"He trabajado como un diablo para ganar el voto de la comunidad afroestadounidense. No espero nada. Pienso ganar el voto negro. Y estoy aquí para solicitarlo", dice un mensaje de Twitter publicado al inicio del debate en la cuenta de la campaña del exvicepresidente.
I’ve worked like the devil to earn the vote of the African American community.
— Joe Biden (Text Join to 30330) (@JoeBiden) February 26, 2020
I don’t expect anything. I plan to earn the Black vote. And I’m here to ask for it. #DemDebate
Biden espera que Carolina del Sur, donde el 60% de la población es negra, sea la elección que oxigene su candidatura. De hecho, la han llamado su "muralla" para contener el avance de otros candidatos, como Sanders, Bloomberg o Buttigieg.
El exvicepresidente sigue siendo el favorito en las encuestas en este estado, pero Sanders se le ha aproximado con un estrecho margen y en algunos los muestran técnicamente empatados.
Como en debates anteriores, las organizaciones que defienden derechos humanos han recriminado que en los debates demócratas ha quedado relegado el tema migratorio.
Voto Latino escribió en su cuenta de Twitter: "Llevamos 45 minutos (y 8 debates) y aún nadie ha preguntado por los niños enjaulados y la reunificación de familias".
We're 45 mins (and 8 debates in) and still no one has asked about uncaging children and reunifying families. #DemDebate
— Voto Latino (@votolatino) February 26, 2020
"Si elegimos a Bernie Sanders, Donald Trump será electo", dice Bloomberg en un ataque directo a la candidatura de Sanders, quien se encuentra al frente en la mayoría de los sondeos y justo a días de elecciones determinantes, como la del Supermartes.
Sanders le responde que seguro tiene una "base fuerte de votantes, principalmente de mullinarios", mientras que él ha consolidado a un electorado diverso, con negros, hispanos y estadounidenses blancos.
Sanders siente el problema de ser el favorito
Estar en el podio central viene con un costo para Bernie Sanders. Todos los candidatos han arremetido contra el senador de Vermont, quien se ha convertido en el puntero en la carrera por la nominación, después de su triunfo en Nevada, New Hampshire y Iowa.
La etiqueta de “socialista” que él mismo acepta para describirse políticamente, está siendo cuestionada por sus contrincantes como un peso a la hora de enfrentar al presidente Donald Trump. Al mismo tiempo todos aprovechan para presentarse como las alternativas capitalistamente seguras al actual mandatario.
El flanco débil que los candidatos identifican en Sanders es su plan de salud de “Medicare para todos”, un plan universal de salud que eventualmente implicaría la desaparición de proveedores privados del sector, algo cuestionado por muchos.
Los críticos de Sanders cuestionan el elevado costo que implicaría su puesta en marcha y el impacto que podría tener en los impuestos que se cobran a los ciudadanos.
La senador Amy klobuchar dijo a su colega de Vermont que sus propuestas no son realistas y parecen más “etiquetas de parachoques
En medio de los ataques al senador Bernie Sanders, el multimillonario Tom Steyer aseguró que entre el riesgo de tener candidatos con visiones progresistas y las divisiones que persisten entre demócratas considera la posibilidad de que el objetivo de tener un presidente en 2020 no sea alcanzado.
"Estoy asustado. Si no podemos poner al partido en conjunto corremos el riesgo de que Donald Trump sea reelecto", dijo Steyer.
La senadora Elizabeth Warren no cesa en su postura contra una posible candidatura del multimillonario Mike Bloomberg: insiste en que sería un riesgo elegirlo como la ficha del Partido Demócrata para las presidenciales de 2020.
"¿Quién financió la campaña de Lindsey Graham (sendor republicano)? Fue Michael Bloomberg", aseguró. "No me preocupa cuánto dinero tiene. El fuerte del Partido Demócrata nunca confiará en él. El hecho de que no puede ganar la confianza del demócrata es una razón de riesgo", insistió.
Bloomberg no se quedó en silencio: "Tengo la experiencia, los recursos y el récord (...) Cuando la gente me escogió en Nueva York, me eligieron tres veces, una tras otra", dijo.
Warren insistió en las acusaciones sobre discriminación contra las mujeres en las empresas de Bloomberg. También en supuestas bromas con las que el multimillonario pudo haber ofendido a sus empleados. Bloomberg se disculpó nuevamente, pero recalcó que no ha sido acusado de nada.

En el escenario del décimo debate, en esta ocasión Bloomberg quedó al lado de un colega, el también exalcalde Pete Buttigieg, quien hasta enero dirigió South Bend, Indiana. La semana pasada le había tocado al lado la senadora progresista Elizabeth Warren, quien protagoniz´´o con él el pugilato más intenso del care realizado en Las Vegas, Nevada.
El exalcalde de Nueva York tiene que explicar nuevamente de qué exactamente se disculpa cuando habla de la práctica policial de 'stop and frisk' (detener y revisar).
