La junta de la biblioteca del condado de Rutherford, en Tennessee, despidió a la bibliotecaria principal por negarse a acatar la decisión de trasladar más de 100 libros LGBTQ+ de la sección infantil a la de adultos, alegando que promueven la "confusión de género".
La junta votó 8-3 el lunes por la noche a favor del despido de Luanne James, directora del sistema de bibliotecas. James había declarado previamente que el traslado de los libros violaría sus derechos y los de los residentes del condado, amparados por la Primera Enmienda, y comprometería su obligación profesional de no discriminar por motivos de opinión, según lo estipulado por el gobierno.
Este caso convierte al condado, al sureste de Nashville, en otro punto clave de la prolongada disputa nacional sobre el contenido de las bibliotecas, que a menudo se centra en temas raciales y LGBTQ+.
“Su historia resonará desde el juzgado de Murfreesboro, Tennessee, en todo el país, como símbolo de la lucha contra la censura y la represión”, dijo Kasey Meehan, directora del programa Freedom to Read de PEN America, que defiende la libertad de expresión en nombre de los escritores.
El otoño pasado, una exdirectora de biblioteca de Wyoming ganó 700,000 dólares para resolver una demanda tras su despido. Terri Lesley fue destituida en medio de una polémica por libros con contenido sexual y temas LGBTQ que algunas personas exigieron que se retiraran de las estanterías juveniles, aunque los funcionarios del condado de Campbell sostuvieron que solo su desempeño influyó en su despido.