En la extensa cronología de las protestas que exigen justicia racial en Portland, el 1 de julio luce como una fecha lejana.
Los manifestantes se congregaron como cada noche frente al centro judicial del condado de Multnomah. La cerca alrededor del edificio acababa de ceder. La icónica estatua del ciervo permanecía en pie entre las plazas de Lownsdale y Chapman, ofreciendo durante la noche un cómodo lugar para muchos manifestantes.
Luego los agentes del orden federales comenzaron a aparecer en las protestas diarias.
En un inicio, los activistas los vieron como una fuerza menor frente a los oficiales de la Oficina de la Policía de Portland, quienes en muchas de las noches previas usaron munición de impacto y gas lacrimógeno para alejar a los manifestantes del edificio que alberga a la cárcel del condado y del downtown de Portland.
Enviados por el presidente Donald Trump, los agentes federales dijeron que su objetivo era proteger los edificios federales de posibles daños y mantener seguro al personal federal. Pero, para el 4 de julio, su misión giró cuando los agentes federales dispersaron a los manifestantes a cuadras de distancia de la propiedad federal. Durante las siguientes dos semanas, sus tácticas se tornaron cada vez más agresivas. Enviaron al hospital a por lo menos una persona y detuvieron a otras en las calles de Portland y las metieron en vehículos no identificados.
Fue solo después de que esa última táctica acaparó titulares a nivel nacional que el país se percató de ello y se preguntó: ¿Era Portland realmente una ‘ciudad sitiada’ como la describió el secretario interino de Seguridad Nacional, Chad Wolf? Los manifestantes y periodistas que regularmente acuden a las manifestaciones nocturnas coincidieron en que se estaba dando un estado de sitio, pero al cabo de 14 días, las fuerzas del orden federales se convirtieron de forma cada vez mayor en la fuerza invasora.
Así fue cómo llegamos hasta aquí.
Este artículo fue publicado originalmente en OPB. Guns & America es un proyecto colaborativo de la radio pública que reporta sobre el rol de las armas en Estados Unidos.
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'El muro de mamás': la estrategia de un grupo de mujeres para proteger a los manifestantes durante protestas contra el racismo
Racial Injustice-Federal Response
Un grupo de mujeres de Portland formando un ‘muro de mamás’ el 20 de julio, una táctica que realizan para proteger a los manifestantes durante las refriegas con agentes federales. Las protestas en Portland después de la muerte de George Floyd tienen más de 50 días consecutivos.
Noah Berger/AP
Feds Attempt To Intervene After Weeks Of Violent Protests In Portland
Las mujeres, con cascos de bicicleta y mascarillas para protegerse del coronavirus, se alinean con sus brazos entrelazados. Construyen una cadena humana una que protege momentáneamente a los manifestantes en los choques con las fuerzas federales y que ellas mismas bautizaron ‘Wall of Moms” (‘muro de mamás’, en español).
Nathan Howard/Getty Images
US Oregon Mayor Tear Gas
La represión ha afectado a los manifestantes y a las propias autoridades locales. En la madrugada del 23 de julio las fuerzas federales lanzaron gas lacrimógeno a Ted Wheeler, alcalde de Portland (al centro en la fotografía), mientras se encontraba entre una multitud frente a un edificio de juzgados resguardado por vallas.
Jonathan Maus/AP
APTOPIX Racial Injustice Portland
El encuentro entre agentes federales y manifestantes en medio de una nube de gas lacrimógeno el 22 de julio. La decisión del gobierno de
Donald Trump de enviar estas fuerzas sin autorización de las autoridades locales ha sido criticada por Wheeler y otros mandatarios regionales.
Noah Berger/AP
Racial Injustice Portland
Las mujeres congregadas antes de formar el ‘muro de mamás’ el 22 de julio. Miembros de este grupo dijeron a
NPR que siguen las instrucciones de los líderes afroestadounidenses en las protestas, con la idea de que “aunque recibiremos algunos golpes tenemos la esperanza que nuestros hijos, vecinos, y seres queridos se ahorren algo de dolor”.
Noah Berger/AP
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A pesar de las críticas por haber enviado fuerzas federales a Portland, Trump dijo que enviará unos 200 agentes a Chicago y otros tantos a Kansas City, así como 35 a Albuquerque, para combatir el creciente crimen en esas ciudades. En la fotografía un un agente federal sin identificación en plena refriega con manifestantes en Portland el 21 de julio.
Noah Berger/AP
Photo Gallery - Portland Protests
“Regresen a casa, federales, lo dice mamá”, se lee en un cartel que llevó una mujer a la manifestación del 20 de julio en Portland. Los líderes estatales y locales han pedido repetidamente a los agentes federales que abandonen la ciudad, argumentando que su presencia ha empeorado un entorno ya tenso.
Noah Berger/AP
APTOPIX Racial Injustice Portland
Fuerzas federales disparando municiones especiales para el control de multitudes, el 19 de julio. La fiscal general de Oregon, Ellen Rosenblum, presentó una demanda ante un tribunal. Argumentó entre otras cosas que los ciudadanos no pueden saber si están siendo detenidos legal o ilegalmente por estos agentes sin identificación que se los llevan en vehículos sin marcas.
Noah Berger/AP
Racial Injustice Portland
El enfrentamiento entre fuerzas federales y manifestantes el 22 de julio. El ser detenido por agentes sin identificación podría hacer que los detenidos pensaran que están siendo abordados por milicianos u otras personas vestidas con uniformes, agrega la demanda de Oregon.
Noah Berger/AP
APTOPIX Racial Injustice Portland
Las fuerzas federales alineadas durante el enfrentamiento con los manifestantes de Portland el 20 de julio. El aumento de envío de agentes federales a Portland, Chicago y otras ciudades que rechazan estas fuerzas podría convertirse en una prueba legal sobre la autoridad del gobierno federal y los poderes de los estados, lo cual a su vez podría derivar en una crisis constitucional,
de acuerdo con expertos en leyes.
Noah Berger/AP