Carlos Iván Mendoza Hernández, el hombre que la semana pasada fue herido de bala por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) durante un operativo en el centro de California, fue detenido este lunes 13 de abril de 2026 por el FBI poco después de recibir el alta hospitalaria, de acuerdo con su abogado.
El defensor Patrick Kolasinski denunció que el arresto se realizó sin notificación previa a la familia ni al equipo legal del detenido. Señaló además que Mendoza había sido sometido a tres cirugías debido a múltiples impactos de bala y que, a su juicio, no se encontraba en condiciones médicas para abandonar el hospital.
Tras su salida, el salvadoreño-mexicano fue trasladado a custodia federal, aunque hasta ahora las autoridades no han precisado qué cargos enfrenta, pese a solicitudes de información de AP dirigidas al FBI y a la Fiscalía Federal.
De acuerdo con el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), agentes de ICE abrieron fuego contra Mendoza en supuesta "defensa propia" durante una parada de tráfico en Patterson, a unos 120 kilómetros al sureste de San Francisco, luego de que el hombre presuntamente intentara embestirlos con su vehículo tras ser detenido.
Las autoridades federales lo han descrito como un presunto integrante de una pandilla buscado en El Salvador por un caso de homicidio, versión que su defensa rechaza. El abogado Kolasinski sostiene que su cliente no tiene antecedentes penales en Estados Unidos, que fue detenido inicialmente por faltas menores de tránsito y que en El Salvador fue absuelto de un cargo de asesinato en 2019.
También afirma que no existe orden de captura vigente en su contra ni evidencia de pertenencia a pandillas. Según el propio defensor, las autoridades federales no han explicado por qué Mendoza fue objeto de una acción coercitiva, mientras el DHS no ha respondido a estas acusaciones.
Por las heridas, el detenido tiene dificultad para hablar
Mendoza había pasado varios días hospitalizado y, según su defensa, seguía con fuertes dolores derivados de las heridas de bala, una de ellas en la mandíbula que le dificultaba hablar.
El caso ocurre en el contexto de una política migratoria más agresiva bajo la administración de Donald Trump, marcada por operativos y tiroteos que han generado cuestionamientos sobre el uso de la fuerza por parte de autoridades federales de inmigración.
El DHS sostiene que los disparos se produjeron cuando el vehículo de Mendoza intentó huir y supuestamente embistió a los agentes, quienes respondieron con disparos. El operativo se llevó a cabo durante una detención en carretera en Patterson, donde tres oficiales rodeaban el automóvil antes de que este iniciara maniobras bruscas que quedaron registradas en video de cámara de tablero difundido por medios locales.
Las imágenes muestran a los agentes con armas desenfundadas alrededor del vehículo detenido, que posteriormente retrocede, golpea otro auto y avanza nuevamente cruzando la carretera. El material no incluye audio, por lo que no es posible confirmar lo ocurrido en los segundos previos a los disparos.
Mendoza Hernández tiene doble nacionalidad salvadoreña y mexicana y, según su defensa, llegó a Estados Unidos en 2019. Trabaja en reparación de daños por incendios y mantiene una relación con una ciudadana estadounidense, con quien está comprometido, además de tener una hija de dos años.