A un año del tiroteo perpetrado en una tienda Walmart de la ciudad de El Paso, Texas, que dejó 23 muertos y 23 heridos, Ángel Olivas, un menor de edad que estuvo en medio de las balas, indicó que no ha podido superar el miedo que le ha dejado la experiencia.
"Cuando me llevan a la peluquería a cortar el cabello me da terror, me da miedo", señaló Olivas al programa Despierta América de Univision.
El niño que tiene la condición de espina bífida y que el día del tiroteo estaba en su silla de ruedas, se hizo reconocido debido a que precisamente su silla salvó la vida de José Luis Gutiérres de 72 años, quien usó la silla como escudo.
La familia de Olivas admite que siguen en tratamiento para superar el trauma causado por los viiolentos hechos.
Angelito llegó agradecido en la silla de ruedas que salvó la vida de un hombre en el tiroteo de El Paso