertura, comunicó el gobernador. Reabrirá el próximo 23 de febrero, cuando los Brooklyn Nets se enfrenten a los Sacramento Kings.
Aquellos centros con capacidad para más de 10,000 personas estarán limitados al 10%.
Además de cumplir con todas las medidas de seguridad, como la distancia social, el uso de mascarillas y la comprobación de la temperatura, los visitantes deberán presentar una prueba de coronavirus (PCR) negativa en las 72 horas del evento para poder asistir.