“¡No puede ser! Era un chico tan joven, sano, deportista… ¿Cómo es que la covid-19 se lo ha llevado?” Aunque es cierto que el coronavirus se ceba con los grupos más vulnerables, con edad avanzada o con patologías previas (problemas respiratorios, enfermedades cardiovasculares, diabetes u obesidad), ser lozanos y saludables no necesariamente nos libra de contraer la enfermedad. Ya lo ha avisado la Organización Mundial de la Salud: hay un número significativo de jóvenes que han fallecido.
¿Por qué? Lo ignoramos, de momento. Como tampoco sabemos a ciencia cierta por qué la infección con el virus SARS-CoV-2 varía desde formas totalmente asintomáticas a formas sintomáticas. Ni por qué en estos últimos los síntomas abarcan desde manifestaciones gastrointestinales y dermatológicas hasta pérdida del olfato o, en los casos más graves, neumonías bilaterales severas que pueden llegar a causar la muerte del paciente.
Entre las posibles explicaciones que barajan los expertos está la opción de que exista inmunidad cruzada por exposición previa a otros coronavirus causantes del resfriado común. La carga viral a la que ha estado sometido un paciente también parece jugar un papel clave. Incluso existen estudios sobre el posible rol de la microbiota intestinal en el curso de la infección por SARS-CoV-2.
Variantes genéticas que abren (o cierran) puertas a los microbios
A todo esto se suma que algunos investigadores sospechan que nuestros genes podrían desempeñar un papel importante en el curso de la enfermedad. Esto es, que pequeñas diferencias individuales en el genoma podrían influir en la gravedad y desarrollo de la enfermedad. Si se confirma, identificar los cambios en el ADN de las personas genéticamente más susceptibles permitiría adoptar para ellos medidas más severas de prevención.
No sería ninguna sorpresa. Ya se han identificado variantes genéticas en humanos que afectan a la susceptibilidad a otras enfermedades producidas por distintos agentes infecciosos. Incluyendo virus (sida, hepatitis), parásitos (malaria) y bacterias (lepra, tuberculosis).
Así por ejemplo, se han identificado individuos que presentan una resistencia natural al VIH, causante del sida. El análisis genético permitió identificar mutaciones en el gen CCR5, que codifica para el receptor de quimiocinas CCR5 presentes en linfocitos T. Todo apunta a que este receptor actúa en la respuesta inflamatoria a la infección, lo que abre la puerta al desarrollo de estrategias terapéuticas basadas en inhibidores de la entrada viral. También se conocen mutaciones en genes implicados en las respuestas inmunitarias mediadas por interferón que disparan la susceptibilidad a infecciones por virus, Salmonella o micobacterias.
Una sola letra nos puede sentenciar
¿Cómo sabremos si la genética de un individuo puede tener un papel importante en la susceptibilidad a ser infectado por el virus SARS-CoV2? Un simple cambio en uno solo de los 6,600 millones de nucleótidos del genoma de cada individuo -la mitad heredada de la madre y la otra mitad del padre- podría hacer que la proteína generada a partir del gen que contiene esta mutación no funcionara. Como consecuencia, se dispararía o bien la susceptibilidad a la infección por este virus, o bien el riesgo de una respuesta del sistema inmunitario exacerbada ante la presencia del SARS-Cov-2.
Tenemos muchos ejemplos de enfermedades producidas por la mutación de un único nucleótido (SNP). Sin ir más lejos, la anemia falciforme, en la que el simple cambio de una A por T se traduce en un cambio de un aminoácido de la proteína hemoglobina beta, lo que da lugar a eritrocitos con formas anómalas que ocasionan graves problemas cardiovasculares en la persona homocigota (es decir, portadora de mutaciones en las copias heredadas tanto de padre como de madre).
Paradójicamente, los individuos cuyo ADN incluye una sola copia de esta mutación (heterocigotos) tienen la ventaja evolutiva de ser prácticamente inmunes a la malaria. No es descabellado pensar que podría suceder algo parecido en los afortunados asintomáticos de covid-19.
En otras ocasiones lo que ocurre es que pequeñas inserciones o deleciones (InDels) inactivan un gen o afectan a la cantidad de proteína producida. Otro posible cambio genético podría ocurrir como consecuencia de la rotura de un cromosoma y su deficiente reparación, dando lugar a la pérdida de una región importante del genoma.
Todas estas opciones serían factibles para la covid-19, y podrían derivar tanto en un aumento de la susceptibilidad o riesgo a sufrir la enfermedad, como en un perfil de paciente asintomático.
