♦️ “Las mismas políticas socialistas que destruyeron lugares como Cuba y Venezuela no deben echar raíces en nuestras ciudades y nuestras escuelas”.
— Univision Noticias (@UniNoticias) August 25, 2020
Kimberly Guilfoyle, actual pareja del primogénito del presidente Donald Trump, en la #RNC2020. #Destino2020 pic.twitter.com/F4QzgEfkdq
La primera noche de la Convención Republicana en Charlotte, Carolina del Norte, dejó sentada las diferencias con la realizada la semana pasada por el Partido Demócrata.
La de los demócratas fue virtual con algunas conexiones de video con diferentes partes del país, presentada por una estrella de Hollywood cada noche, y con el sabor de un programa maratónico de televisión por el ritmo y la producción.
La republicana es una mezcla de virtual y presencial, con los principales oradores de las noches hablando desde el Mellon Auditorium de Washington DC y unos pocos vides del presidente Trump desde la Casa Blanca. La presentación de los participantes se hace con una voz de un narrador fuera de cámara.
El tono de la republicana es apocalíptico equiparando a los demócratas con un "peligro socialista", mientras que la demócrata dejó la advertebcia urgente del "peligro para la democracia" que representaría la reelección de Trump.
Y mientras los demócratas criticaron la acción (o falta de ella) del gobierno federal frente al coronavirus, los republicanos han alabado la actuación del presidente y han insistido en que fue un problema importado de China.
Mark y Patricia McCloskey, una pareja de abogados que han sido imputados tras apuntar y amenazar con armas en julio a manifestantes de Black Lives Matter que marchaban frente a su casa ron frente a su casa de St. Louis, acusaron al Partido Demócrata de no proteger a "ciudadanos honestos" como ellos.
"Los demócratas ya no creen que el trabajo del gobierno es proteger a ciudadanos honestos de criminales, sino proteger a los criminales de los ciudadanos honestos", dijeron.
"No importan donde vivas, tu familia no estará a salvo en los Estados Unidos de los demócratas radicales", agregaron.
Los organizadores de la convención indicaron que los McCloskey ejercieron su derecho a portar armas para defender su casa y acusaron a los medios de comunicación de criticarlos injustamente.
Donald Trump Jr. escaló los ataques contra el rival de su padre, Joe Biden, comparándolo con el monstruo del Lago Ness y vinculándolo con terroristas islámicos.
“Imaginen un mundo que no permite que la maldad del comunismo y el terrorismo radical islámico pueda propagarse --- donde los héroes son celebrados y los buenos ganan. Ustedes pueden tener esto”, dijo el hijo del presidente.
Al describir a Biden como un político que es parte del establishment de Washington, el hijo del presidente dijo: “Biden básicamente es el Monstruo del Lago Ness del pantano. Durante el último medio siglo, él ha estado merodeando por allí. Saca su cabeza de vez en cuando para postularse a la presidencia, luego desaparece y no hace mucho mientras se esconde”.

Donald Trump Jr. resaltó las políticas y medidas económicas tomadas por el gobierno de Trump durante los últimos cuatro años, especialmente las aplicadas tras el inicio de la crisis del coronavirus.
“El presidente tomó medidas rápidamente y cerró los viajes de China. Joe Biden y sus aliados demócratas tildaron a mi padre de racista y xonofobo por hacer esto. Ellos prefirieron ser políticamente correctos por encima de la seguridad y la seguridad del pueblo estadounidense”, agregó.
“Afortunadamente, conforme el virus comenzó a propagarse, el presidente actuó rápidamente y se aseguró que los respiradores artificiales llegaran a los hospitales que más lo necesitaban. Él entregó el equipo de protección personal a nuestros valientes trabajadores que están en las trincheras. Y él juntó al poderoso sector privado estadounidense, para combatir este nuevo desafío”.
“Hay mucho trabajo por hacer, pero hay luz al final del túnel”, dijo.
Joshua Holt, un estadounidense que salió en libertad tras pasar casi dos años preso en Venezuela, volvió a reunirse el lunes con el presidente Donald Trump tal como lo hizo cuando regresó a su país en 2018.
Holt recordó la emoción cuando visitó la Casa Blanca en 2018 en la breve conversación que sostuvo con el madatario durante la primera sesión de la Convención Republicana.
El gobierno venezolano liberó a Holt después de que el presidente Nicolás Maduro se reuniera con los senadores Bob Corker y Dick Durbin.

