Generalmente la presencia del presidente en lugares marcados por tragedias suele servir para unificar a la sociedad en el proceso de saneamiento, pero en este caso la presencia de Trump está agitando aún más los ánimos de muchos.
Trump pidió el lunes "dejar el partidismo destructivo", pocas horas despúes él mismo se enfrascó en peleas con sus críticos, como el excongresista demócrata Beto O´Rourke.
Muchas personas responsabilizan al presidente por la manera como consideran que su retórica racista y antiinmigrante pudo incentivar al atacante de El Paso, quien expresó su deseo de combatir la "invasión hispana de Texas", lo que consideran los investigadores que fue el motivo central de su ataque contra gente inocente en el Walmart de la ciudad.
Aunque en el caso de Dayton, la policía no ha determinado aún cuál puede haber sido la razón que llevó al sospechoso a perpetrar el ataque, los manifestantes han expresado su rechazo a la cercanía de Trump con la Asociación Nacional del Rifle (NRA). En Dayton hubo críticos y simpatizantes del presidente separados por la policía para evitar choques.
Así está el ambiente a tan solo unas horas de la llegada de Trump a El Paso.
Hacias la 1:35 PM, hora del este, el presidente Trup y su esposa abordaron el avión presidencial Air Force One poniendo fin a su visita de dos horas y media a la ciudad de Ohio.
La pareja pondrá ahora rumbo a El Paso, Texas, donde rendirá honores a las víctimas del otro tiroteo masivo del sábado y que dejó 22 muertos.
En otro lado de la ciudad, a las afueras del bar donde fueron asesinadas las 9 personas la madrugada del domingo, los grupos que desde temprano han estado protestando en contra de la presencia del presidente se han topado con otros que lo apoyan.

Las imágenes de televisión muestran cómo mientras unos gritan consignas denunciando el supremacismo blanco y el racismo del que acusan de promover a Trump, otros entonan consignas de "USA, USA, USA", que son características de los eventos de campaña del mandatario. Algunos han llevado carteles, banderas y demás parafernalia de la campaña de reelección de Trump.
Entre ambos bandos se han colocado agentes de la policía para evitar enfrentamientos entre manifestantes.
El presidente Trump y la primera dama Melania están en el hospital de Dayton, Ohio, visitando a algunas de las personas que quedaron heridas la madrugada del domingo cuando un hombre irrumpió en una zona de bares y mató a 9 personas.
"En el hospital, POTUS dice: 'Tienen a Dios observando. Quiero que separan que estamos con ustedes en todo momento", informó en un mensaje puesto en su cuenta Twitter Stephanie Grisham, la portavoz de la Casa Blanca.
Grisham indica que la pareja presidencial se está reuniendo con víctimas y sus familiares.
While at the hospital, POTUS @realDonaldTrump says, “You had God watching. I want you to know we’re with you all the way.” @POTUS & @FLOTUS visiting w victims and families now.
— Stephanie Grisham (@PressSec) August 7, 2019
El arte en el altar a los muertos de El Paso cada vez más elaborado.
— Juliana Jimenez J. (@photobomba) August 7, 2019
Llega más gente, quizá porque antes la herida estaba demasiado fresca y muchos todavía lo estaban procesando.
“En memoria a los que perdimos y en honor a quienes arriesgaron su vida para salvar a otros” pic.twitter.com/Kr8go6hRJl
El presidente ya está en Ohio, donde se ha desplazado para rendir homenaje a las víctimas del tiroteo mortal en Dayton. Pese a que no se conoce su agenda, numerosas personas han salido a la calle a protestar contra su presencia.
Muchos de los manifestantes muestran carteles y pancartas criticando su retórica que, consideran, fomenta el racismo. Además, han desplegado un 'baby Trump', un muñeco inflable gigante que se ha utilizado en otras ciudades, como Londres, para no dejar claro su descontecto con el presidente.
En esta ocasión, el 'baby Trump' lleva un cartel en el que se puede leer: "Deja de ser un bebé. Levántae frente a la NRA (la Asociación Nacional del Rifle). #DaytonFuerte".

El presidente fue recibido en la escalerilla del Air Force One por el gobernador de Ohio, el republicano Mike DeWine, y por la alcaldesa de Dayton, la demócrata Nan Whaley, entre otros representantes civiles y militares.
Aunque Whaley ha sido muy crítica con el discurso presidencial, al que acusa de fomentar las divisiones políticas y raciales, dijo que recibiría a Trump por respeto a la institución presidencial.
Trump y la primera dama, Melania, abordaron la limousina presidencial para dirigirse al centro de la ciudad. La agenda del presidente no ha sido informada con anticipación por la Casa Blanca, se entiende que para evitar que se produzcan concentraciones de quienes rechazan la presencia del presidente en la zona.
Aunque el tiroteo de Dayton no ha sido vinculado a motivaciones raciales o políticas, como el que se produjo en El Paso, Texas, el sábado, en la ciudad de Ohio los críticos del presidente también critican la retórica divisionista del presidente y su cercanía a la Asociación Nacional de Rifle.

