Desde Atlanta, nuestro corresponsal Pedro Rojas nos muestra los preparativos para el debate presidencial de este jueves.
Tanto Donald Trump como Joe Biden han intensificado los ataques hacia su contrincante, lo que genera más expectativa para el encuentro de esta noche.
Los detalles de los preparativos los podrás ver en el siguiente video. 👇
Durante este primer debate Joe Biden y Donald Trump no tendrán un cronómetro como tal: encima de las cámaras verán luces que se volverán amarillas cuando les queden 15 segundos de turno de palabra, parpadearán cuando resten cinco segundos y quedarán en rojo cuando se haya agotado su tiempo.
Solo estará encendido el micrófono del candidato que tenga el turno de palabra y su rival lo tendrá apagado. Cualquier cosa que diga será prácticamente inaudible para los telespectadores.
Se intenta así evitar que se repitan los gritos e interrupciones que protagonizaron los dos candidatos en los tensos debates rumbo a las elecciones de 2020.
En el encuentro de esta noche tanto Joe Biden como Donald Trump tratarán de poner a los votantes en contra de su oponente con afirmaciones falsas y engañosas, principalmente en temas como economía, inmigración y asuntos internacionales, dice la agencia AP, que realizó una comprobación de datos.
Trump repetirá lo que viene diciendo sobre la administración de Biden: que otros países están vaciando sus prisiones e instituciones mentales para depositar a la gente en la frontera sur de EEUU, por lo que la delincuencia se ha disparado en el país.
Aunque recientemente se han producido crímenes atroces y de gran repercusión, las estadísticas del FBI no distinguen los delitos en función de la situación migratoria del agresor, ni hay pruebas de un aumento de los delitos cometidos por inmigrantes, ni en la frontera entre EEUU y México ni en las ciudades con mayor afluencia de inmigrantes, como Nueva York.
Biden, por su parte, presume de la creación de empleo de su administración sin contar toda la historia. Dice que creó la cifra récord de 15 millones de empleos en sus tres primeros años. Aunque los datos lo corroboran, en parte se debe a que Biden heredó una economía pandémica. Tras la asombrosa pérdida de puestos de trabajo al principio de la pandemia, la recuperación del empleo comenzó con Trump y continuó con Biden cuando asumió el cargo.
Los demócratas pagaron vallas publicitarias en Atlanta, la capital de Georgia, donde se llevará a cabo el debate, en las que dan la bienvenida al republicano Donald Trump como "delincuente convicto".
“Donald, bienvenido a Atlanta por primera vez desde que te convertiste en un delincuente convicto. Felicidades, o como sea”, dice uno de los anuncios al parecer pagado por el Comité Nacional Demócrata en los que se observa el mensaje acompañado de la cara de Trump.
Otros anuncios advierten del "programa extremista" del expresidente y lo describen como un peligro para la democracia, con imágenes del asalto de sus partidarios al Congreso hace tres años y medio.
El cara a cara entre Donald Trump y Joe Biden se produce en momentos tensos para ambos candidatos.
Para Biden, el debate se produce justo después de que la Casa Blanca adoptara medidas ejecutivas para restringir las solicitudes de asilo en la frontera entre EEUU y México, en un esfuerzo por reducir el número de inmigrantes que entran en el país. Trump ha hecho de la inmigración ilegal uno de los ejes de su campaña y ha culpado a Biden de la crisis en la frontera.
Y para Trump, el encuentro se da mientras lo persigue la sentencia de culpabilidad dictada hace casi un mes en una corte de Nueva York por alterar los registros comerciales de sus empresas para encubrir el escándalo de un encuentro sexual con una actriz porno. Algo que Biden ha usado en su favor diciendo que "por primera vez en la historia estadounidense un expresidente que es un delincuente convicto ahora busca la presidencia".
Para este esperado debate Joe Biden y Donald Trump se recluyeron con sus equipos de campaña para planear la mejor estrategia.
Biden pasó la semana previa al debate en Camp David, en Maryland, con asesores de la Casa Blanca y de su campaña, así como con un grupo de antiguos asesores y aliados.
Ahí se construyó un escenario para simular el estudio donde se celebrará el debate, y el abogado personal de Biden, Bob Bauer, representó a Trump en las sesiones de práctica.
Trump, por su parte, continuó con su preparación más desestructurada del debate con dos días de reuniones en su residencia de Mar-a-Lago, en Florida, llamando por teléfono a aliados y simpatizantes, y ensayando ataques en las redes sociales y en entrevistas con medios conservadores.
Biden publicó un video en las redes sociales este jueves en el que describe a Trump como "no apto" para el cargo.
