Según el sitio de análisis de política y datos, Five Thirty Eight, el que gana hasta ahora la 'carrera' de las palabras es Joe Biden. Le sigue Elizabeth Warren, Cory Booker y Pete Buttigieg.
Warren and Biden are winning the word count race. https://t.co/y12TZkx8lE pic.twitter.com/sMQMZWBdIK
— FiveThirtyEight (@FiveThirtyEight) September 13, 2019
Ante una pregunta de Jorge Ramos sobre la situación en Venezuela y su renuencia a calificar a Nicolás Maduro como un dictador, el senador Sanders aseguró que “cualquiera que haga a su pueblo, lo ha hecho Maduro, es un tirano”.
Sin embargo, el senador aseguró que la estrategia de equipar el modelo venezolano con el “socialismo democrático”, que es la marca que ha puesto a su movimiento político, es “profundamente injusta”. Esa ha sido la estrategia republicana y del presidente Trump, que desde hace varios meses le endosan el término “socialistas” a los demócratas y los igualan al sistema político venezolano.
Sanders dejó claro que su modelo se identifica más con Canadá o los países escandinavos, aunque ese sea un modelo que no será más atractivo a muchos republicanos, dados los altos niveles de impuestos que pagan en esas sociedades y el grado de intervención del Estado que tienen sus economías.
El alcalde de Indiana, Pete Buttigieg, quien sirvió al ejército en Afganistán, fue el primero en ser preguntado por la guerra en ese país.
"Hoy puedes ser lo suficientemente mayor como para servir y no haber vivido el 11 de septiembre", dijo Buttigieg al señalar que hay chicos de 18 años que están en el ejército y no habían nacido cuando fueron esos atentados.
"Si algo aprendimos de Afganistán es que la mejor manera de no acabar en guerras interminables es evitar meterse en ellas en primer lugar", aseguró.
Mira este mapa publicado por Google. Muestra los candidatos demócratas más buscados en Google por condado, del 3 al 10 de septiembre, previo al debate de Houston organizado por Univision y ABC. En amarillo, predomina el candidato Joe Biden.
Todos los candidatos están de acuerdo en que quieren con China un comercio justo, pero no acuerdan con la guerra comercial en la que Trump se embarcó con el gigante asiático.
Pero las críticas vinieron tambiñen al estilo del presidente de "manejar" la política estadounidense desde la red social Twitter.
"La política comercial basada en el tuiteo" ha tenido "consecuencias" para nuestros agricultores, dijo Harris. Sanders también apuntó a que Trump maneja el país desde Twitter.
"Tenemos que responsabilizar a China. Roban nuestros productos, incluida nuestra propiedad intelectual. También tenemos que asociarnos con China", dijo Harris.
La mayoría de los candidatos demócratas felicitaron al excongresista Beto O’Rourke por cómo abordó el tiroteo en El Paso, pero más allá de los elogios ninguno se declaró a favor de sacar las armas de asalto de las manos de sus dueños, excepto él.
“Si las armas están diseñadas para matar a personas en una batalla entonces vamos a quitárselas”, dijo O’Rourke. “Fui a un show de armas luego del tiroteo y estuve hablando con dueños de armas y ellos coinciden en que no necesitan esas armas para cazar. Todos deben ser parte de esa conversación”, agregó.
Biden fue increpado por no lograr avances en los chequeos universales después de la tragedia de Sandy Hook. El vicepresidente se defendió insistiendo en que el ambiente político ha cambiado y el movimiento anti armas está haciendo la diferencia.
Harris capturó la atención al hablar de niños preparados para enfrentar tiroteos en colegios y se enfrentó a Biden respecto a la capacidad de una futura presidencia de implementar acciones ejecutivas para el control de armas. “Digamos que sí se puede Joe” bromeó, mientras anotó puntos diciendo que “Trump ha tuiteado las municiones en este debate”.
Jorge Ramos inició el debate demócrata hablando en español “este es nuestro país también”, dijo para después traducir sus palabras al inglés.
En Texas un estado con 11 millones de hispanos, las palabras resonaron con fuerza.
Entre los candidatos, Julián Castro siguió esta línea y dio la bienvenida a todos a Texas en español.
Aunque durante el debate prevaleció el inglés, Ramos cambió de español a inglés seguido llamando a los candidatos.
Beto O’Rourke fue uno de los que tomó un paso más allá y habló al público directamente en español: “Si queremos asegurar nuestras comunidades necesitamos tratar a cada persona con respeto y dignidad”.
El alcalde de South Bend (Indiana) Pete Buttigieg no quiso quedarse atrás y, ante una breve introducción de Ramos en español en una pregunta sobre los ataques en El Paso y su posible vinculación con el discurso presidencial, respondió con un: "Eso es racismo y es sencillo".
La senadora Elizabeth Warren defendió su idea de abolir la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE), así como la de expandir el sistema de migración legal y ofrecer un camino a la ciudadanía a los migrantes que ya están y cargó contra el sistema actual:
"Un sistema que no sabe distinguir entre un terrorista y una niña de 12 años no nos protege", afirmó Warren.
El tema de la migración también enfrentó a los dos exfuncionarios de la administración de Barack Obama sobre el escenario: el vicepresidente Joe Biden y el ex secretario de Vivienda Julián Castro.