Candidatos genéticos
¿Pero por dónde empezamos a buscar? Hay varios genes candidatos que apuntan maneras. Para empezar, tenemos el gen ACE2, que codifica para una proteína de membrana (a saber, la enzima convertidora de la angiotensina) que utiliza el virus SARS-CoV-2 para entrar en la célula. Las variaciones en este gen o en su expresión podrían facilitar o dificultar la entrada del virus en las células.
Tampoco hay que menospreciar el posible papel de los genes HLA, implicados en la respuesta inmune y que se sabe que presentan variaciones características de diferentes poblaciones. Su lectura podría dar mucha información sobre cómo el organismo controla la infección por el virus.
Sin embargo, no tendría sentido quedarse ahí. La genética suele dar muchas sorpresas, y para tener una visión completa es necesario estudiar todo el genoma. Con este fin han surgido a nivel mundial más de cien iniciativas públicas (COVID-19 Host Genetics Initiative) y otras cuantas privadas, como 23andMe, dispuestas a identificar qué variaciones en el ADN predisponen a sufrir covid-19.
En España cabe destacar la iniciativa liderada por los investigadores Ángel Carracedo (del Grupo de Medicina Genómica de la Universidad de Santiago de Compostela) y Pablo Lapunzina (del Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Raras). Juntos estudiarán a unos 8,000 pacientes españoles y latinoamericanos infectados por el SARS-CoV-2. Se espera que la comparación entre los tres grupos en estudio –pacientes con sintomatología muy grave ingresados en UCI, pacientes que han requerido hospitalización y pacientes asintomáticos– revele diferencias estadísticamente significativas y permita identificar biomarcadores de riesgo.
Una parte del estudio se llevará en el Centro Nacional de Genotipado-ISCIII que realizará un análisis de asociación masivo (GWAS) con un chip que incluye unas 850,000 variaciones de tipo SNPs e InDels que varían frecuentemente en las poblaciones humanas, especialmente las que cubren genes implicados en rutas de inflamación y rutas de inmunidad. El estudio se complementará con el análisis del genoma completo de unas 300 personas.
Han transcurrido escasos cuatro meses desde que se secuenció el genoma del virus SARS-CoV-2 causante de la enfermedad covid-19. Nunca antes se había visto una colaboración tan grande entre grupos de investigación a nivel internacional.
El avance en la comprensión del virus y la enfermedad que provoca requerirá su tiempo. Lo que a estas alturas sí deberíamos tener claro es que la solución para esta pandemia solo puede venir de la mano del conocimiento científico. Sin duda, el estudio de la variabilidad genética en humanos será muy relevante para comprender la diversidad de respuestas ante la infección por SARS-Cov-2.
Una vez se identifique la variabilidad de la respuesta de los pacientes podremos poner en marcha una medicina personalizada de precisión.
Enrique Viguera Mínguez, Profesor del Departamento de Biología Celular, Genética y Fisiología, Universidad de Málaga
Este artículo fue publicado originalmente en The Conversation. Lea el original.

Laboratorio Moderna anuncia que su vacuna contra el covid-19 funcionó exitosamente en pruebas preliminares
Los 25 "héroes" más importantes de la lucha contra el coronavirus (fotos)
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Capt. Brett Crozier, commanding officer of the aircraft carrier USS Theodore Roosevelt
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Italy Virus Outbreak
Puesto 23: Cristian Fracassi (en la foto) y Alessandro Romaioli, CEO e Ingeniero de Isinnova, respectivamente. Luego de enterarse que un hospital en Italia carecía de válvulas para sus respiradores, una pieza que debe reemplazarse después de cada uso, los innovadores las estudiaron y jugaron con sus impresoras 3D hasta que lograron crearlas. Ahora las entregan de forma gratuita.
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Coronavirus - Mon Apr 20, 2020
Puesto 22: Leo Varadkar, primer ministro de Irlanda. El líder canceló las festividades del día de San Patricio, y cerró escuelas, bares y otros establecimientos sin dudarlo cuando empezó la pandemia. Además, como médico, acudió a la primera línea y ahora trabaja medio día por semana evaluando a los pacientes para detectar el coronavirus.
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Sobey's closing 50 stores
Puesto 21: Los automercados (Waitrose, H-E-B y Sobey, en Reino Unido, EEUU y Canadá, respectivamente). Los abastos han sido claves durante la crisis y su personal se convirtió en trabajadores "esenciales". Waitrose fue pionera en establecer horarios especiales y entregas para ancianos. H-E-B y los Sobeys aumentaron el salario y la licencia médica de los trabajadores, lo que empujó a Target y Walmart a hacer lo mismo.
