Más de medio mes después de las elecciones, el presidente Donald Trump insiste en no reconocer la victoria de Joe Biden, pero no solo no hay pruebas sobre el supuesto fraude que denuncia sino que cada vez más estados certifican el triunfo del demócrata sin encontrar rastro de dichas iregularidades.
En este tiempo, a Trump se le ha visto poco: la mayor parte del tiempo fuera de la Casa Blanca en un campo de golf de Virginia. Casi no ha comparecido ante los medios y su agenda pública es mínima, pero tuitea con asiduidad sobre su ofensiva legal para tratar de revertir los resultados electorales.
Aunque defiende que su estrategia está dando frutos, expertos legales consideran que sus acciones judiciales no tienen la entidad suficiente como para dar la vuelta a la situación: Joe Biden es el presidente electo.
Durante algunas horas en la noche electoral, pareció que la contienda estaba más ajustada de lo que habían pronosticado las encuestas, pero el conteo en los días siguientes ha demostrado que los demócratas han logrado un triunfo rotundo con algunos hitos históricos.