“Joe Biden tomará posesión el 20 de enero y ninguna maniobra publicitaria lo va a cambiar”, dijo la senadora por Minnesota Amy Klobuchar en un comunicado de su oficina distribuido poco después de que el grupo de sus colegas republicanos hiciera su anuncio.
“Para un grupo de mis colegas republicanos que aseguran que quieren un ‘comisión’ federal adicional para reemplazar las certificaciones estatales cuando los votos ya han sido contados, recontados, disputados y certificados por los estados, equivale nada más que a un intento de subvertir la voluntad de los votantes”, afirmó Klobuchar.
En un mensaje en su cuenta Twitter, la senadora se dirigió a sus colegas republicanos, les pidió que se controlaran y afirmó que es "vergonzoso" lo que están haciendo.
With all due respect to my Republican colleagues in the Senate who are doing this: can you please get a grip? Election officials across the country, including Republican Governors, have certified these results. This is embarrassing. https://t.co/J4GY3TbIZX
— Amy Klobuchar (@amyklobuchar) January 2, 2021
En la misma línea se expresó el senador por Connecticut Richard Blumenthal, quien dijo que “este patético truco oportunista es un ataque contra nuestra democracia. Los votos han sido contados, recontados, certificados y todos los desafíos han sido totalmente desacreditados”.
Este sábado, un grupo de senadores, encabezados por Ted Cruz, anunció que objetarán los resultados que presenten algunos estados el próximo 6 de enero en la sesión del Congreso, lo que forzará a los congresistas a abrir un debate sobre la legitimidad de la elección de Biden como presidente, que ya ha sido determinada en el Colegio Electoral
Hasta ahora solo el senador republicano de Missouri Josh Hawley se había pronunciado a favor de la iniciativa de representantes de su partido de objetar la certificación de los resultados electorales, contrariando la línea que había lanzado el líder de la mayoría republicana, Mitch McConnell, cuando, al reconocer el triunfo de Joe Biden pidió a sus colegas pasar la página y no presentar objeciones al resultado.
Según el comunicado del grupo de senadores republicanos, "el Congreso debería nombrar inmediatamente una Comisión Electoral, con plena autoridad investigadora y de determinación de hechos, para realizar una auditoría de emergencia de 10 días de los resultados electorales en los estados en disputa".
El grupo argumenta la existencia de acusaciones "generalizadas" de fraude electoral, a pesar de que las acusaciones hechas por Trump y su campaña, miembros de Partido Republicano y otros ciudadanos han sido rechazadas en las cortes por carecer de evidencias y fundamento legal. Más de 50 demandas relacionadas con el presunto fraude electoral de Trump han sido rechazadas.
Este viernes la policía recibió un llamado a la casa de San Francisco de la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, después de que descubrieran la puerta de su garage con signos de vandalismo y un mensaje evidentemente dirigido hacia ella.
Delante del garage había una cabeza de cerdo con sangre falsa esparcida por el suelo y en la puerta, escrito con spray, un mensaje que decía: "¡$2k CANCELA RENTA!", en posible referencia al cheque de estímulo por $2,000 que propuso Trump y secundaron los demócratas. "¡Lo queremos todo!", continuaba el mensaje, junto al tradicional símbolo anarquista de la A mayúscula encerrada en un círculo.
This violence is unacceptable. @SpeakerPelosi’s house in California is reportedly vandalized - we should all be outraged by these acts. pic.twitter.com/E4XhVWtcKx
— Richard Grenell (@RichardGrenell) January 2, 2021
Un reporte del diario Courier Journal señala que poco después de que la casa de Pelosi fuera vandalizada, algo similar ocurrió en la casa del líder republicano del Senado, Mitch McConnell, en Louisville, Kentucky. La puerta de su casa estaba llena de mensajes de personas que preguntaban: "¿Dónde está mi dinero?".
"He pasado mi carrera luchando por la Primera Enmienda y defendiendo la protesta pacífica. Aprecio a todos los habitantes de Kentucky que se han involucrado en el proceso democrático, estén de acuerdo conmigo o no", dijo McConnell y añadió: "Esto es diferente. El vandalismo y la política del miedo no tienen cabida en nuestra sociedad".
