Tras cumplirse una década de su sentencia, Bernard Madoff pidió a la administración del presidente Donald Trump una reducción de su condena de 150 años por ser el responsable del esquema Ponzi más grande de la historia.
Madoff, de 81 años, presentó la solicitud de clemencia a través del Departamento de Justicia (DOJ, por sus siglas en inglés), que confirmó la información este miércoles y reporta el trámite como "pendiente". El DOJ no informó cuándo fue presentada la solicitud pero señala en su sitio web que este trámite tarda entre uno y tres meses en aparecer en la sección de clemencia.
La reducción de condena es una de las formas en que se manifiesta el concepto legal de clemencia, que al tratarse de delitos federales deberá ser otorgado por el presidente de los Estados Unidos. Otra forma podría ser el indulto, en el que se perdona la condena, pero no fue esta la solicitud de Madoff, quien probablemente ve menos posibilidades de ser indultado.
El expresidente del Nasdaq y titular de Bernard L. Madoff Investment Securities cumple su pena de 150 años en la prisión federal en Butner, en Carolina del Norte, por dirigir un fraude financiero calculado en más de 65,000 millones de dólares.
Annette Bongiorno, su antigua secretaria, condenada a seis años por ayudar a organizar el plan, también solicitó una reducción de condena o conmutación.
En enero, un juez federal rechazó una solicitud por separado de Bongiorno, de 70 años, para ser puesta en libertad. La exsecretaria de Madoff ha cumplido casi 4 años y medio de su sentencia de prisión en una instalación federal en el estado de Nueva York.
Peter Madoff, el hermano menor de Bernie, se declaró culpable en 2012 de falsificar registros en la firma de inversiones Madoff, y de conspirar para cometer fraude de valores. Fue sentenciado a 10 años de prisión y será liberado en octubre de 2020.
Hasta el momento, en el buscador del sitio web del Departamento de Justicia no existe registro de una petición de clemencia de Peter Madoff.
El resto de la vida en prisión
Hace una década, en plena crisis bursátil y económica, el juez Denny Chin de Nueva York condenó al banquero a pasar el resto de su vida en prisión, tras admitir culpabilidad por 11 delitos, entre ellos lavado de dinero y robo.
Originalmente, se estimó que el esquema de Madoff había perdido más de 65,000 millones de dólares sus inversionistas.
Ruth, esposa de Madoff que nunca fue acusada por los delitos de su marido, acordó pagar en mayo $ 594,000 y entregar los activos restantes cuando muera, como parte de un acuerdo de reclamos de Irving Picard, el fideicomisario designado por el tribunal y que durante años ha intentado recuperar el dinero de los clientes de Madoff.
De acuerdo con el Wall Street Journal, desde noviembre pasado Picard había recuperado más de 13,300 millones de dólares de los aproximadamente 17,500 millones que reclaman sus clientes, quienes aseguran haber sido engañados.
Los dos hijos de Madoff murieron desde que él fue encarcelado. Su hijo mayor, Mark, se ahorcó en diciembre de 2010, en el segundo aniversario de que el padre confesara sus crímenes a la familia. El otro hijo, Andrew, murió en 2014 después de una larga batalla contra una rara forma de cáncer. Ni Andrew ni Mark fueron acusados en relación con los crímenes cometidos por su padre.
Se calcula que en el esquema de Madoff fueron afectados más de 27,300 clientes de 122 países y se vieron involucrados bancos, organizaciones y hasta celebridades.
Según la publicación U.S News & World Report, en su libro "Piensa como un campeón" del año 2009, Donald Trump comentó haberse negado a la petición del actual imputado de invertir en su fondo:
"No sabía mucho sobre él y no soy de invertir en fondos, así que dije que no. Tenía suficiente con mis propios negocios como para estar asociado o involucrado con el suyo", escribió Trump, quien ahora tendrá en sus manos concederle clemencia a Bernard Madoff.
Mira también:
'Gota a gota', una modalidad de estafa y extorsión que está creciendo en México
Esta inmigrante se hizo pasar por rica y estafó miles de dólares: fue a la cárcel y ahora Netflix estrenó una serie sobre su vida
APTOPIX Fake Heiress
Trató de engañar a todos y ahora pasará como mínimo cuatro años en la cárcel. Anna Sorokin, una joven inmigrante de 28 años, fue sentenciada este jueves en Nueva York por haber estafado a numerosas personas haciéndose pasar por una rica heredera. En la imagen, Sorokin llora al conocer su sentencia.
