Joe Biden comparó la fortaleza de la democracia durante su mandato en comparación con la de su predecesor, Donald Trump, y aseguró que su presidencia dio vuelta la página de una era oscura en Estados Unidos.
"El progreso no era imposible, era algo que se podía lograr siguiendo lo que hicieron nuestros antecesores. Ahora es verano, el invierno ya pasó. Y delante de ustedes, hoy aquí, en esta noche de agosto, les digo que la democracia ha sobrevivido. La democracia ha cumplido y ahora se debe preservar", dijo.
Al entrar el escenario de la Convención Nacional Demócrata, el presidente Joe Biden lució visiblemente emocionado por las palabras de su hija Ashley, quien lo presentó para que diera el discurso central de la jornada.

Joe Biden recibió la ovación más larga de la noche de la convención y no pudo comenzar su discurso hasta un buen rato después de salir al escenario al ser interrumpido por los aplausos y vítores de sus seguidores.
"Queremos a Joe, queremos a Joe", gritaron los asistentes. "Gracias, gracias" se limitó a decir el presidente, notablemente emocionado.
"¿Están listos para votar por la libertad, la democracia y EEUU?", preguntó.
Jill Biden empleó su discurso en la convención para destacar el papel como marido y padre de Joe Biden. Aseguró que "ha hecho cosas más grandes por los demás que por sí mismo" en el ámbito personal y lo comparó con lo que hizo en su carrera cuando decidió no buscar su reelección y delegar la candidatura en Kamala Harris.
"Con fe y convicción, Joe sabe que la fortaleza de la nación no proviene de la intimidación y crueldad, sino que proviene de pequeños actos y amabilidad, que sanan profundas heridas (...). Kamala Harris sabe eso también", aseguró.
La primera dama mostró su apoyo a la candidata demócrata. "Joe y yo conocemos a Kamala. Hemos visto de cerca su valentía y liderazgo. Kamala y Tim (Walz), ustedes van a ganar. Y ustedes están inspirando a nueva generación", concluyó.
El presidente dará su discurso más de media hora después de lo previsto y con parte de la audiencia en la costa este seguramente dormida, tratándose de un día lunes.
En lo que parece haber sido un intento para acortar el programa, que ya lleva más de media hora de retraso, la participación del cantantante folk James Taylor no se ha producido.
Taylor, una figura familiar en los eventos demócratas, debía cantar después de la primera dama, Jill Biden, pero no salió al escenario.
Ashley Biden tiene el trabajo de presentar a su padre, el presidente, para su discurso ante la Convención Nacional Demócrata, con el que se espera que empiece a marcar el cierre de una carrera de medio siglo en política.
Es la hija única de Biden y su segunda esposa, Jill Biden, pero desarrolló un estrecho vínculo con sus medio hermanos mayores Beau y Hunter, según ha dicho a la prensa su madre.
Ashley Biden ha permanecido fuera del foco de los medios, aunque ha ayudado a promover la figura del hoy presidente en eventos como la convención de 2020, cuando dio un testimonio sobre el Biden padre.

La vicepresidenta y candidata presidencial demócrata, Kamala Harris, está sentada en las gradas del centro de convenciones junto a su esposo, Douglas Emhoff, y su compañero de fórmula, Tim Walz, a la espera del discurso del presidente Joe Biden.
Se espera que en su mensaje, Biden presente las razones por las cuales declinó su candidatura a favor de Harris y que la presente como la contrincante ideal para derrotar a Donald Trump en las presidenciales de noviembre.
La esposa del presidente Joe Biden salió al escenario en lo que es ya la recta final de la noche, que cerrará su esposo, el presidente.
La primera dama ha sido recibida con un gran aplauso, que refleja las simpatías que tiene entre los demócratas, aunque ella suele mantenerse en un perfil bajo cumpliendo con sus eventos oficiales.
En un momento exaltado, el reverendo y senador Warnock se refirió a la situación en Gaza, asegurando que quiere que todos estén bien, los hijos de su vecino y sus hijos porque, aseguró, es la única manera que todo estemos bien.
Pero al final Warnock nombró específicamente a los niños palestinos e israelíes, metiendo en el centro de convenciones el clamor de muchos activistas a las afueras del recinto que se quejan de que el gobierno de Biden sea un "colaborador" de lo que consideran un genocidio de palestinos en Gaza.