"Estoy orgulloso de lo que hice con él, pero las cosas han cambiado y estas personas que vienen buscando asilo merecen ser escuchadas", dijo Biden al ser preguntado por Jorge Ramos sobre las millones de deportaciones que se hicieron bajo la administración de Obama.
"¿Se arrepiente de las deportaciones?", le insistió Ramos. "El presidente hizo lo mejor que podía. Yo era el vicepresidente", afirmó antes de que tomara la palabra Castro para cargar contra el ex vicepresidente.
"Mi problema con Biden es que cada vez que algo bueno con Trump pasa, él se lo atribuye, pero cuando algo es malo dice que él era el vicepresidente", afirmó el precandidato texano antes de recordar que fue el primero en presentar una plataforma migratoria en su campaña.
"Yo apoyo a Obama en todo", se defendió Biden.
Casi todos los demócratas acuerdan en que hay que hacer leyes más restrictivas de armas, en especial con las armas de guerra, que son las que se usan en casi todos los tiroteos masivos de EEUU.
Beto O'Rourke fue el más radical: dijo que exigiría a los ciudadanos que entreguen sus armas de estilo militar. No es menor que lo diga un exrepresentante de Texas, el estado más amigable con la portación de armas.
Esto tuiteó en mediod el debate:
Hell yes, we're gonna take your AR-15.
— Beto O'Rourke (@BetoORourke) September 13, 2019
O'Rourke fue ovacionado luego de decir que buscará quitar las armas de guerra de los civiles.
Julián Castro personalizó el tiroteo masivo a principios de agosto en El Paso, señalando que el atacante, señalado como un supremacista blanco, fue a matar hispanos.
"Hace unas semanas, un atacante condujo diez horas para matar a personas que se parecen a mí, personas que se parecen a mi familia", dijo. "La supremacía blanca es una amenaza creciente para este país, y tenemos que erradicarla", dijo.
Más sobre el tema:
Para inaugurar el segundo apartado de temas, sobre el racismo y la justicia criminal, le preguntan al exrepresentante de Texas Beto O'Rourke sobre el ataque en El Paso, una masacre que le tocó muy de cerca ya que se produjo en su ciudad: "El racismo en EEUU es endémico y viene desde la esclavitud", dijo O'Rourke, quien propuso atajarlo a través de la educación.
We have a white supremacist in the White House.
— Beto O'Rourke (@BetoORourke) September 13, 2019
Además, el exrepresentante texano insistió en su idea de que el discurso presidencial influyó en el atacante: "Hay un supremacista blanco en la Casa Blanca que supone un ataque para la comunidad de color", dijo.
El exsecretario de Vivienda, Julián Castro, también se refirió a ese ataque que dijo que también lo vivió como algo personal: "Un hombre manejó diez horas para matar a gente que luce como yo y como mi familia", sostuvo Castro, al asegurar que el atacante encontró eco en un discurso presidencial que, dijo,"no representa a la mayoría de los estadounidenses".
"Sabemos que Trump es un racista, pero la cuestión es quién está haciendo algo contra el racismo", dijo en su turno el senador Cory Booker.
"El racismo está erosionando nuestra sociedad. Tenemos un sistema criminal parcializado por un racismo sistemático", añadió el senador quien dijo que, de llegar a la presidencia, creará una oficina en la Casa Blanca para lidiar con la supremacía blanca y los crímenes de odio.
En los primeros minutos del debate, el nombre del expresidente demócrata Barack Obama surgió numerosas veces.
En medio del primer debate, que fue el del sistema de salud, prácticamente todos los candidatos lo mencionaron, la reforma de salud impulsada por Obama es un referente o un punto de partida para muchas de las propuestas de salud de los demócratas.
"Warren va para Bernie, yo para Barack", dijo Biden en referencia a su propuesta de salud.
Biden afirmó que su plan busca expandir Obamacare y daría más opciones que el Medicare para todos, que impulsa Sanders. El ex vicepresidente dijo que las personas tendrían la opción de quedarse con sus planes si les gustara.
Warren también agradeció a Obama porque, dijo, gracias a él se ha podido avanzar en la discusión del sistema de salud estadounidense.
El turno de Castro fue también en nombre de Obama, con elogios al expresidente. Castro fue el secretario de vivienda y desarrollo urbano de Obama.
Harris comenzó su respuesta sobre la atención médica agradeciendo a Obama y Sanders por su contribución al sistema de atención médica, para luego atacar a Trump por tratar de destruir la Ley del Cuidado de Salud Asequible.
En el último debate, Biden había señalado a sus oponentes que eran demasiado críticos con el legado de Obama. Ahora prácticamente todos los candidatos han agradecido a Obama por su contribución.
¿Despertó Joe Biden?
A diferencia de su desempeño en debates previos, el ex vicepresidente Joe Biden inició el tercer debate como un caballo de carreras listo para ganar.
Atacando directamente a Elizabeth Warren y Bernie Sanders en medio de la discusión sobre cuidado de salud, Biden defendió Obamacare. En lugar de estar a la defensiva, Biden partió de lleno en la ofensiva.
Mientras analistas debaten si una persona de más de 76 años puede representar al voto joven en la elección 2020, Biden hizo su mejor presentación en el debate hasta ahora donde apostó por “rehusarse a posponer” una serie de prioridades en su futuro gobierno.
“Nadie ha dicho todavía cuánto va a costar. Para ser un socialista tienes mucha más confianza en América corporativa que yo”, dijo al atacar Biden.