En ambos casos, la policía no ha hecho declaraciones sobre si tienen a algún sospechoso. El Courier Journal dice que desde la oficina de McConnell no dieron información sobre si el senador se encontraba en la casa en es momento.
Según un reporte de CBS SF del Área de la Bahía, se cree que Pelosi no estaba en casa durante el incidente, pues se encontraba en Washington DC.
No es la primera vez que algunas personas protestan frente a su casa de San Francisco, según el diario Business Insider, una de las varias que tiene la líder demócrata en California.
Más de 3 millones de georgianos ya han votado en la segunda vuelta de las elecciones para el Senado, que se celebrarán este 5 de enero, una cifra que rompe
el récord de participación anterior para una segunda vuelta en ese estado.
Según Georgia Votes, una plataforma que está analizando datos de la oficina del secretario de estado, 3,002,100 votantes ya han emitido sus votos en esta segunda vuelta muy disputada entre los dos senadores republicanos del estado, David Perdue y Kelly Loeffler y sus contendientes demócratasJon Ossoff y el reverendo Raphael Warnock.
De los votos ya emitidos, 928,559 son de voto por correo y 2,073,541 de voto anticipado. En general, la participación en esta segunda vuelta, a tres días de la fecha de las elecciones, es un 18% menor que en la misma fecha de las elecciones generales de noviembre.
El presidente Donald Trump encabezará una manifestación en Dalton el próximo lunes por la noche después de que el vicepresidente Mike Pence haga una parada en Milner esa tarde, mientras por el lado demócrata la vicepresidenta electa Kamala Harris y el presidente electo Joe Biden harán campaña con los candidatos demócratas el domingo en Savannah y el lunes en Atlanta, respectivamente.
A pocos días de la elección, el senador republicano David Perdue ha tenido que aislarse después de haber sido contacto de un miembro de su equipo que dio positivo al coronavirus.
Un juez federal desestimó este viernes la demanda encabezada por el representante por Texas, Louie Gohmert, y otros republicanos que buscaban que el vicepresidente Mike Pence pueda anular la victoria en las elecciones del presidente electo Joe Biden.
El juez de distrito basado en Texas, Jeremy Kernodle, un juez designado por Trump, dijo que la demanda, que es acompañada por un grupo de republicanos de Arizona, no tiene bases.
"Debido a que ni el congresista Gohmert ni los nominados electores tienen bases aquí, el Tribunal no tiene jurisdicción sobre el tema para abordar la moción de emergencia o los méritos de la demanda", escribió el juez. "Por lo tanto, el tribunal DESESTIMA el caso sin prejuicio".
New: Judge tosses Gohmert's case against Pence pic.twitter.com/VjpO6xgoej
— Meg Cunningham (@Meg_Cunn) January 2, 2021
La demanda planteaba desafiar la victoria de Biden argumentando que la Constitución le da a Pence el poder de elegir qué electores certificar.
El vicepresidente mismo había pedido a la justicia que rechace la demanda que buscaba ampliarle poderes a Pence para frustrar el triunfo de Biden cuando el Congreso se reúna para validar la certificación del Colegio Electoral en este 6 de enero.
Al igual que el presidente Donald Trump, quien se rehúsa a reconocer su derrota, la demanda argumenta sin evidencias que los demócratas le robaron la elección al mandatario, pese a que las demandas que Trump y sus aliados han presentado al respecto han sido desestimadas o retiradas.
El representante republicano por Illinois Adam Kinzinger criticó duramente al presidente Trump y a los congresistas republicanos que siguen difundiendo la tesis de que las elecciones que ganó Joe Biden fueron fraudulentas (algo que se ha demostrado que no fue el caso).
En un video colocado en redes sociales y que tituló “Coraje por encima de conspiraciones”, Kinzinger dijo que “el presidente no quiere admitir la derrota y nadie quisiera hacerlo. Pero él está tratando de desacreditar la elección mediante falsedades y conspiraciones”.