"Todos somos hijos del Dios" dijo Warnock.
Desde que en octubre pasado Israel empezó su operación de castigo contra Hamas por el sorpresivo asalto del grupo extremista contra Israel que dejó más de israelíes 1200 muertos y decenas de secuestrados han muerto 40,000 personas, de ellos unos 15,000 menores de edad, de acuerdo con cifras oficiales de Gaza.
El aborto y los derechos reproductivos han tomado el protagonismo en la Convención Nacional Demócrata, uno de los temas que Kamala Harris destaca en su campaña para diferenciarse sobre la postura conservadora de Donald Trump.
Un video proyectado se centró en los miles de mujeres que se han visto expuestas a peligros médicos debido a las prohibiciones al aborto promulgadas desde que la mayoría conservadora en la Corte Suprema anuló el fallo Roe v. Wade, que garantizaba la posibilidad de interrumpir su embarazo a las estadounidenses.
Varias mujeres contaron sus historias sobre el escenario de la convención. Hadley Duvall, por ejemplo, relató cuando su padrastro la dejó embarazada a los 12 años. “Él lo llama una hermosa prohibición”, dijo sobre Trump al referirse al aborto. “¿Qué tiene de hermoso que una niña tenga que gestar al hijo de sus padres?”, se preguntó ante una audiencia conmovida y en silencio.
Andy Beshear, gobernador de Kentucky, también centró su discurso a continuación en el derecho al aborto. Beshear ganó en un estado conservador a pesar de su discurso en favor de los derechos reproductivos femeninos.
Al grito de "Georgia, Georgia", los asistentes a la convención recibieron al reverendo y senador por ese estado Raphael G. Warnock, uno de los oradores de la recta final del primer día del evento.
Warnock, el primer senador negro elegido por ese estado del Sur desde los tiempos de la reconstrucción posterior a la guerra civil, empezó hablando de su experiencia desde una infancia pobre hasta llegar al Senado gracias a "la promesa" que es EEUU.
De acuerdo con el cronograma suministrado por los organizadores de la Convención Nacional Demócrata, el orden de los oradores acumula un retraso de al menos media hora, con la posibilidad de que siga ampliándose.
El problema de eso es que para cuando el presidente Joe Biden agarre el podio será pasada la medianoche en la hora de la costa este del país y mucha audiencia no verá su discurso en directo.
Jamie Rasking, congresista demócrata por Maryland y quien formó parte del equipo de la Cámara que impulsó el segundo juicio político a Donald Trump, realizó duras críticas hacia el expresidente republicano durante su discurso esta noche en la Convención Nacional Demócrata en Chicago.
Rasking ridiculizó a Trump al recordar que los jueces "rechazaron todos los recursos ridículos" interpuestos por alguien que "no supo aceptar el 'no' del pueblo estadounidense", en referencia a la continua negativa del expresidente a aceptar los resultados de las elecciones de 2020 y sus falsas afirmaciones de que le robaron la presidencia cuando fue derrotado entonces por Joe Biden.
Aseguró que cuando Trump "incitó a la insurrección" de sus seguidores y que acabó en el asalto al Capitolio en 2021, trató de "anular el voto de millones de estadounidenses". También repasó su historial de causas pendientes con la justicia.
"¿Vamos a retroceder a los días de violencia e insurrección? No vamos a retroceder (...) ¿Vamos a dejar que Trump destruya nuestra Constitución y las libertades que tenemos? ¡Vamos a elegir a Kamala Harris!", agregó.
James Clyburn, representante por Carolina del Sur, se dirige a los delegados de la Convención Nacional Demócrata al abrir la hora final del evento que cerrará con un discurso del presidente Joe Biden.
Clyburn, un histórico activista de los derechos civiles, es considerado un factor crucial para el triunfo o de Biden en las primarias demócratas de 2020, cuando el hoy presidente arrasó en Carolina del Norte y ganó el empuje necesario para quedarse con la nominación.
Con las exigencias de que Biden dejara la carrera tras su desastroso debate con Trump, Clyburn le mantuvo el apoyo, aunque dejó entender que favorecería una relevo en la persona de Kamala Harris.