La respuesta es sí. Con 22 víctimas letales, el ataque en un Walmart del pasado fin de semana se convirtió en uno de los más violentos de las últimas décadas. Seis de los 10 tiroteos más letales de los últimos 40 años ocurrieron en esta década. Aquí te explicamos la tendencia de los últimos años.
El avión presidencial acaba de aterrizar en Ohio. Aún se desconoce cuál será el recorrido de Trump, pero ya le están esperando manifestantes en algunos lugares para protestar por su presencia.
"We don’t want him here": Trump to face protests and skepticism as he visits El Paso and Dayton after mass shootings https://t.co/ZpOKf8A8qJ
— The Washington Post (@washingtonpost) August 7, 2019
El presidente Donald Trump, junto con su esposa Melania Trump, ya han abandonado la Casa Blanca para desplazarse a Dayton, Ohio, primera parada de este miércoles de su viaje a los lugares donde el pasado fin de semana se produjeron dos tiroteos masivos.
La pareja presidencial estará unas horas en Ohio y después se desplazarán a El Paso, Texas. No está aún clara la agenda de la visita, pero numerosos activistas han anunciado protestas contra el mandatario por, lo que consideran, su discurso antiinmigrante.
Poco antes de su llegada a El Paso para honrar a las víctimas del tiroteo del sábado, Donald Trump arremetió contra el precandidato presidencial demócrata y exrepresentante tejano Beto O’Rourke, por las declaraciones de este rechazando la visita del presidente a la ciudad fronteriza con México.
“Beto (nombre falso para indicar herencia hispana) O’Rourke, quien quedó avergonzado por mi última visita al Gran Estado de Texas, donde lo derroté, y ahora está aun más avergonzado por estar en el 1% de las encuestas en las primarias demócratas, debería respetar a las víctimas y las fuerzas de la ley- ¡y quedarse quieto!”.
Beto (phony name to indicate Hispanic heritage) O’Rourke, who is embarrassed by my last visit to the Great State of Texas, where I trounced him, and is now even more embarrassed by polling at 1% in the Democrat Primary, should respect the victims & law enforcement - & be quiet!
— Donald J. Trump (@realDonaldTrump) August 7, 2019
Este mensaje fue publicado por Trump en su cuenta Twitter al filo de la medianoche del martes. Apenas 24 horas antes había dicho desde la Casa Blanca que era “el momento de dejar el partidismo destructivo a un lado, tan destructivo, y encontrar el valor para responder odio con unida, devoción y amor”.
No suena muy constructiva la diatriba del presidente contra O’Rourke, un demócrata que hasta 2019 fue representante en El Congreso por el Distrito 16 de Texas, que incluye a El Paso y quien ha desarrollado su carrera política en la ciudad fronteriza con México.
O’Rourke no tardó en responder a Trump y le dejó claro que no se callará.
"22 personas en mi ciudad están muertas después de un acto de terrorismo por su racismo. El Paso no se quedará quieto y yo tampoco", escribió el candidato, profundizando el pulso con el presidente.
22 people in my hometown are dead after an act of terror inspired by your racism. El Paso will not be quiet and neither will I. https://t.co/dakFPKj0vJ
— Beto O'Rourke (@BetoORourke) August 7, 2019
Los defensores del presidente aseguran que Trump reacciona a las críticas, injustas según ellos, de que ha sido el discurso antiinmigrante y divisionista del presidente el que, en parte, motivó al atacante de El Paso a matar a 22 personas el fin de semana en un Walmart de la ciudad para detener la “invasión hispana de Texas”, como dice un manifiesto que la policía adjudica al autor de la masacre.
Mientras tanto, tanto en El Paso como en Dayton el mandatario será recibido con protestas por partes de quienes consideran improcedente su visita a esos lugares.
Las imágenes captadas por una cámara de seguridad, muestran al sospechoso entrando a un bar junto a quien parece ser su hermana y un amigo, según CNN. Estuvo alrededor de una hora en el establecimiento, según la cadena. Al final, 9 personas fueron asesinadas, incluida su hermana.
Frente a la Casa Blanca, cientos de personas le pidieron al presidente que cree nuevas restricciones para la compra y venta de estos artefactos. Por su parte, Trump no ha sugerido que se limiten las armas y los defensores de la Segunda Enmienda creen que se necesitan más de estas para estar seguros.
La Casa Blanca anunció que el miércoles visitará El Paso y Dayton, afectadas por los tiroteos del fin de semana. En el El Paso, Texas, algunas autoridades criticaron la decisión Trump, mientras muchos continúan visitando el altar improvisado frente al centro comercial donde ocurrió la masacre. Se han generado protestas en Washington DC, Nueva York y frente a la sede de la Asociación Nacional del Rifle en Virginia.