“Como alguien a quien le ha sido confiado liderizar, tengo una opción. Puedo quedarme tranquilo y tratar de sobrevivir tomando el camino fácil, o puedo hablar y liderar sin preocuparme por las consecuencias”, dijo el representante en clara referencia a la furia que dirige Trump contra los republicanos que no respaldan sus descabelladas teorías.
I can stay quiet and take the easy path to re-election, or I can lead without fear. I took an oath, and I owe it to my family, my country, and my God. Here is the truth: (full video click link) https://t.co/HX9tYFLV2x via @YouTube pic.twitter.com/SPLwHfMgzR
— Adam Kinzinger (@RepKinzinger) January 1, 2021
Kinzinger afirma que sus colegas que respaldan la estrategia del presidente saben que no es cierta la tesis del fraude, pero que lo hacen por el temor de que Trump promueva candidaturas que los desafíen en las próximas elecciones.
Se espera que el miércoles 6 de enero, cuando el Congreso se reuna para certificar los resultados del Colegio Electoral que dan ganador a Joe Biden, un grupo de representantes republicanos presente una objeción al resultado.
El senador republicano por Missouri Josh Hawley ha dicho que respaldará la objeción con el argumento de que las “millones de votantes preocupados por la integridad de las elecciones tiene el derecho de ser escuchados”.
La participación de un senador garantiza que el Congreso tenga entonces que considerar el rechazo del resultado que presenten los congresistas republicanos, lo que no cambiará el resultado final de la elección, pero postergará la declaración final sobre el triunfo de Biden alargando una reunión que suele ser meramente protocolar.
En una poco frecuente acción bipartidista, el Senado logró los votos suficientes para superar el veto que el presidente Donald Trump había puesto al presupuesto de Defensa y logra por primera vez anular un bloqueo a una ley durante el saliente gobierno republicano.
81 senadores votaron a favor de superar el veto, mientras 13 lo hicieron en contra, con lo que superaron con creces las dos terceras partes de los votos que se necesitan para poner en vigencia una ley que es bloqueada por el poder ejecutivo.
A lo largo del debate, senadores de ambos partidos destacaron como la llamada Ley de Defensa, que otorga fondos por $741,000 millones para las operaciones del Pentágono hasta octubre de 2021, había sido aprobada sin problemas los últimos 59 años.
El líder de la mayoría republicana, Mitch McConnell, dijo al inicio de la sesión del viernes que "de una manera u otra" lograrían que eso se cumpliera de nuevo por 60 años consecutivos, pese a las objeciones del presidente.
Al explicar su veto,Trump criticó la provisión de la ley que financia el cambio del nombre de líderes de la Confederación de Estados del Sur a instalaciones militares y el que no accionara sobre la llamada Sección 230 que protege a las empresas tecnológicas al exculparlas de responsabilidad por lo que publiquen o difundan sus usuarios.
A lo largo de cinco días de debates en el Senado, los demócratas trataron de que se votara sobre el aumento a $2,000 de cheque de ayuda por el coronavirus, pero fueron bloqueados por McConnell, quien proponía considerar el tema dentro de una ley que contemplara reformas a la Sección 230 y la formación de una comisión para investigar el "fraude electoral" del que sigue hablando sin pruebas el presidente Trump. Esa iniciatva tampoco prosperó.
La Cámara de Representantes ya había aprobado superar el veto presidencial, por lo que ahora la ley para financiar las operaciones del Departamento de Defensa entrará en vigencia pese a las objeciones del mandatario, quien cumple sus últimos días en la Casa Blanca.
El Senado de EEUU votará sobre anular el veto que el presidente Donald Trump impuso al presupuesto para el Departamento de Defensa, rompiendo con una tradición de 59 año de aprobación sin problemas de la legislación que dota de fondos a los militares estadounidenses.
En una inusual sesión que empezó a mediodía del 1 de enero, los senadores aprobaron cerrar las sesiones que empezaron el miércoles pasado y aprobaron el voto de 'cloture' o cierre de debate para fijarle fecha al voto final.