La exembajadora ante la ONU Nikki Haley dijo que la mayoría en el Partido Demócrata miente cuando asegura que Estados Unidos es racista.
"Esa es una mentira. Estados Unidos no es un país racista", indicó la exembajadora en la ONU, cuyos padres son de India y se describió a sí misma durante su niñez como "una niña marrón en un mundo blanco y negro".
Haley halagó a Trump por haber movido la embajada estadounidense a Jerusalén, por renunciar al acuerdo nuclear con Irán e imponer sanciones sobre Corea del Norte.
"Este presidente tiene una trayectoria de fuerza y éxito. El ex vicepresidente tiene una trayectoria de debilidad y fracaso", agregó.
Haley aseveró que "Joe Biden y la izquierda socialista sería un desastre para nuestra economía" mientras que el presidente Donald Trump "está liderando una nueva era de oportunidad".
David Axelrod, exasesor de Barack Obama, comentó sobre la Convención Republicana en Twitter: "El mensaje aquí es: estén asustados. Estén muy asustados".
Message here:
— David Axelrod (@davidaxelrod) August 25, 2020
Be afraid. Be very afraid.
Axelrod, quien es comentarista y analista político, se refiere al tono de la Convención Republicana, que hasta ahora ha tratado de pintar a los demócratas como extremistas de izquierda que buscan "destruir el país" y "los suburbios" aunque no dicen cuál sería la razón detrás de tal supuesto objetivo.
El foco de la Convención Republicana hasta el momento ha sido lúgubre, señalando que Estados Unidos solo podrá tener un buen futuro solo si está Donald Trump en el poder. Hasta ahora el tono usado está bastante lejos del "optimismo" que había anticipado el Partido Republicano que tendría esta Convención.
La semana pasado presentaron un panorama preocupante de lo que le espera al país, según ellos, si Trump logra la reelección: la destrucción de la democracia y las instituciones estadounidenses.
Máximo Álvarez, un activista anticomunista nacido en Cuba, alertó que escucha "ecos de una vida anterior que nunca quise escuchar de nuevo" debido a lo que calificó como la inclinación del Partido Demócrata hacia el socialismo.
"Les hablo hoy porque he visto gente así antes. He visto movimientos como éste antes. He visto ideas como ésta antes y estoy aquí para decirles que no podemos permitirles tomar nuestro país", dijo Álvarez, quien emigró a Estados Unidos a los 13 años de edad como parte del programa "Pedro Pan" y fundó Sunshine Gasoline, una empresa de distribución de combustible en el sur de Florida.
Biden no se identifica como "socialista", pero ha incluido en su programa de gobierno algunas propuestas del senador Bernie Sanders, quien sí se considera socialista y durante la década de 1980 se expresó de manera positiva sobre el líder nicaraguense Daniel Ortega.

Kimberly Guilfoyle, actual pareja del primogénito del presidente Donald Trump, acusó a los demócratas de perseguir una agenda socialista que perjudicará a Estados Unidos.
"Ellos quieren destruir a este país, y todo por lo que hemos luchado y preciamos", dijo Guilfoyle, quien se identificó como latina porque su madre es boricua.
Guilfoyle encabeza el comité financiero de Trump Victory Finance, un ente recaudador de fondos creado por la campaña de Trump y el Partido Republicano.
"El presidente Trump cree en ti. Te apoya para vivas tu Sueño Estadounidense", agregó.
En todos los discursos que se han presentado hasta ahora en la Convención Republicana se ha repetido la palabra "socialismo" para caracterizar las políticas que, aseguran, los demócratas quieren implementar en EEUU.
Si bien, los demócratas tienen políticas más liberales que las que adelantan los republicanos, calificarlas de socialistas para emparentarlas con gobiernos como el de Cuba o Venezuela no resulta exacto.
De hecho, partidos socialistas en otras partes del mundo, particularmente en América Latina o Europa no sienten que el Partido Demócrata comparta con ellos la misma base programática.