Las placas de los coches de Nueva York pronto tendrán un nuevo look y el gobernador Cuomo quiere que tú eligas el diseño final.
A través de una petición en línea, residentes del estado pueden votar por cinco nuevos diseños que reemplazarán las antiguas placas del estado, que lucen azul con blanco.
Todos los diseños incluyen una imagen de la estatua de la libertad, excepto uno que muestra exclusivamente el Puente Mario M. Cuomo, el antiguo puente Tappan Zee que fue renombrado en honor al padre del gobernador. Casi todos muestran el lema del estado: excelsior.
"Las placas son un símbolo de lo que somos como estado y los neoyorquinos deben tener voz y voto en su diseño final", dijo el gobernador Cuomo, quien está impulsado la convocatoria.
Los neoyorquinos tendrán hasta hasta el 2 de septiembre para votar en línea. El período de votación coincide con la Feria del Estado de Nueva York que arranca este miércoles y en donde también se podrá votar en persona.
El diseño ganador se convertirá en la placa oficial del estado y estará disponible a partir de abril.
Vota aquí por tu diseño favorito
Te podría interesar:
Si el fabricante de tu auto no recomienda este tipo de gasolina para tu auto y pese a ello lo haces, creyendo el mito de que será más rápido, has estado tirando tu dinero a la basura. Los octanos extras del combustible Premium tampoco afectan el consumo ni la potencia de tu motor. Este tipo de gasolina es menos propensa a problemas de preignición y por eso se recomienda en propulsores que trabajan a altas temperaturas o a mayor compresión.
Seguramente has escuchado a alguien decir que los coches ‘de antes’ por su tamaño, formas cuadradas y lámina gruesa utilizada en su construcción, son más seguros que los actuales. Es un error, ya que esos autos carecen de zonas de deformación y, cuando reciben un golpe, la fuerza cinética es absorbida por los ocupantes, provocando lesiones fuertes, incluso la muerte.
Los coches actuales pueden parecer más frágiles, pero su diseño y construcción están pensados para que en caso de un accidente las zonas de deformación del habitáculo reciban el impacto y protejan a sus ocupantes.
Afirmar eso no tiene ningún sustento. Durante años se han realizado estudios para saber qué género maneja mejor, pero nadie ha podido establecer un ganador. Mujeres y hombres tienen diferentes fortalezas. Por ejemplo, ellas por naturaleza son más cautelosas y tienen más conciencia del daño que podrían causar a terceros. En el caso de los hombres, tienen a su favor el ser menos distraídos al volante y tener habilidades en el manejo. Sin embargo, ello no hace a ninguno mejor ni peor conductor.
Es un punto en el que tienes que ser muy cuidadoso. Si tu auto no tiene un alerón de fábrica y decides colocarlo de manera opcional, debe ser instalado por un profesional. El tamaño del alerón debe concordar con las dimensiones del auto, de otra forma estarás colocando, literalmente, solo un adorno y peso extra.
El alerón puede aportar velocidad, pero no depende de su tamaño. Su función básica es la de optimizar la resistencia que sufre el auto frente al aire al desplazarse, proporcionar mayor adherencia al piso (y con ello mayor tracción de las llantas para que el coche pueda ir más rápido), dar más estabilidad y hasta contribuir a un eficiente consumo de combustible.
Otro mito que no debes creer. Las llantas son una parte fundamental de tu auto, lo único que lo tiene en contacto con el asfalto, de ahí que su presión debe ser siempre la correcta. Cuando sales a carretera los neumáticos tiene que ir 10% arriba de la presión normal para tener tracción sobre la banda de rodamiento y no sobre los hombros. La única ocasión en que tendrías que bajar la presión de las llantas es cuando realices actividades todoterreno (campo y lodo).
Al contrario, si el aceite adopta este color es porque está trabajando bien y está manteniendo limpio el interior del motor. Un buen lubricante tiene aditivos detergentes y dispersantes que cumplen la función de limpiarlo. El aceite negro no indica baja calidad, significa que el propulsor de tu coche está limpio.
Probablemente hace unos años sí. Las cajas de velocidad automáticas tuvieron fallas y reportaban mayor consumo de combustible, pero gracias al avance de la tecnología su desarrollo ha mejorado y son más confiables, además de ser muy cómodas.
En combinación con los nuevos motores, algunas transmisiones automáticas ofrecen un buen rendimiento de combustible, incluso igual o mejor que las manuales. Su respuesta es mejor, los cambios de velocidades son más rápidos y por ello el manejo es más placentero.
Es una idea paranoica, pero hay personas que conducen sin activar los seguros de las puertas pensando en que pueden tener un accidente y así podrían ser recatados más rápido. Es otro mito que pone en peligro tu vida. En caso de un accidente hay probabilidades de que una puerta no asegurada pueda abrirse y tú resultes gravemente lesionado.
Escapar de las multas por conducir a exceso de velocidad es el sueño de todo automovilista, por ello nació el mito que implica aplicar spray o laca sobre la matrícula, para que el flash del radar se refleje y el número de tu placa no sea visible. Ningún spray, ni los que dicen ser especializados para ello, sirven para burlar o deslumbrar a las modernas cámaras de la policía. No malgastes tu dinero y mejor respeta los límites de velocidad.
Esta falsa creencia se la debemos a las películas de Hollywood en las que después de una persecución un auto siempre choca y explota. Combustibles como la gasolina son volátiles al encenderse (puede haber un accidente con combustible regado y encenderse por causa de alguna chispa), pero no explotan después de un impacto.
Los autos modernos tienen mecanismos de seguridad para que en caso de accidente se corte de inmediato el suministro de energía y se reduzca la posibilidad de que alguna chispa prenda el combustible regado.
Tampoco creas el mito ideado por Hollywood según el cual un disparo de un arma de fuego al tanque de un auto lo hará explotar. No hay suficiente oxígeno dentro del depósito como para que esto suceda; tendría que recibir varios disparos en un corto tiempo para encenderlo.