SACRAMENTO, California.- Como si recibir una prueba positiva de coronavirus fuera poco, un residente de Sacramento recibió dos facturas que suman un total de $2,733 dólares por haberse realizado la prueba.
"Solo me hicieron la prueba, ni siquiera entré al hospital", explicó Ruiz a Univision, quien decidió ser normbrado únicamente con su apellido.
Él visitó el Hospital Metodista de Sacramento. Un amigo le habría comentado que en este lugar podría hacerse la prueba gratis. Se la practicó y llenó una forma con su información personal, pero a la mala noticia de haber dado positivo, le acompañaban dos facturas que para él fueron impagables.
Desesperado acudió a Noticias 19 Univision, luego de varios intentos, según él, de resolver el problema con el hospital. Nosotros nos comunicamos con el hospital para conocer su versión. Enviamos las facturas, y uno de los portavoces se comprometió a investigar el caso.
Horas después, el portavoz confirmó a través de un correo electrónico que el caso estaba resuelto y que el paciente no debería pagar nada. Además se comprometió a enviar una carta explicando lo ocurrido.
En un comunicado posterior expresaron: “Dignity Health comprende lo frustrante y preocupante que puede ser para los pacientes una factura médica inesperada. Trabajamos muy duro con los pacientes para ayudarlos a comprender sus costos antes de recibir atención, cómo acceder a la asistencia financiera y los pasos que pueden tomar para resolver cualquier problema pendiente que puedan tener con sus facturas médicas. Sin embargo, respetamos la privacidad de nuestros pacientes y legalmente no podemos discutir detalles específicos de la atención ".
Ruiz no tiene seguro médico, y por ello el hospital habría asumido que él debe pagar el total de la prueba. El portavoz del hospital también expresó que la prueba en sus instalaciones no es gratis. Sin embargo el paciente aseguró a Noticias 19 Univision que en el estacionamiento habia un letrero que decía "Free test" (pruebas gratis).
Este paciente ahora recobra el aliento al saber que después del trago amargo no deberá pagar nada de su bolsillo pero asegura que le queda la lección de preguntar la próxima vez si los servicios que prestan son gratis o no. "Me parecía injusto que me quisieran cobrar, cuando mi amigo se hizo la misma prueba en el mismo hospital y no le cobraron", expresó Ruiz.