La jueza Amy Coney Barrett hizo este martes el segundo y último de sus juramentos oficiales como nueva integrante de la Corte Suprema.
Después de su juramento constitucional el lunes en la Casa Blanca, este martes fue el turno del juramento judicial en una ceremonia privada en la Corte Suprema ante el magistrado presidente John Roberts.
A este evento, que se celebró en la East Conference Room del edificio de la Corte Suprema, solo asistieron los jueces del Supremo, Barrett y su marido, Jesse M. Barrett.
Tras el juramento judicial, Barrett puede comenzar a ejercer sus funciones de inmediato. Su llegada al Supremo inclina al Máximo Tribunal del lado conservador y representa una importante victoria política para el presidente Donald Trump a una semana de las elecciones.
Joe Biden celebrará este martes actos de campaña en Georgia, mientras que su compañera de fórmula Kamala Harris lo hará en Nevada.
La presencia de Biden en Georgia, un estado que no escoge candidato presidencial demócrata desde 1992, es una señal de confianza en sus posibilidades de triunfo ya que equivale a jugar en terreno contrario cuando falta apenas una semana para las elecciones.
Biden prevé pronunciar un mensaje al comienzo de la tarde en Warm Springs, convocando a los estadounidenses a trabajar juntos para superar la crisis que atraviesa el país.
Horas después promocionará el voto anticipado durante un evento en Atlanta.

Tras la inusual ceremonia de juramentación que realizó la noche del lunes en la Casa Blanca y que tuvo un aire a evento electoral, la ya magistrada Amy Coney Barrett tomará un segundo juramento de ‘conducta judicial’ ante el presidente de la Corte Suprema, John Roberts, en un evento privado en el edificio del tribunal.
Con eso, Barrett queda totalmente habilitada para empezar sus funciones como magistrada en sustitución de la fallecida Ruth Bader Gingsburg, considerada como uno de los pilares de la bancada liberal dentro de la corte.
Ahora el llamado balance ideológico de la Corte Suprema queda con 6 jueces considerados conservadores ante 3 liberales. Roberts ha pasado a ser el posible voto de balance que puede definir mayorías en temas álgidos.
La presencia de Barrett puede sentirse pronto en casos que están siendo analizados por los magistrados en este momento:
🔹 Elecciones: hay varias disputas electorales de estados péndulo sobre cómo manejar el voto en ausencia en estas elecciones marcadas por la pandemia del coronavirus (como Carolina del Norte o Pennsylvania) Es previsible que se presenten otras, antes o después de los comicios. La Corte Suprema podría terminar dirimiendo el resultado mismo de las elecciones, si se presentaran desafíos legales por alguna de las partes.
🔹 Gobierno de Trump: el tribunal está analizando la demanda de nulidad constitucional presentada por varios estados republicanos y la Casa Blanca contra la llamada Obamacare, la ley de cuidados asequibles de salud. Otros casos tienen que ver con la estricta política de inmigración de Trump y, eventualmente, podría darse la oportunidad para el tribunal de ratificar (o anular) la decisión de 1973 conocida como Roe vs. Wade que legalizó el aborto. Los republicanos confían en que Barrett será un voto contra aquella decisión que les permitirá cumplir el objetivo que se han planteado de volver a ilegalizar el aborto.
🔹 Asuntos personales de Trump: la corte debe intervenir, nuevamente, en un intento de los abogados personales del presidente para evitar que tengan que entregar las declaraciones de impuestos a un gran jurado de Nueva York que investiga sus negocios inmobiliarios previos a la presidencia.
La Corte Suprema rechazó este lunes avalar un fallo de un tribunal de primera instancia que habría ampliado el plazo de Wisconsin para recibir los votos en ausencia a seis días después de la elección.
La votación de 5 a 3, avalada por la mayoría de los jueces conservadores, representa una victoria para los republicanos en un estado decisivo, en el que las encuestas muestran que Trump va a la zaga.
La orden breve del tribunal, no firmada, no dio razones. Pero varios jueces presentaron opiniones coincidentes y disidentes que abarcaban 35 páginas y revelaban una marcada división en su comprensión del papel de los tribunales en la protección del derecho de voto durante una pandemia, reportó el diario The New York Times.
El Partido Demócrata de Wisconsin anunció inmediatamente un proyecto de educación dirigido a los electores para alertarlos de que los votos en ausencia tienen que ser recibidos antes de las 8 de la noche del día de las elecciones, el 3 de noviembre.
El Servicio Postal de EEUU ha recomendado que los votantes envíen sus boletas antes del 27 de octubre para asegurar que sean contadas.
Tras juramentar como jueza de la Corte Suprema, Amy Coney Barrett aseguró que será una magistrada independiente de la política y de sus creencias y preferencias personales. Sus palabras parecieron dirigidas a los senadores demócratas que se opusieron a su confirmación, algunos en parte asegurando que las posturas conservadoras de Barrett permearán decisiones en temas clave como el aborto.
