El gobierno de México ha comenzado una campaña para incentivar a las empresas para que contraten a refugiados o asilados debido al aumento sin precedentes en el número de solicitudes. La petición, según aseguran las autoridades, se hará efectiva solo en estados donde la “población refugiada no compita con la población local”.
De acuerdo con datos de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR) las solicitudes para ser aceptado como refugiado en México tuvieron un incremento significativo en menos de seis años al pasar de 2,137 en 2014 a más de 80,000 peticiones hasta julio de este año.
Además, según la COMAR, se prevé que las cifras crezcan considerablemente al cierre del año debido a la pandemia de coronavirus y las dificultades que enfrentan los migrantes ante las restricciones impuestas en Estados Unidos.
“En el 2013 Comar registró 1,296 personas como solicitantes de refugio, una cifra que llegó a 29,600 personas en el 2018 y que al cierre del año 2019 rebasó las 70,600 personas solicitantes de refugio en nuestro país, cifra que siguió creciendo, particularmente en el primer trimestre de este año, donde tuvimos un crecimiento del 34% respecto al trimestre anterior, con lo cual tenemos más de 80,000 solicitantes de refugio en estos momentos”, según dijo el subsecretario de Derechos Humanos, Población y Migración de la Secretaría de Gobernación, Alejandro Encinas en una conferencia de prensa.
Buscan triplicar empleo para refugiados
Para hacer frente a estas cifras, la Secretaría del Trabajo de México y la agencia de Naciones Unidas para los refugiados iniciaron una campaña para alentar a los empleadores a que contraten a refugiados.
La Secretaría del Trabajo dijo que el propósito es triplicar la incorporación de los refugiados y solicitantes de asilo al mercado laboral del país “en estados donde la población refugiada no compite en el empleo con la población local”.
Hasta ahora, son ocho entidades en el país donde una gran parte de personas solicitantes de asilo y con estatus de refugiadas han obtenido empleo: Coahuila, Jalisco, Nuevo León, Aguascalientes, San Luis Potosí, Querétaro, Puebla y Guanajuato.
Por su parte, las personas que han emitido el mayor número de solicitudes provienen de Honduras, Haití, Cuba, Venezuela, El Salvador y Guatemala.
En la campaña, la dependencia describe las ventajas de contratar a refugiados y asesora a los empleadores sobre los documentos que deben o no deben solicitar a quienes busquen trabajo.
Por ejemplo, la Secretaría de Trabajo dice que los empleadores no deberían solicitar documentos específicos de identificación de los países de donde los refugiados son originarios, porque algunos tuvieron que huir sin llevarlos consigo.
La secretaría subraya que como candidatos a un empleo, los refugiados son “personas resilientes y preparadas para enfrentar retos”.
La dependencia trabaja con la oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para “fomentar la comunicación y difusión del derecho al empleo formal de las personas refugiadas”.
Requisitos para ser refugiado en México
Según señala la COMAR en su sitio web, cualquier extranjero tiene derecho a solicitar que le sea reconocida la condición de refugiado, y debe presentar su solicitud ante la Coordinación General de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados o ante el Instituto Nacional de Migración.
Tras entregar la solicitud, se garantiza la no devolución del solicitante a su país de origen o al lugar en donde su vida, seguridad o libertad se vean amenazadas.
Después el solicitante es entrevistado de manera personal, donde debe narrar los hechos en los que basa su solicitud, así como aportar los elementos que considere pertinentes. En caso de ser necesario se le proporciona asistencia de un traductor o intérprete de su lengua o de una lengua de su comprensión.
Posteriormente, la Coordinación General de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados realiza una investigación a detalle de las condiciones sobre el país de origen, en la cual recopila la opinión de la Secretaría de Relaciones Exteriores, así como información objetiva proveniente de fuentes confiables, y en caso de ser necesario, solicita información al Alto Comisionado de las Naciones Unidad para los Refugiados.
Dentro del plazo de 45 días hábiles posteriores a la presentación de la solicitud, la Coordinación General debe emitir una resolución fundada y motivada respecto del reconocimiento o no de la condición de refugiado.
En caso de reconocerse la condición de refugiado a un extranjero, el Instituto Nacional de Migración lo documentará bajo la calidad de Inmigrado. En el supuesto de no reconocerse la condición de refugiado, la Coordinación General en la misma resolución debe pronunciarse en el sentido de otorgar o no otorgar la protección complementaria.
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