El magistrado Celso de Mello, decano de la Corte Suprema de Brasil, ordenó este viernes la divulgación de un video que pudiera comprometer al jefe de Estado, Jair Bolsonaro, en una investigación sobre supuestas injerencias ilegales en la Policía Federal.
En un momento del video, Bolsonaro califica de “bosta” al gobernador de Sao Paulo, Joao Doria, y de “estiércol” al de Río de Janeiro, Wilson Wietzel, por impulsar medidas de confinamiento social que a ojos del mandatario ultraderechista son ruinosas para la economía.
Según determinó el juez, que supervisa la investigación a cargo de la Fiscalía, el video que registró una reunión ministerial que se celebró el pasado 22 de abril y fue difundido en forma parcial, con una edición que sólo muestra lo que tiene relación con el caso.
Bolsonaro asegura que la grabación no lo incrimina. A pesar de admitir que en la reunión se refirió a amigos y familiares, alega que estaba hablando de su seguridad y no de blindarlos ante investigaciones.
El video, según afirma el exministro de Justicia Sergio Moro, sería una de las pruebas de las supuestas "presiones" e "injerencias ilegales" del mandatario en la Policía Federal.
Moro renunció días después de esa reunión ministerial y atribuyó su decisión a esas "presiones" de Bolsonaro sobre un órgano policial autónomo, las cuales calificó de "injerencia política inaceptable".
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Las sospechas vertidas por Moro llevaron a la Fiscalía a iniciar una investigación, supervisada por el decano del Supremo, quien hace diez días determinó que la Presidencia debía entregar el video a la Justicia.
Las imágenes ya han sido analizadas y Celso de Mello decidió este viernes que sean hechas públicas, pero limitó el contenido que será difundido a lo relacionado estrictamente con la averiguación.
En el marco de esa investigación, el magistrado también pidió este viernes a la Fiscalía que analice la posible necesidad de que sean incautados los teléfonos móviles del presidente y de uno de sus hijos, Carlos, quien es concejal en Río de Janeiro, sobre la base de algunas noticias publicadas en medios locales.
"La pretensión investigadora del Estado impide que los órganos públicos competentes ignoren aquello que se apunta en una 'notitia criminis'", señaló el juez en esa nota, con lo que sugirió que está inclinado a la aprehensión de los teléfonos, aunque la decisión será tomada finalmente por la Fiscalía General.
La sugestión del magistrado provocó una dura reacción por parte del Gobierno, que se pronunció mediante una dura nota difundida por el general de la reserva del Ejército Augusto Heleno, ministro de Seguridad Institucional.
"El pedido de aprehensión del teléfono celular del presidente es inconcebible" y, si así ocurriera, sería "una afronta a la autoridad máxima" y "una interferencia inadmisible", que hasta "pudiera tener consecuencias imprevisibles para la estabilidad nacional", afirmó la nota.
Ese comunicado oficial fue rechazado por casi todos los partidos políticos y hubo quien lo llegó a considerar casi una "amenaza" a la democracia.
Uno de ellos fue el jefe del grupo del Partido Socialista en la Cámara de Diputados, Alessandro Molon, quien calificó la reacción de Heleno como "una amenaza de golpe y un crimen contra la seguridad de la Nación".
Escándalos políticos en medio de la pandemia
Brasil se encuentra inmerso en una complicada situación política, agravada por la gestión que Bolsonaro ha hecho de la pandemia, y que ha supuesto la dimisión de dos ministros de Salud desde la llegada del coronavirus al país. Bolsonaro que se refirió al coronavirus como "una gripe" y dijo también que los brasileños no se enfermarían, ha atacado a los gobernadores de los estados del país que optaron por adoptar medidas de cuarentena.
En el medio de la tensión entre presidente, justicia y gobernadores, los números de fatalidades y nuevos contagios se han disparado en el país, que es ya el tercero por números de casos de contagio en el mundo, por detrás de Estados Unidos y muy cerca de Rusia. Por número de muertes, Brasil es el sexto, por detrás de Estados Unidos y los países europeos más afectados por la pandemia, pero mientras aquellos ven como sus números se reducen de manera sostenida, los de Brasil continúan aumentando día a día. El jueves Brasil reportó más de mil muertes en 24 horas.
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Jair Bolsonaro
Jair Bolsonaro (en la imagen en Río de Janeiro en 1988) nació en Campinas, en el estado de Sao Paulo, en 1955. Es un militar reservista y diputado federal de Brasil. Entró en la “gran política” en 1991 después de salir del Ejército amonestado por intentar planear un atentado para protestar por los bajos salarios de los soldados. Está en su séptimo mandato en la Cámara de Diputados, elegido por el Partido Progresista.
