PUERTO RICO - Tuvieron que pasar 11 días, pero el militar boricua Eddie Williams Santana finalmente supo que los cuerpos de Mila, su hija de 5 años, y de Ileana Santana, su madre, fueron recuperados en la zona afectada por las inundaciones catastróficas del 4 de julio, en el centro de Texas.
Ya el viernes, 11 de julio, le habían avisado que el cuerpo de su padre, Eddie Santana Negrón, había sido recuperado. Y tres días antes recibió la confirmación de que su esposa Camille también fue hallada muerta.
Ahora, la familia Santana, nacida en Puerto Rico, prepara los funerales de sus cuatro miembros, mientras apoyan a Eddie Williams, único sobreviviente de las vacaciones trágicas en la zona montañosa de Hill Country, en el centro de Texas.
¿Qué hacían allí?
Eddie Williams Santana, Camille y Mila se habían mudado hace poco de Georgia a Texas.
Al sargento mayor de la Fuerza Aérea lo trasladaron de la base Moody a Sheppard, convirtiendo un deseo en realidad.
Los Santana estaban conociendo el estado. Para el fin de semana del 4 de julio, reservaron una cabaña en Hill Country, a orillas del río Guadalupe.
Para esta aventura, invitaron a los padres de Eddie Williams Santana, quienes viajaron desde Alabama a visitarlos.
El jueves 3 de julio, los cinco se acostaron a dormir en una cabaña que alquilaron en HTR TX Hill Country Campground, en Kerrville.
Por el testimonio del único sobreviviente, nunca se enteraron del peligro que enfrentaban.
Cómo se salvó
El militar boricua de 39 años contó que ese viernes despertó cerca de las 4:00 de la mañana, cuando escuchó gritos.
Su papá, veterano de las fuerzas aéreas estadounidenses, también despertó y juntos intentaron abrir la puerta principal de la cabaña, para conocer qué estaba pasando.
No pudieron. Lograron abrir la puerta de atrás y la corriente del río Guadalupe los tomó por asalto.
La fuerza del agua fue tal, que arrastró la propiedad, mientras los cinco miembros de la familia Santana intentaban sobrevivir, a oscuras.
En algún momento, una puerta se desprendió, pegándole en la cabeza a Eddie Santana Jr., expulsándolo de la cabaña.
Él se agarró como pudo a las ramas de un árbol mientras vio cómo el resto de su familia se alejaba.
Un salto a la vida
Hasta el 15 de julio, las muertes a causa de estas inundaciones catastróficas en el centro de Texas sumaban 132.
La cifra de personas reportadas desaparecidas, que superó las 170, se redujo a 98.
Para sobrevivir, el militar boricua Eddie Williams Santana se aferró a un árbol durante dos o tres horas.
Golpeado, de allí tuvo que saltar al río para poder ser rescatado y trasladado a un centro médico.
El domingo 6 de julio fue dado de alta.
Sus compañeros establecieron una petición de fondos en spotfund, para ayudarlo con los gastos de los cuatro funerales.