MOUNTAIN VIEW, California. – La Policía arrestó a una mujer de 31 años sospechosa de dar a luz y matar a su hijo recién nacido en una vivienda de Mountain View.
Las autoridades identificaron a la mujer como Jennifer Tupper.
De acuerdo con la investigación, el pasado 2 de agosto el despacho de emergencias de la Policía recibió la llamada de una mujer que reportó que su amiga acababa de dar a luz en una casa sobre la calle Leghorn y que el recién nacido seguía vivo.
Sin embargo, cuando los servicios de emergencia llegaron al lugar encontraron al bebé muerto afuera de la vivienda. Tupper, quien aún se encontraba en la vivienda, fue llevada en ambulancia a un hospital para recibir atención médica.
La Policía abrió una investigación con ayuda de la Fiscalía del condado de Santa Clara para determinar las causas de la muerte del bebé. Días después, el médico forense determinó que el bebé había nacido con vida, pero sufrió múltiples heridas graves que le causaron la muerte.
Tupper fue arrestada por oficiales el pasado 4 de agosto una vez fue dada de alta del hospital y enfrenta cargos de homicidio y abuso infantil que resultó en la muerte de un menor.
“Es un caso trágico para nuestra comunidad. Estamos devastados por esta noticia y como comunidad estamos de luto por la pérdida de este bebé”, dijo el jefe policíaco Chris Hsiung.
Las autoridades dijeron que en Mountain View existen recursos para las mujeres que quieren entregar a un bebé de manera segura. Las direcciones son las siguientes:
- Mountain View Fire Station 1: 251 Shoreline Boulevard
- Mountain View Fire Station 2: 160 Cuesta Drive
- Mountain View Fire Station 3: 301 North Rengstorff Avenue
- Mountain View Fire Station 4: 229 North Whisman Road
- Mountain View Fire Station 5: 2195 North Shoreline Boulevard
- El Camino Hospital: 2500 Grant Road
Te puede interesar:
Estos reos se salvaron de ser ejecutados en el "Pabellón de la Muerte" pero el coronavirus los mató
Coronavirus Cases Surge To Over A Thousand At San Quentin Prison
El
brote de coronavirus en la prisión de San Quintín ha puesto en estado de alerta al sistema de correccionales, los funcionarios de salud del
Área de la Bahía y la administración estatal, quienes en conjunto trabajan a marchas forzadas en un plan para contener la propagación de la enfermedad entre reclusos y empleados del centro penitenciario.
Justin Sullivan/Getty Images
Virus Outbreak San Quentin
En las últimas semanas el brote de covid-19 en la cárcel ubicada al norte de San Francisco ha infectado a más de 2,000 reos, para convertirlo no solo en el peor de todo California sino en uno de los más graves de todo el sistema penitenciario de Estados Unidos, tan peligroso que expertos de salud de la Universidad de California lo describieron como “
catastrófico para la población carcelaria” .
Eric Risberg/AP
One-Third Of Prisoners At San Quentin Prison Have Coronavirus
Expertos en salud de la Universidad de California que recientemente visitaron el centro penitenciario dejaron una advertencia sobre la necesidad inmediata de
reducir la población carcelaria a la mitad si se quiere evitar un “brote catastrófico” de covid-19. Actualmente a los enfermos los aislan en carpas ubicadas en el patio de la correcional.
Justin Sullivan/Getty Images
reo 1.jpg
Troy A. Ashmus, de 58 años, murió en un hospital del Área de la Bahía al que fue trasladado por complicaciones derivadas el coronavirus. Asmus fue sentenciado a la pena de muerte en 1986 por homicidio en primer grado, violación y sodomía contra una víctima menor de 14 años.
Departamento de Correccionales de California
reo 5.jpg
Joseph Safarino Córdova, de 75 años, murió en la prisión de San Quintín el 1 de julio. La causa de su muerte no ha sido determinada, pero sin señales de trauma, todo indica que murió debido a una infección de coronavirus. Córdova fue condenado a muerte en 2007 por la violación y homicidio de una niña de 8 años en San Pablo.
Departamento de Correccionales de California
reo 7.jpg
Dewayne Michael Carey, de 59 años, falleció el 4 de julio en un hospital del Área de la Bahía por complicaciones originadas de una infección de coronavirus. Carey fue sentenciado a la pena capital en 1996 por homicidio en primer grado y trasladado de Los Ángeles a la cárcel de San Quintín.
Departamento de Correccionales de California
reo 9.jpg
Manuel Machado Álvarez, de 59 años, murió el 3 de julio en un hospital de la Bahía de San Francisco debido a complicaciones derivadas de una infección de covid-19. Machado recibió la pena máxima en 1989 por homicidio en primer grado, violación y robo de vehículo cometidos en Sacramento dos años antes.
Departamento de Correccionales de California
reo 8.jpg
Scott Thomas Erskine, de 57 años, murió el 3 de julio en un hospital de la Bahía de San Francisco debido a complicaciones derivadas de una infección de covid-19. Erskine fue condena a muerte en el 2004 por el homicidio en 1993 de dos niños de 13 y 9 años, sin embargo, desde 1994 enfrentaba una pena de 70 años por violación y posesión de arma de fuego.
Departamento de Correccionales de California
reo 2.jpg
Richard Eugene Stitely, de 71 años, fue encontrado muerto en su celda de la cárcel de San Quintín el 24 de junio. La causa de su deceso está bajo investigació, pero apunta a que fue víctima del brote de coronavirus. Stitely recibió la pena máxima en 1990 por violación y homicidio.
Departamento de Correccionales de California
reo 3.jpg
David Reed, de 60 años, murió en un hospital del Área de la Bahía el 7 de julio debido a complicaciones derivadas de la infección de covid-19 que contrajó dentro de la cárcel de San Quintín. Reed fue condenado a la pena capital en 2011 por homicidio en primer grado y asalto con un arma letal.
Departamento de Correccionales de California
reo 4.jpg
John Beames, de 67 años, murió el 21 de julio en un hospital de la Bahía de San Francisco al que fue trasladado cuando el cuadro de coronavirus que padecía empeoró. Beames estaba en el "Pabellón de la Muerte" desde 1995 y fue sentenciado a morir ejecutado por un homicidio en primer grado.
Departamento de Correccionales de California