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Jair Bolsonaro
Su figura se popularizó por la irreverencia en sus discursos, llenos de racismo, apología a la violencia y el odio. "No te violo porque no lo mereces", “a los homosexuales no se les quiere, se les aguanta” y “las mujeres deben ganar menos porque se quedan embarazadas”, son algunas de las expresiones públicas extremistas y agresivas que ha utilizado en su vida política. Esta fotografía fue tomada en 1988.
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jair Bolsonaro
En sus casi tres décadas como diputado pasó por ocho partidos diferentes, siempre fiel a la bancada parlamentaria formada por exmilitares y policías. Como diputado, se dio a conocer por sus elogios al periodo dictatorial y defender la tortura. En la fotografía, Bolsonaro saluda a un niño vestido de militar durante la campaña electoral en mayo de 2018, en Sao Paulo.
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Jair Bolsonaro
Hasta 2010, Bolsonaro era un outsider en el Congreso. Durante los gobiernos de Lula da Silva (PT), se mantuvo en un segundo plano. Con la llegada de Dilma Rousseff al poder, sucesora de Lula, se creó una Comisión de la Verdad para dar a conocer las atrocidades de la dictadura. Esto provocó la ira de Bolsonaro quien rápidamente declaró la guerra al PT. En las elecciones generales de 2014, fue el diputado más votado del Estado de Río de Janeiro.
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Jair Bolsonaro
La popularidad de Bolsonaro subía mientras la de los partidos tradicionales bajaba, acosados por los escándalos de corrupción. El PT de Lula fue relacionado con la operación Lava Jato y apartado del poder tras un polémico impeachment contra Dilma Rousseff. Las principales figuras de otros partidos también resultaron implicadas en casos de corrupción: el PSDB, de Aécio Neves, y el MDB, del presidente Michel Temer, que además dejó al país en la peor crisis económica de la última década.
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Jair Bolsonaro
El exmilitar se mantuvo ajeno a estos escándalos y, con los grandes partidos disminuidos, se postuló como el político antiestablisment, limpio de corrupción y sin pelos en la lengua. Su discurso agresivo caló rápidamente en una sociedad indignada, polarizada, cansada de sus políticos tradicionales y ávida de de nuevos símbolos en los que confiar.
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El 6 de septiembre de 2018, durante un acto político en la ciudad de Juiz de Fora, en Minas Gerais, fue apuñalado en el abdomen. El candidato es padre de Carlos Bolsonaro, concejal en el municipio de Río de Janeiro, Flávio Bolsonaro, diputado del estado de Río de Janeiro, y de Eduardo Bolsonaro, diputado federal por el estado de Sao Paulo. Todos elegidos por el PSC, partido al que todos están afiliados actualmente.
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Jair Bolsonaro
En el ataque, Bolsonaro sufrió tres perforaciones en el intestino delgado y una lesión grave en el intestino grueso. Fue operado con éxito y continuó la campaña electoral. El ultraderechista quiere militarizar la educación, incorporar el estilo de las escuelas militares a la red pública y recuperar asignaturas heredadas de la dictadura como Educación, Moral y Cívica.
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Jair Bolsonaro
En un país en el que mueren asesinadas 60,000 personas al año, Bolsonaro defiende acabar con el estatuto de desarmamento y seguir el modelo estadounidense para que “todos los brasileños puedan tener un arma con la que defenderse”. Propone endurecer las penas para el narcotráfico, castración química para los violadores y control de natalidad en las clases más pobres a través de ligaduras de trompas en mujeres y vasectomías en hombres.
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Jair Bolsonaro
Bolsonaro se proclama como el “salvador de Brasil” con un programa ultraconservador en las costumbres y ultraliberal en lo económico. Defiende un retorno a los valores tradicionales para combatir “los excesos de una izquierda que sólo ayuda a los vagos”, ha dicho en diversas ocasiones para referirse a las minorías representadas por el movimiento negro, el indígena, y colectivos feministas y LGBT. Grandes manifestaciones contra Bolsonaro han sido organizadas en todo el territorio brasileño. Protestan unidos por la consigna ‘Ele Nao’ ('Él no', en portugués).
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Second round of the presidential election in Brazil
Este 28 de octubre, tras una campaña profundamente polarizada, Bolsonaro se proclamó presidente de Brasil con más del 55% de los votos. A partir del próximo 1 de enero y hasta el 2022 estará al frente de la nación sudamericana.
Pilar Olivares / Reuters