SAN ANTONIO, Texas. - San Antonio tiene sobre 1,000 profesionales de la salud menos que hace un año para atender los crecientes casos del coronavirus, según informaron las autoridades locales de San Antonio durante una visita de miembros de la Casa Blanca a la ciudad como parte de las estrategias de la campaña de vacunación contra el covid-19.
Según explicaron, la carencia de enfermeros y enfermeras se debe a que el estado no ha enviado recuersos a la ciudad para combatir la pandemia. De hecho, hace semanas tanto el alcalde de San Antonio, Ron Nirenberg, y el juez del condado de Bexar, Nelson Wolff, enviaron una carta al gobernador de Texas, Greg Abbott, solicitándole este tipo de profesionales.
No obstante, el primer ejecutivo no respondió al pedido y, además, firmó una orden ejecutiva en la que aclaraba su postura sobre los funcionarios del gobierno local que exigen mascarillas y vacunas. En su orden, restringió que cualquier agencia estatal o local y cualquier entidad pública o privada que esté recibiendo o recibirá fondos públicos a través de cualquier medio exija mascarillas o comprobante de vacunación.
En San Antonio, el nivel de riesgo del covid-19 se encuentra en severo a medida que la variante delta, altamente contagiosa, se propaga dentro de la ciudad, según informaron las autoridades locales en la más reciente actualización sobre el estado de situación del coronavirus.
Para la segunda semana de agosto, hay 1,002 personas hospitalizadas con coronavirus y solo hay disponible el 8% de las camas, de acuerdo a las estadísticas de la ciudad. En total, 231,536 personas han sido diagnosticada con covid-19 de las cuales 9,647 permanecen enfermas.
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El gobernador de Texas, Greg Abbott, emitió una orden ejecutiva que exige que todas las personas usen una mascarilla en espacios públicos y hace obligatorio que, con ciertas excepciones, los texanos no puedan estar en grupos con más de 10 personas y deben mantener seis pies de social distanciamiento de los demás.
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Pero antes de que el gobernador ordenara el uso obligatorio de cubrebocas, lo que significó un revés en su política, había paralizado cualquier fase adicional de reapertura de negocios en Texas como parte de su esfuerzo para detener el contagio de personas por coronavirus.
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Asímismo, puso fin a las cirugías electivas para preservar el espacio en los hospitales para pacientes con coronavirus en ciertos condados.
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La orden del gobernador suspende las cirugías en los hospitales de los condados de Bexar, Dallas, Harris, Travis, Cameron, Hidalgo, Nueces y Webborde.
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Otro de las nuevas órdenes acatadas tras el gran incfremente de casos de coronavirus son las limitaciones gobernador, nuevamente, a la capacidad de clientes en restaurantes y los servicios en bares para evitar la propagación del coronavirus.
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Ahora, todos los bares y locales que sus ganancias se basen en 51% en la venta de bebidas alcohólicas deben cerrar sus puertas a partir de este viernes a las 12:00 pm. A su vez, los negocios que pueden operar deberán permanecer cerrados al público y solo podrán vender por medio de autoservicio o para llevar.
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Asimismo, los restaurantes seguirán abiertos, pero su capacidad deberá ser reducida al 50% a partir del lunes 29 de junio y los eventos con más de 100 personas deberán ser aprobados por los gobiernos locales y con ciertas restricciones.
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