Los senadores lograron cómodamente el límite de 60 votos que hace falta para el cierre de debate, lo que indica que el veto será anulado sin p`roblemas por los dos tercios de votos necesarios.
Los senadores están votando para proceder a un voto final sobre la ley de presupuesto de Defensa que fue vetada por el presidente Trump y limitar el debate que inició el miércoles pasado.
A lo largo de los últimos cuatro días los demócratas han fracasado en su intento de forzar a los republicanos a considerar el aumento a $2,000 del cheque de ayuda contemplado en el paquete de asistencia económica, como aprobó la Cámara de Representantes.
Los senadores empezaron una inusual sesión en el primer día del año, en la que seguirán debatiendo sobre superar el veto que el presidente Donald Trump impuso al presupuesto para el Pentágono.
El líder de la mayoría republicana Mitch McConnell abrió el debate recordando que la ley había sido aprobada sin problemas por 59 años consecutivos y que "de una manera u otra" lograran que complete las seis décadas consecutivas siendo aprobada, aunque esta vez sin la anuencia de la Casa Blanca.
Acto seguido el líder de la minoría demócrata, Chuck Schumer dijo:"No recuerdo la última vez que el Senado se reunió en el primer día del año" y aprovechó`para insistir en la propuesta de su partido de que el Senado someta a votación aumentar el monto del cheque de ayuda por el coronavirus de $600 a $2,000, como pide el presidente Trump.
"Esta es la última oportunidad de aprobar la ayuda a las familias estadounidenses", dijo Schumer, antes de presentar por quinto día consecutivo la propuesta de que el tema sea considerado para un voto en el pleno.
Hasta ahora, los republicanos han bloqueado la posibilidad de que la ley que aprobó al principio de la semana la Cámara de Representantes sea considerada por los senadores.
A las 12 del mediodía de este primer día del año 2021 el Senado de EEUU se reúnirá para reanudar las consideraciones sobre el veto a la Ley de Autorización de Defensa Nacional para el año fiscal 2021, el presupuesto de defensa del país, que el presidente Trump vetó la semana pasada.
La Cámara de Representantes ya votó a favor de invalidar el veto el pasado lunes, por lo que actualmente solo queda la decisión del Senado para revertirlo.
Esta ha sido la primera vez en 59 años que un presidente veta el presupuesto anual de Defensa, que había sido aprobado en ambas cámaras por una mayoría de más de dos tercios.
Trump rechazó lo rechazó con el argumento de que "falla en incluir medidas críticas de seguridad nacional, incluye provisiones que no respetan a los veteranos (...) y contradice los esfuerzos de mi administración para anteponer a Estados Unidos en las acciones de las políticas de seguridad nacional y foráneas".
Se espera que el Senado logre los dos tercios de los votos necesarios para anular la medida presidencial, en lo que será la primera vez que el Congreso sobrepase un veto en el mandato de Trump.
Se espera que el Joe Biden renueve su equipo de seguridad del Servicio Secreto por agentes más familiares y comprometidos con él, reemplazando a algunos que podrían estar aliados políticamente a Donald Trump, informó este jueves el diario The Washington Post.
Varios agentes "senior" del Servicio Secreto que Biden conoce muy bien de su etapa de vicepresidente, están listos para volver a la Casa Blanca a proteger al nuevo presidente, informó el diario.
Las reasignaciones en estos puestos son comunes en las transiciones de poder, ya que buscan aumentar la comodidad y la confianza entre un presidente electo y su equipo de seguridad, que estará con él incluso en momentos de su vida personal.
El presidente Donald Trump regresó a la Casa Blanca un día antes de lo previsto, tras un cambio abrupto de su agenda.
Trump llegó a Washington acompañado de la primera dama Melania Trump, de acuerdo con CSPAN. La Casa Blanca no explicó la razón por la que el mandatario acortó sus vacaciones en su casa de Mar-a-Lago, Florida, pero hizo el anuncio del cambio de planes horas después de que el senador republicano Josh Hawley, de Missouri, dijera que iba a tratar de frustrar la certificación del triunfo del presidente electo Joe Biden el próximo miércoles.