El video incluye al exvicepresidente de Trump, Mike Pence, diciendo que "a conciencia no puede" respaldar a Trump. También aparece la exasesora de la Casa Blanca Alyssa Farah Griffin llamando a Trump “no apto para ser presidente”.
El exasesor de seguridad nacional de Trump John Bolton, que también aparece en el vídeo, dice que otros líderes mundiales como el presidente ruso Vladimir Putin y el norcoreano Kim Jong Un están “totalmente preparados para aprovecharse” de Trump.
“Si las personas que mejor conocen a Donald Trump no pueden confiar en él, tampoco puede hacerlo el pueblo estadounidense”, dijo en un comunicado el portavoz de la campaña de Biden, Michael Tyler.
Días atrás, el expresidente Donald Trump dijo que, de llegar nuevamente a la presidencia, quería otorgarle residencias permanentes (green cards) a los extranjeros graduados universitarios en Estados Unidos. Pero pocos días después, un titular de la cadena Fox News , decía que la campaña de Trump daba marcha atrás con esa "promesa".
"Lo que yo quiero hacer y haré es que si te gradúas de una universidad, creo que deberías tener automáticamente como parte del diploma una ‘green card’ y poder permanecer en el país", dijo Trump en una entrevista en el podcast All In. "Y eso incluye el junior college, cualquiera que se gradúe, que haya ido dos o cuatro años".
Este aparente vaivén en un tema tan importante en la campaña presidencial como es la cuestión migratoria generó confusión: Trump, el candidato con una de las retóricas más antinmigrante de la política moderna estadounidense, de pronto dice que propondrá otorgar residencias a quienes se gradúen y unos días después su campaña parece desdecirlo.
La campaña de Trump aclaró a Univision Noticias que lo dicho por el expresidente Trump en el podcast All-in sobre las green cards es meramente "una propuesta".
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Micrófonos silenciados: Para evitar el caos de los debates de 2020 entre ambos candidatos, los micrófonos de los candidatos permanecerán silenciados mientras no les toque hablar y no habrá público en la sala. En uno de los dos debates de 2020, Trump interrumpía Bidenodo el tiempo y no lo dejaba hablar, hasta que el presidente finlamente le espetó: "¿Te puedes callar, hombre?"
Duración: El debate durará una hora y media (90 minutos).
¿Quién tiene la última palabra?: Donald Trump. Una moneda lanzada al aire determinó que Joe Biden podía elegir el lugar que deseaba ocupar en el podio (escogió la derecha) y el orden de las declaraciones finales. Trump tendrá la última palabra en el debate.
No habrá verificación de datos en directo: La CNN no ha informado de sus preguntas ni prevé hacer una verificación de datos en tiempo real.
Sin teleponters ni fichas: Biden y Trump no tendrán teleprónteres ni pequeñas fichas preparadas, pero sí con qué tomar notas. Tampoco podrán reunirse con sus equipos durante las dos pausas publicitarias.
Con información de AFP.
Las reglas y las circunstancias en que se celebrará el primer debate del actual ciclo electoral entre el presidente Joe Biden y el expresidente Donald Trump rompen con tradiciones establecidas y marcarán nuevos hitos históricos, convirtiéndolo en un encuentro sin precedentes en la historia política de Estados Unidos.
Entre otros elementos inéditos este será el encuentro entre candidatos de más edad en la historia de EEUU, el primero en que uno de los dos contendientes fue hallado culpable de delitos graves, o el primero que no organiza la Comisión de Debates presidenciales.
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Existe un amplio consenso entre los analistas políticos sobre la poca influencia que los debates presidenciales han tenido en la decisión de voto del electorado en Estados Unidos en las últimas décadas.
Sin embargo, las circunstancias únicas en que se desarrollarán estos encuentros en 2024 podrían hacer de los dos debates acordados entre el presidente Joe Biden y el expresidente Donald Trump, la excepción que confirme esa regla y dar al ganador una ventaja tangible entre el electorado.
El virtual y persistente empate entre ambos en las encuestas podría significar un impulso importante y valioso para el candidato percibido como el ganador del primer debate. Así parecen creerlo los candidatos, quienes se han abocado a un riguroso programa de entrenamiento de cara al encuentro.
Lee más sobre este tema:
Este primer debate presidencial de 2024 entre el presidente Joe Biden y el expresidente Donald Trump será moderado por la cadena CNN y tiene lugar en Atlanta, Georgia.
El encuentro tiene nuevas reglas que fueron aprobadas por ambas campañas.
Los micrófonos permanecerán silenciados si los candidatos se pasan del tiempo asignado.