Siendo un reconocido abogado penal, el hoy presidente electo de Colombia Abelardo de la Espriella se reunió con un fiscal federal de Estados Unidos para consultar si el gobierno de este país lo estaba investigando, según tres fuentes familiarizadas con la reunión.
Las fuentes que pidieron mantenerse en el anonimato explicaron que el fiscal le respondió a De la Espriella que, si el gobierno tenía algún material incriminatorio en su contra, se lo haría saber a través de una acusación formal. De lo contrario, el sistema judicial de Estados Unidos no se prestaría para informar de una pesquisa a una persona que podría ser objetivo de esta.
“Todo lo que ocurrió es tal y como usted me lo acaba de describir, es lo único que puedo decir”, respondió la fuente que participó en la reunión luego de que este periodista le puso de presente los hechos que había conocido a través de otra fuente enterada del encuentro.
Basándose en cinco fuentes, el diario The New York Times publica hoy un reportaje que revela que sí existía una investigación a De la Espriella en relación con unas transferencias de fondos de Alex Saab, su cliente, acusado en Estados Unidos de lavado de dinero de la corrupción de Venezuela.
De la Espriella no afronta cargos criminales en Estados Unidos
A la reunión que se realizó en Miami a finales de 2021, según las fuentes, acudieron De la Espriella, su abogado Manuel Retureta, un agente de la DEA y otros funcionarios.
Para la época de la reunión, el gobierno de Estados Unidos investigaba un posible lavado de dinero de José Luis Hernández, alias Boliche, asistente legal y amigo personal de De la Espriella en Miami.
Los fondos que estaban bajo investigación salieron de cuentas de Alex Saab, quien había sido señalado de ser testaferro del presidente de Venezuela Nicolás Maduro. Saab fue acusado en 2019 en Miami de blanquear fondos producto de la corrupción en Venezuela, pero en 2023 obtuvo un indulto del presidente Joe Biden. El indulto formó parte de un canje de prisioneros con el gobierno de Venezuela que liberó a 10 ciudadanos de Estados Unidos.

Retureta no respondió a solicitudes de entrevista de Univision.
De la Espriella tampoco respondió a un cuestionario sobre el tema enviado por este periodista el 12 de mayo pasado, antes de ser elegido presidente el 21 de junio.
Sin embargo, en una entrevista en marzo con el reportero colombiano Melquisedec Torres, el entonces candidato presidencial dio a entender que estaba enterado del reportaje que preparaba N+Univision Investiga.
“Por ejemplo, mira qué dijo Gerardo Reyes. Gerardo Reyes alcanzó a decir que yo estaba negociando con los americanos para que no me enredaran a mí; alcanzó a decir que yo tenía un proceso. Nada de eso fue cierto, todo era mentira”, dijo De la Espriella en la entrevista en Colombia.
Este periodista solo había entrevistado a diversas fuentes sobre los temores de De la Espriella y la posible investigación federal, pero no había publicado ningún reportaje del tema.
La oficina del presidente electo dijo a The New York Times que “el presidente nunca fue investigado o acusado de ninguno de los asuntos que usted menciona” y agregó que su conducta como abogado y como ciudadano privado ha sido absolutamente impecable”.
Alrededor de la fecha de la reunión con el fiscal, De la Espriella vivía a todas sus anchas en Miami.
En las oficinas de Coral Gables de la firma De la Espriella Lawyers Enterprise, atendía casos locales, controlaba el día a día de un robusto portafolio de empresas comerciales y la operación de su próspera firma legal en Colombia, a donde viajaba en avión ejecutivo. Aunque no tenía licencia para litigar en Estados Unidos, se valía de abogados que ejercían en este país.
Malas noticias
A lo largo de 2021 la oficina de De la Espriella había recibido malas noticias de Nueva York. José Luis Fernández Villazón, alias Boliche, un cercano colaborador de De la Espriella y asiduo visitante de su oficina en Miami, había sido acusado de lavar dinero de Saab, el cliente estelar de la firma.
Al verse pillado por el FBI en octubre de 2018, Hernández decidió colaborar con los agentes e implicó en la operación de lavado al profesor de la Universidad de Miami Bruce Bagley, uno de los hombres de confianza de Saab.
Bagley, experto académico en narcotráfico, fue condenado a seis meses de prisión por lavado de activos en la Corte del Distrito Sur de Nueva York en noviembre de ese año.
El profesor tenía una relación muy cercana y personal con Saab. Había intentado infructuosamente recuperar la visa estadounidense del hijo mayor del empresario que quería convertirse en una estrella de cine en Hollywood.
Buscando una reducción de su condena, Fernández continuó trabajando con el FBI. Fue presentado por el gobierno como testigo contra un agente activo y otro retirado de la DEA acusados de corrupción en Nueva York.
En diciembre de 2023, el abogado de la defensa de uno de los agentes interrogó a Boliche sobre su pasado y los pagos de Saab.
“¿Para qué era el dinero que usted traía [del exterior]?”, preguntó el abogado Ronald Gainor, según la transcripción de la audiencia.
“Para pagar abogados”, respondió Hernández.
A la pregunta de dónde provenía el dinero, el testigo respondió que de un programa alimenticio para el pueblo venezolano que estaba siendo investigado por el Grupo 10 de la DEA por corrupción y lavado de dinero.