Steven Hirsch/AP
Anna Sorokin
La mujer, de origen ruso alemana, fue acusada a finales de abril de haber robado decenas de miles de dólares a hoteles, amigos e incluso a bancos. La joven se inventó una realidad con la que consiguió engañar a todos: se presentamba como una acaudalada heredera europea cuando en realidad era hija de un exconductor de camiones ruso que se mudó a Alemania cuando tenía 16 años.
Mary Altaffer/AP
Diane Kiesel
La jueza Diane Kessel le impuso una condena de entre cuatro y 12 años ante una sala abarrotada de gente, en el tribunal estatal de Nueva York, indicó una portavoz del fiscal de Manhattan.
Richard Drew/AP
Rodarte x Tumblr Fashion Honor & After Party
La farsa comenzó con su llegada a Estados Unidos, cuando se involucró rápidamente en los círculos sociales de moda de Nueva York. De noviembre de 2016 a agosto de 2017, logró viajar gratis en aviones privados y vivió meses en lujosos hoteles de Manhattan cuyas cuentas nunca pagó, según la fiscalía de Nueva York. En la foto, la joven, a la derecha, en un acto de moda en Nueva York.
Dave Kotinsky/Getty Images
Todd Spodek, Anna Sorokin
Con astutas mentiras y una inaudita confianza en sí misma, la joven, que decía llamarse Anna Delvey, consiguió que varios bancos le prestaran decenas de miles de dólares.
Richard Drew/AP
Anna Sorokin
Sorokin prometió que pagaría el dinero que debía, incluyendo una cuenta de 11,000 dólares en el hotel The Beekman en Manhattan, que no abonó después de una estancia de 16 noches.
Mary Altaffer/AP
Anne Schwab
La falsa heredera invitó a su ex mejor amiga, Rachel Williams, editora de fotos de la revista Vanity Fair, a una villa en Marrakech de 7.000 dólares la noche. Ofreció pagarle todo, pero luego le hizo pagar la cuenta entera: 62,000 dólares, más que el salario anual de la fotógrafa, que nunca devolvió.
En la fotografía, Anne Schwab, una testigo en el juicio contra Sorokin.
Richard Drew/AP
Anna Sorokin
También convenció a la compañía de aviación Blade para que la llevara en un jet privado a visitar al gurú de las inversiones Warren Buffett en Omaha, tarea que tuvo un costo de 35,000 dólares que ella nunca pagó.
Mary Altaffer/AP
Anna Sorokin
A medida que se veía más inmersa en la elite neoyorquina, Sorokin se centró en un ambicioso proyecto para abrir un club privado en Manhattan que albergaría una colección de arte, bar y discoteca.
Richard Drew/AP
Diane Kiesel
La joven, según los documentos judiciales, intentó conseguir un préstamo de 22 millones para lanzarlo después de convencer a un poderoso promotor para que le proporcionara un lugar en la prestigiosa Park Avenue. En la fotografía, la jueza Diane Kiesel habla durante la sentencia a la falsa heredera.
Richard Drew/AP
Fake Heiress
Pero todo se derrumbó para Sorokin cuando fue acusada a fines de octubre de 2017 por robar "aproximadamente 275,000 dólares a través de múltiples estafas".
Steven Hirsch/AP
Fake Heiress
"La supuesta conducta criminal de esta acusada se extiende desde el fraude de cheques a préstamos robados de seis cifras e incluye estafas que resultaron en un viaje gratis a Marruecos y desplazamientos en aviones privados", dijo el fiscal de Manhattan, Cyrus Vance.
Steven Hirsch/AP
Anna Sorokin, Todd Spodek
El abogado de Sorokin, Todd Spodek, dijo en sus alegatos finales que "en una ciudad que favorece el dinero y la apariencia del dinero" la joven debió, como el cantante Frank Sinatra en sus inicios, recurrir a trucos poco ortodoxos para acceder a las oportunidades.
Richard Drew/AP
Anna Sorokin
"Estaba creando un negocio que creía que funcionaría y estaba ganando tiempo", argumentó su abogado. En la imagen, la joven en una audiencia el 22 de abril.
Richard Drew/AP
Fake Heiress
Pero su apelación finalmente no logró influir en el jurado, que la declaró culpable el mes pasado.
Bebeto Matthews/AP