Los mexicanos no están muy contentos con la migración centroamericana que está transitando o permaneciendo en su territorio mientras logra llegar a Estados Unidos a pedir asilo. Eso muestra una encuesta realizada por los diarios The Washington Post y Reforma.
Entre los resultados más llamativos están que más de 5 de cada 10 personas consultadas para el estudio cree que los indocumentados deben ser deportados a sus países de origen y más de 6 de cada 10 considera a estos migrantes como una carga para México.
Al desglosar aún más la pregunta de qué debería hacer México con los centroamericanos, 3 de cada 10 dijo que darles asilo temporal y menos de una de cada 10 personas está a favor de ofrecerles una residencia. Luego, apenas 2 de cada 10 consideran que los inmigrantes fortalecen al país con su llegada.
Y cuando se les consulta de si creen que la llegada de estos centroamericanos influye en la inseguridad, casi 4 de cada 10 consideran que quienes están entrando al país generan más delitos. Y más de la mitad está a favor de que se utilice a la recién creada Guardia Nacional para "combatir la migración de centroamericanos indocumentados en México".
La encuesta que presentan estos diarios fue realizada cara a cara a 1,200 mexicanos a partir de los 18 años. Abarcaron 100 distritos electorales alrededor del país y los resultados tienen un margen de error de cinco puntos porcentuales.
Es presentada justo en momentos en que el número de familias que huyen del crimen y la pobreza en sus países y que buscan llegar a Estados Unidos para obtener algún beneficio migratorio ha escalado a niveles históricos. Viajan a pie o en autobús, en caravanas, con paradas en la ruta para dormir en plazas o en albergues, y en muchos casos dependen de las donaciones de comida y ropa que reciben en el camino.
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Una vez que han llegado a ciudades fronterizas como Tijuana, por ejemplo, muchos han pasado meses a la espera de tener su cita con un juez en Estados Unidos, pero se trata de procesos largos y son pocos los que logran quedar en custodia de las autoridades federales. El grueso de ellos está siendo devuelto a México a esperar por una nueva fecha de corte. Otro tanto, ha desistido de continuar con la petición de asilo y, en cambio, ha decidido iniciar su vida en México.
Por meses las autoridades estadounidenses han asegurado que la llegada en masa de centroamericanos ha generado una crisis humanitaria en la frontera y que sus centros de procesamiento y detención están colapsados. Distintas medidas se han tomado, como el pedido del gobierno de Trump de que estos migrantes sean frenados antes de llegar a los límites de Estados Unidos. Este mes, las autoridades señalaron que estas decisiones estaban surtiendo efecto, pues después de un incremento histórico en la llegada de inmigrantes en los últimos meses, en junio la disminución había sido de 25%.
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Como respuesta —y ante la amenaza de Trump de imponer los aranceles a todas las importaciones— México acordó enviar hasta 6,000 agentes de la Guardia Nacional puedan resguardar su frontera con Guatemala y servir de muro de contención. Además, el gobierno se comprometió a incrementar el Protocolo de Protección del Migrante (PPM), el programa de recepción de migrantes que están en proceso de asilo en Estados Unidos.
Para agosto, dice el Post, se estima que México recibirá a unos 60,000 inmigrantes que quieren solicitar asilo en EEUU pero que son forzados a esperar en ciudades mexicanas.
El presidente López Obrador ha asegurado que esos migrantes tendrán permiso de trabajo, pero ya hay denuncias sobre el colapso de los albergues. Algunos directores de estos centros han asegurado que son ellos los que están atendiendo con escasos recursos la crisis migratoria, agravada por los acuerdos con Estados Unidos. En medio de ese caos, los gobernadores de estados como Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas, aseguraron que no pueden aceptar más migrantes y le reclaman al gobierno que toma decisiones sin dar asignaciones adicionales para que ellos puedan responder a la llegada de los migrantes.