Las transferencias de dinero de Saab ocurrieron entre noviembre de 2017 y diciembre de 2018. Se sabía públicamente que en ese periodo De la Espriella era uno de los abogados de Saab. De la Espriella ha dicho que representó al empresario colombiano de 2013 a 2019 cuando el empresario fue encausado en Miami y sancionado por la Oficina de Bienes Extranjeros del Departamento del Tesoro (OFAC).
Beneficiarios anónimos
Aunque la investigación de lavado del gobierno federal no ha dejado dudas de que las transferencias de Saab se destinaron para pagar abogados, los beneficiarios finales nunca fueron identificados ni ha dado una explicación de la omisión.
En un memorando preparado por la fiscalía de Nueva York en el caso de lavado de Boliche, se afirma que el dinero se transfirió a “abogados de Saab” quienes le pagaban una comisión por remisión a Hernández.
Pero el fragmento correspondiente a la identificación de los abogados que recibieron la mayor cantidad de los fondos fue tachado por la fiscalía. Esa es una práctica que podría indicar que existe una investigación en curso o que entre los nombres censurados hay una fuente confidencial, según expertos consultados.
En el mismo documento firmado por el fiscal Sheb Swett se reveló que el esquema de intermediación para pagar a los abogados fue concebido por Saab temiendo que el gobierno de Maduro se enterara de que estaba cooperando con Estados Unidos.
Saab pensaba que, si hacía pagos directos a los abogados, podría quedar en evidencia y el régimen venezolano tomaría represalias contra su familia en Venezuela.
Al principio Saab solo enviaba fondos a Hernández, “pero empezó a preocuparse”, afirma el fiscal, porque se sabía públicamente que Boliche trabajaba para la DEA.
Fue entonces cuando Saab le pidió a Boliche que se saliera del circuito de lavado y pusiera a figurar al profesor universitario, que no despertaría ninguna sospecha.
Saab venía en conversaciones confidenciales con el fiscal de su caso para llegar a un acuerdo de cooperación que finalmente se rompió.
De la Espriella marcó distancia del escándalo de Hernández y Bagley cuando N+Univision publicó por primera vez los detalles de las transferencias de Saab en junio de 2020.
“Nada tengo que ver en el proceso de Bagley, como se desprende de la aceptación de cargos del otrora profesor”, escribió De la Espriella en respuesta a un cuestionario de N+Univision Investiga en ese año. “Jamás he sido interrogado en relación con el caso de Bagley”, agregó.
Adiós Miami
Para sorpresa de sus amigos en Miami, De la Espriella anunció en julio de 2022 que dejaría su profesión de abogado para dedicarse a otras empresas y seguir sus “anhelos del corazón” lo que incluyó mudarse con su esposa y cuatro hijos a una villa de Florencia, Italia.
Según lo declaró a medios colombianos, el viaje para establecerse en Italia estaba planeado para 2020 pero debió postergarlo por la pandemia.
“Abelardo lo tenía todo en Miami. Sus hijos estaban en la mejor y la más cara escuela privada de la ciudad, vivía en una mansión, tenía un restaurante, había sacado una marca de ron, andaba en Rolls-Royce y no se quejaba de nada”, dijo una persona que departía con él en esta ciudad.
De la Espriella, quien había obtenido la ciudadanía estadounidense en 2023, vivía en una casa de una zona exclusiva de Pembroke Pines por la que había pagado dos años antes 3.4 millones de dólares.
Entre los invitados a sus recepciones sociales, según las fotografías de sus redes, estaban personajes como el expresidente colombiano Iván Duque (2018-2022), figuras de la farándula como su socio el cantante de vallenatos Silvestre Dangond, periodistas colombianos reconocidos y futbolistas famosos.
Sus hijos estudiaban St. Thomas the Apostle Catholic School, uno de los colegios privados más costosos de la ciudad.
En marzo pasado De la Espriella visitó a Miami donde se reunió con la representante republicana María Elvira Salazar y el subsecretario de Estado, Christopher Landau.
En su cuenta de X escribió: “Maravillosa velada en Miami con dos grandes amigos de Colombia”.
En la entrevista con el periodista Torres, este le preguntó a De la Espriella por qué había dejado Estados Unidos.
“Porque quería darles esa oportunidad a mis hijos”, explicó.
¿No le parecía [mejor] Estados Unidos o le parecía mejor Italia?, preguntó el reportero.
De la Espriella respondió: "¿Pero qué con eso? Yo llevaba 10 años viviendo en EEUU o ¿tú quieres decir que yo salí de EEUU por alguna otra circunstancia?".
El periodista argumentó que De la Espriella ya había obtenido la ciudadanía estadounidense lo cual era una ventaja para continuar en este país, a lo cual el abogado respondió que también tiene la ciudadanía italiana.
De la Espriella tomará posesión como presidente el próximo siete de agosto con la promesa de reconstruir y fortalecer la alianza con Estados Unidos especialmente en el combate contra el narcotráfico. También propuso la construcción de megarcárceles para encerrar a corruptos.
Alias Boliche está de nuevo en problemas. Afronta cargos en Tampa, Florida, de lavado de dinero y fraude electrónico por el cobro a narcotraficantes de altas sumas de dinero a cambio de promesas falsas de beneficios judiciales. Los hechos ocurrieron mientras continuaba trabajando con la oficina de De la Espriella. La defensa de Hernández ha sostenido que el gobierno federal estaba enterado de todas las actividades de su cliente.