Bloomberg reconoció nuevamente que la práctica se "salió de las manos", como indican grupos de derechos humanos que aseguran que los más afectados eran hispanos y negros, víctimas del uso de perfiles raciales por parte de una fuerza de policía mayoritariamente blanca.
Entre las encuestas que se han dado a conocer en los últimas días, una de NBC News/Marist muestra que el exvicepresidente Joe Biden va en el primer lugar, pero por un margen estrecho de apenas cuatro puntos porcentuales frente al senador Bernie Sanders, que ya le pisa los talones.
Dados esos resultados, le preguntan si continuaría o si se retiraría de la contienda demócrata de perder en Carolina del Sur. Él asegura que ha visitado el estado "por años y años". Sin duda, luego contesta a esa pregunta con certeza: "Voy a ganar Carolina del Sur".
Ante una afirmación del exalcalde de Nueva York Michael Bloomberg asegurando que Rusia ayuda la campaña de Bernie Sanders, el senador aclaró que "no soy amigo de (presidente Vladimir) Putin".
La semana pasada se informó que los servicios de inteligencia habían dicho al Congreso que los rusos están promoviendo la candidatura de Sanders, al igual que lo estarían haciendo con la campaña para la reelección del presidente Trump.
La primera pregunta fue para el senador Bernie Sanders: cómo podría hacer que la economía estuviera mejor a como ha estado con Trump con una propuesta como la suya.
En un tono decisivo, el senador de Vermont respondió que "para el estadounidense común las cosas no están mejor. Nuestra gente vive de cheque a cheque", aseguró al explicar con cifras los millones de personas que no pueden pagar por un seguro privado de salud, quienes viven en la calle, muchos de ellos veteranos.
"Esa es una economía que sirve para una sola persona, no para todos", reclamó.
Los principales siete aspirantes a la nominación demócrata se enfrentan en Charleston, Carolina del Sur, a cuatro días para las primarias en ese estado.
En dos horas que durará el debate de esta noche, el multimillonario tiene que lograr lo que no pudo en su primera aparición en Nevada, donde fue vapuleado por sus rivales demócratas por la manera en que son tratadas las mujeres que trabajan en sus empresas y por imponer políticas discriminatorias en los años en que fue alcalde de Nueva York.
Sin embargo, a diferencia de Nevada, este martes Bloomberg no será el único multimillonario en el escenario: Steyer también estará, lo cual podría beneficiarle y dividir el volumen de ataques.
Bloomberg tiene este martes tiene su última oportunidad antes de una de las primarias más importantes, la del Supermartes, que definirá resultados claves en la ruta a la nominación demócrata en más de una decena de estados —entre ellos algunos con un importante número de delegados— y la viabilidad de su propia candidatura.
Y para reducir el foco en él y ganar nuevos votos ha asegurado, igual que otros candidatos, que su objetivo esta noche será el senador de Vermont, Bernie Sanders.
CBS News, quien patrocina el debate de esta noche, anunció el orden en que estarán ubicados los precandidatos en sus podios. Fue determinado por el promedio de las últimas encuestas y el número de delegados que han obtenido hasta ahora.
Eso colocó a Sanders en el medio, con Warren a la izquierda y Biden a la derecha, como los ve la audiencia.
Así, la alineación quedaría en este orden: Bloomberg, Buttigieg, Warren, Sanders, Biden, Klobuchar y Steyer.
La senadora demócrata tiene un plan: cree que el nuevo coronavirus debe ser tratado como "una seria amenaza a la salud, a la diplomacia y a la economía" y no con recortes a los programas de salud, como asegura, ha hecho el presidente Donald Trump.
"El gobierno de Donald Trump está chapuceando absolutamente la respuesta al coronavirus, poniendo nuestra salud pública y economía en riesgo. Por eso es que necesitamos un plan real y un adulto a cargo", escribió en su cuenta de Twitter.
The Trump administration is absolutely bungling the response to coronavirus, putting our public health and our economy at risk. This is why we need a real plan and an adult in charge. Here's what I think we should be doing.
— Elizabeth Warren (@ewarren) February 25, 2020
Este martes, cuando se celebrará el décimo debate demócrata en Carolina del Sur, la senadora ha puesto toda su artillería en redes sociales contra el mandatario, contrario al resto de los candidatos que lo han hecho contra un objetivo común: Bernie Sanders.
El diario The Washington Post publicó una crónica desde Charleston en la que más de 500 personas que escucharon las promesas de campaña de Warren la noche del lunes se preguntaron si su estrategia podría ayudarle a ganar la nominación del partido y a Trump.
Entre los entrevistados por el reportero, una maestra retirada de 69 años, Gail Hardie, aseguraba inclusive que podría estar considerando darle su voto al exvicepresidente Joe Biden. "Estamos muy preocupados por vencer a Donald Trump y no nos gusta el ascenso de Bernie (Sanders)", dijo Hardie al diario.
Otros más se mostraron alertados por el desempeño que ha tenido Warren hasta ahora en las primarias, donde ha quedado de tercera y cuarta en votos.