Antes de cambiar de planes, el presidente tenía agendado participar en una gala anual de fin de año el jueves en su mansión de Palm Beach, reportó CNN.
La traba que pondrá Hawley al triunfo de Biden es un ejercicio simbólico ya que para tener éxito necesita ser aprobado por ambas cámaras y la cámara baja controlada por demócratas jamás lo respaldaría.
El presidente Donald Trump dijo en su mensaje de fin de año que "lo mejor está por venir", a unas semanas de que termine su gobierno.
"En esta temporada de gozo, los estadounidenses tienen tanto de que estar agradecidos. Todos estamos bendecidos por vivir en el país más grande que ha existido en la historia del mundo y lo hemos hecho más grande que nunca. Siempre y cuando sigamos siendo leales a nuestra patria y fieles a nuestros ciudadanos y a nuestro Dios todopoderoso, sabemos que lo mejor está por venir”, dijo Trump en un mensaje publicado en Twitter.
— Donald J. Trump (@realDonaldTrump) December 31, 2020
En su video de casi cinco minutos, el presidente habla mayormente sobre la creación de la vacuna contra el coronavirus y otros logros de su gobierno.
Trump dejará de ser presidente el 20 de enero, cuando el presidente electo Joe Biden asuma el poder. El presidente, sin embargo, sigue sin reconocer su derrota y continúa tratando de frustrar la certificación de los resultados de los comicios, argumentando sin base que hubo fraude en las elecciones.
En contraste al mensaje de fin de año de Trump, el mensaje de Biden, mucho más breve, tuvo un tono conciliador y afectuoso.
“Los desafíos que enfrentamos como país no desaparecerán de un día para otro, pero al mirar hacia el futuro ahora que comenzamos un año nuevo, me lleno de nuevas esperanzas sobre las posibilidades de mejores días por venir. Tras un año de dolor y muertes, unámonos, sanemos, y reconstruyamos en 2021”, dijo Biden en un mensaje difundido en Twitter.
The challenges we face as a nation will not disappear overnight, but as we look forward to the start of a new year, I’m filled with fresh hope about the possibilities of better days to come.
— Joe Biden (@JoeBiden) December 31, 2020
After a year of pain and loss, let us unite, heal, and rebuild in 2021.
Al menos 140 representantes republicanos de la cámara baja votarían el próximo miércoles en contra de validar la certificación del Colegio Electoral que ratifica el triunfo del presidente electo Joe Biden.
La afirmación está basada en proyecciones de dos congresistas republicanos, según CNN.
Oponerse a la validación de la certificación del Colegio Electoral, que este mes certificó el triunfo de Biden con 306 votos electorales sobre 232 obtenidos por Trump, es un ejercicio inútil ya que no será aprobado por la cámara baja controlada por demócratas. Lo único que logrará será demorar la validación del Colegio Electoral por un par de horas.
El senador Josh Hawley, republicano de Missouri, ha dicho que se sumará a los esfuerzos de copartidarios de la cámara baja para oponerse a la validación de la certificación del Colegio Electoral, lo cual pondría un marcha un debate de dos horas en ambas cámaras para luego continuar con la validación.
Para que este plan republicano tenga éxito necesita ser aprobado por ambas cámaras.
El senador republicano por Georgia, David Purdue, anunció que se someterá a aislamiento tras enterarse la mañana del jueves que un integrante de su equipo de campaña está infectado de coronavirus.
Un comunicado de prensa informó que Perdue y su esposa se sometieron este jueves a una prueba de descarte, y ninguno está infectado.
Statement from our campaign: pic.twitter.com/3U3TJ9Va9l
— David Perdue (@Perduesenate) December 31, 2020
Purdue buscará su reelección el 5 de enero, en unos comicios que definirán cuál partido controlará el Senado durante los próximos dos años.