"El proceso de confirmación me dejó clara una de las diferencias fundamentales entre la rama judicial federal y el Senado de Estados Unidos, y tal vez la más aguda es el rol de las preferencias de políticas. Es el trabajo de un legislador perseguir sus preferencias sobre políticas. De hecho, estaría renunciando a sus funciones al dejar a un lado sus metas sobre políticas", dijo Barrett.
"Por el contrario, es el trabajo de un juez resistir a sus preferencias de política, sería renunciar a su deber si no lo hace. Los jueces federales no son elegidos en elecciones y, por ende, no tienen base para argumentar que sus preferencias son las del pueblo. Esta separación del deber de las preferencias de política es lo que separa a la rama judicial de las otras ramas del gobierno", agregó.
"El juez declara independencia, no solo del Congreso y del presidente, sino también de las creencias privadas que de otra manera lo moverían. La juramentación en la rama judicial captura la esencia del compromiso judicial. La ley es lo que debe prevalecer", afirmó.
"Haré mi trabajo sin temor o favor, y lo haré de forma independiente tanto de las ramas políticas como de mis preferencias personales (...) Amo la Constitución y la republica democrática que estableció y seré devota a mantenerla", acotó.
La ceremonia de juramentación de la jueza Amy Coney Barrett será a las 9:00 de la noche en la Casa Blanca.
Esto tras su confirmación en el Senado en una votación apoyada casi solo por republicanos. En este live blog podrás seguir la ceremonia en vivo.
Contrario a la ceremonia de nominación del mes pasado en la misma Casa Blanca, la juramentación requerirá que los invitados usen mascarillas y permanezcan con el distanciamiento físico recomendado.
“Los invitados de esta noche estarán separados uno de otros”, dijo un alto funcionario de la Casa Blanca bajo condición de anonimato a The Washington Post. “Se requerirán mascarillas a todos los invitados. A quienes vayan a estar cerca al presidente (Donald Trump) se les hará pruebas de antemano”, agregó.
Muchas personas dieron positivo al virus tras asistir a la celebración de la nominación. La mayoría de los invitados a este evento no usó mascarillas ni guardó la debida distancia.
Los demócratas no fueron los únicos que se opusieron a la confirmación de la jueza Amy Coney Barrett.
La senadora republicana Susan Collins, de Maine, se alineó con ellos en contra de Barrett. A una semana de las elecciones, Collins pelea fuertemente para mantener su puesto.
El Senado de Estados Unidos confirmó este lunes a la jueza Amy Coney Barrett a la Corte Suprema, pese a la oposición demócrata y consolidando una mayoría conservadora 6-3 en el máximo tribunal. Recibió luz verde con una votación de 52 a 48, a solo 8 días de la elección presidencial.
Conservadora y católica practicante, Barrett ha inclinado la balanza de la Corte Suprema posiblemente durante décadas, dado que el puesto es para toda la vida y ella solo tiene 48 años.
Los efectos de una corte más conservadora se harían sentir principalmente en temas que generan polarización entre los estadounidenses, especialmente el aborto, un asunto en el que representa la antítesis de Ruth Bader Ginsburg, una jueza que se convirtió en un auténtico icono progresista.
En la corte federal de apelaciones de Chicago, Barrett adoptó posiciones que respaldan el derecho a portar armas, se oponen a la migración y rechazan la ley de Cuidado de Médico Asequible, conocida como 'Obamacare', la reforma de salud impulsada por el expresidente Barack Obama que los republicanos han intentado desmantelar en los últimos años.
"Amy Coney Barrett cumple con las dos pruebas de fuego de Trump para los jueces federales", dijo a AFP Daniel Foldberg, director del grupo de presión progresista Alliance for Justice.
Aquí puedes leer más sobre su trayectoria:
Chuck Schumer, líder de la bancada minoritaria del Senado, dijo que el pueblo estadounidense sufrirá las consecuencias de la confirmación de la jueza Amy Coney Barrett a la Corte Suprema.
“El pueblo estadounidense sufrirá durante generaciones las consecuencias de las visiones fuera de lo mainstream, de extrema derecha de la juez Barrett”, dijo el líder demócrata en recinto del Senado antes la votación sobre la confirmación de Barrett.
“La historia registrará que esta mayoría republicana confirmó con fuerza política bruta, en contradicción con principios establecidos, un nombramiento vitalicio a días de una elección”, agregó Schumer.
El presidente Donald Trump y su contendor demócrata, Joe Biden, convergieron en Pensilvania este lunes, cuando se reportó la mayor cantidad de casos de coronavirus en un día en el estado.
Trump tuvo mítines en Allentown y otros dos lugares del estado, mientras que Biden realizó un evento en un centro de votación de Chester, en la frontera con Delaware.
Las autoridades de Pensilvania reportaron 2,492 casos de contagios en un día.