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Puesto 20: Angela Merkel, canciller de Alemania. Ha recibido elogios mundiales por su respuesta tranquila, inmediata y efectiva a la pandemia. Merkel, una científica capacitada, impuso estrictas medidas de distanciamiento social que modeló ella misma. Esas políticas y las pruebas tempranas y generalizadas han ayudado a mantener el número de muertos en su país muy por debajo de la media de sus vecinos europeos.
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Wang Chuanfu
Puesto 19: Wang Chuanfu, presidente de la automotriz BYD. A fines de enero, cuando la crisis se estaba acelerando en China, Wang creó un grupo de trabajo para diseñar y construir nuevas líneas de producción para fabricar máscaras faciales y desinfectantes para manos. Hoy, el fabricante de vehículos eléctricos afirma ser el mayor productor mundial de máscaras quirúrgicas, con un total de cinco millones por día.
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Puesto 18: Shirin Rouhani, médica del hospital Shohada, Irán. Enfrentando una grave escasez de personal médico, Rouhani continuó tratando a los pacientes incluso después de que ella misma enfermó de covid-19. Después de su muerte, muchos iraníes usaron las redes sociales para compartir una foto de la médico trabajando enferma, elogiando su persistencia y valentía.
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Puesto 17: Neil Ferguson, epidemiólogo y profesor en el Imperial College de Londres. A principios de marzo Reino Unido estaba siguiendo una estrategia que aceptaba una tasa de infección casi sin control para crear una inmunidad generalizada del coronavirus. Los modelos proporcionados por Ferguson ayudaron a cambiar la opinión del gobierno.
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AFI FEST 2019 Presented By Audi – "Queen & Slim" Premiere – Arrivals
Puesto 16: Rihanna, Fundación Clara Lionel / Fenty Beauty. Su organización sin fines de lucro prometió cinco millones de dólares para abordar las necesidades de las familias afectadas por la pandemia, convirtiéndola en una de las primeras celebridades en ayudar financieramente en la crisis.
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Puesto 15: Kious Kelly, enfermero del hospital Mount Sinai West. Se cree que Kelly fue el primer trabajador de salud que murió de la infección en la ciudad de Nueva York. Esta tragedia estimuló a sus colegas a desafiar a las autoridades y a denunciar la escasez de equipos de protección en los hospitales.
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Puesto 14: Amadou Sall, director del Instituto Pasteur, Senegal. Solo dos laboratorios podían fabricar pruebas del covid-19 en África, uno de ellos el de Sall. El virólogo se ha centrado en aumentar su capacidad y crear una forma más práctica de realizar pruebas. El equipo de Sall está desarrollando una prueba que ofrecerá resultados en 10 minutos, costará menos de un dólar y se fabricará en Senegal.
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Puesto 13: Jane Mosbacher Morris, fundadora y CEO de To The Market (una organización que conecta pequeños fabricantes con grandes distribuidores como Target). Gracias esta empresa docenas de textileras reorganizaron sus operaciones para producir máscaras, batas y ropa médica. Ahora tienen pedidos para más de 1.2 millones de unidades en los EEUU
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Puesto 12. Lee Hsien Loong (Primer Ministro de Singapur, en la foto) y Leo Yee-Sin (director del centro de enfermedades infecciosas). Singapur fue uno de los primeros países fuera de China en confirmar un caso de coronavirus y casi tres meses después solo han tenido 15 muertes relacionadas. La ciudad estado tiene una de las tasas de exámenes per cápita más altas del mundo.
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Puesto 11: Las alcaldesas. Lori Lightfoot (Chicago), Jenny Durkan (Seattle) y London Breed (San Francisco). La respuesta lenta del gobierno federal llevó a los líderes locales a ponerse en acción para proteger a sus ciudadanos. Durkan estableció el primer sitio de pruebas en autos del país y creó un programa de vales de alimentación de 5 millones de dólares. Estas acciones fueron repetidas por los líderes locales en el área de la bahía en California, los primeros en emitir órdenes de aislamiento. Lightfoot cerró rápidamente los parques de Chicago para imponer el distanciamiento social.
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Bill Gates.
Puesto 10: Bill Gates, fundación Bill y Melinda Gates. Hace cinco años advirtió que estaríamos donde estamos ahora si no nos preparamos para una pandemia. En 2017 su fundación otorgó capital a CEPI, una organización que ya tiene ocho posibles candidatos a lograr la vacuna contra el covid-19.
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Allen & Co. Holds Its Annual Sun Valley Conference In Idaho
Puesto 9: Mary Barra, CEO de General Motors. Este fue el primer gran fabricante de automóviles estadounidense en comprometer sus líneas de ensamblaje para ayudar en la crisis. Barra se mantuvo firme ante las críticas del presidente y logró que el Departamento de Salud y Servicios Humanos le diera a su empresa un contrato para fabricar 30,000 respiradores.
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Cancer Research Institute 2018 Awards Gala
Puesto 8: George Yancopoulos, director científico y cofundador de Regeneron. El experto y su empresa están luchando contra el covid-19 en dos frentes. Impulsó las pruebas de un medicamento para la artritis que podría ayudar a los pacientes más graves y desarrolló un cóctel de anticuerpos para tratar la enfermedad y que protege a los trabajadores de la salud más expuestos.
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José Andres recibió una invitación de los National que el presidente Trump no ha tenido aún.
Puesto 7. José Andrés, World Central Kitchen. A través de su fundación el chef y dueño de restaurantes se ha dedicado a alimentar a los afectados por la crisis. Llevó comida a cruceros en cuarentena y ha servido casi 100,000 raciones al día a trabajadores indispensables. Convirtió el estadio de béisbol de los Nacionales de Washington en una enorme cocina comunitaria para servir a los residentes de de la capital.
Cliff Owen/AP
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Puesto 6: Rachael Bedard, geriatra en la prisión Rikers Island. Esta médica trabaja para el sistema de prisiones más antiguo de Nueva York y se negó a permitir que se pasara por alto el riesgo que corrían sus pacientes encarcelados por el covid-19. A través de Twitter pidió la liberación masiva de detenidos, recordando que una cárcel tiene "la configuración perfecta" para un brote mortífero.
@rachaelbedard/Twitter
El principal responsable del control de enfermedades infecciosas en el Gobierno de Estados Unidos, Anthony Fauci.
Puesto 5: Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas. Después de la inacción de la administración Trump, Fauci surgió como la figura de autoridad pública más confiable. "Es un fracaso, admitámoslo", dijo al Congreso sobre los planes para mejorar la realización de pruebas del gobierno. Ha ayudado a que la Casa Blanca corrija el rumbo.
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Puesto 4: Los gobernadores. Mike DeWine (Ohio), Gretchen Whitmer (Michigan) y Jay Inslee (Washington). DeWine mantuvo la orden de confinamiento en su estado, a pesar de la presión de manifestantes y su propio partido. Whitmer se negó a dar marcha atrás cuando fue atacada por el presidente Trump después que le solicitó ayuda federal para atender la crisis. Inslee fue el primero en lidiar con el coronavirus y su estado fue el primero en enfrentarse con la enfermedad.
AP
Jack Ma, CEO de Alibaba.
Puesto 3: Jack Ma, cofundador de Alibaba, China. El empresario ayudó a cortar las tensiones geopolíticas para que miles de kits de prueba y un millón de máscaras faciales llegaran de China a los CDC en EEUU. También facilitó el envío de 1,000 respiradores al estado de Nueva York. A mediados de abril, Ma había donado casi 18 millones de máscaras, 3 millones de kits de prueba y miles de respiradores que llegaron a más de 100 países.
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2013 Human Rights Campaign Los Angeles Gala - Arrivals
Puesto 2: Chris Gregoire, CEO de Challenge Seattle. La exgobernadora del estado de Washington reunió a la comunidad empresarial de Seattle al inicio del brote en la ciudad. Insistió en una respuesta basada en la ciencia, y el grupo, que incluye a algunos de los rivales corporativos más competitivos del mundo, siguió su ejemplo. Juntos actuaron temprano y con agresividad para ayudar a frenar la propagación del virus.
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Puesto 1: Li Wenliang, oftalmólogo del hospital central de Wuhan, China. Fue uno de los primeros médicos en advertir que un nuevo virus, similar al SARS, había infectado a varias personas en su hospital. Por esto fue detenido por las autoridades locales y obligado a retractarse de su advertencia. A los pocos días de su liberación, el médico de 34 años volvió a tratar a los pacientes, se enfermo de covid-19 y murió el 7 de febrero. Su valentía frente al coronavirus y al estado represor chino inspiró a millones en su país y el mundo.
Li Wenliang/Weibo