Trump, de su lado, ha tomado varias medidas. Entre ellas, la puesta en marcha de un protocolo con el que ha devuelto migrantes a México a esperar sus audiencias con un juez en Estados Unidos; y la última, la de restingir la posibilidad de que soliciten asilo en el país si pasaron por otros territorios en su trayecto, algo que ya fue demandado por organizaciones de derechos civiles como la Unión Americana de Libertades Civiles, el Southern Poverty Law Center y el Centro de Derechos Constitucionales.
Con este panorama, 8 de cada 10 encuestados considera que Trump trata irrespetuosamente a México y más de la mitad está convencida de que el acuerdo por el que los migrantes deben esperar en México fue impuesto por Estados Unidos y no producto de una negociación.
Y cuando se les pregunta sobre su percepción del trabajo que hace López Obrador, 4 de cada 10 dice que aprueba "algo" su gestión y casi 3 de cada 10 la desaprueba parcial o totalmente. Sin embargo, más de la mitad de los encuestados cree que el mandatario tiene las riendas del país.
Ve también:
Las listas interminables para pedir asilo: son al menos 13,000 y están por toda la frontera (fotos)
Asylum Border Wait Lists
Ciudad Juárez, Chihuahua. Alrededor de 4,000 personas en la lista para solicitar asilo. En este punto fronterizo lista de espera comenzó en octubre de 2018, cuando muchos ciudadanos cubanos comenzaron a dormir en la estrecha acera del internacional entre esta ciudad y El Paso, Texas. Los solicitantes de asilo fueron marcados con números escritos en tinta negra en sus brazos para determinar su posición en la fila. En la fotografía, migrantes cubanos escoltados por autoridades mexicanas cruzan el puente internacional Paso del Norte, entre Ciudad Juárez y El Paso.
Christian Torres/AP
Border Wait Lists
Al principio las personas eran organizadas con pulseras de plástico, pero desechadas porque muchas personas las estaban vendiendo o falsificando. En esta foto del 29 de abril de 2019, migrantes mientras son registrados por funcionarios de inmigración mexicanos en el puente internacional Paso del Norte.
Christian Torres/AP
Migrant Surge
Reynosa, Tamaulipas. 370 personas en la lista para solicitar asilo. Los desafíos que enfrentan los migrantes en esta ciudad mexicana frente a McAllen, Texas, se ven agravados por la violencia desenfrenada. Los tiroteos entre cárteles y la policía ocurren a diario y el gobierno de EEUU advirtió a sus ciudadanos que no viajen allí. En la imágen, familias que esperan ser atendidos por las autoridades de EEUU esperan en el puente internacional entre Reynosa y McAllen.
Eric Gay/AP
Jennifer Harbury
En esta foto del 1 de mayo de 2019, la abogada de derechos humanos Jennifer Harbury, en el centro, mientra hablaba con solicitantes de asilo en un refugio en Reynosa. Ella dijo que al menos dos personas le contaron que fueron detenidas en el sótano de una oficina del gobierno mexicano por agentes de seguridad que exigieron sobornos para liberarlos.
Eric Gay/AP
Asylum Border Wait Lists
Piedras Negras, Coahuila. Alrededor de 360 personas en la lista para solicitar asilo. Cuando los migrantes llegan a un refugio en esa ciudad, que colinda con Eagle Pass, Texas, se les da un número de teléfono al que deben enviar un mensaje de WhatsApp. El administrador de la lista es Héctor Menchaca, dueño de un restaurante local y enlace del gobierno mexicano con la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) de EEUU. En la fotografía, un padre y sus dos hijos, esperando para solicitar asilo en Piedras Negras.
Nomaan Merchant/AP
Asylum Border Wait Lists
En la lista hay centroamericanos, mexicanos, brasileños y cameruneses. No se les dice qué tan lejos están de su oportunidad para para solicitar asilo, solo que esperarán dos o tres meses. Muchos no tienen paciencia, entre ellos los cuatro que se cree que se ahogaron en el río Grande hace dos semanas. En esta foto del 27 de marzo de 2019, Bernardino Blanco Romero, su esposa, Consuelo Salgado Cruz y cuatro niños, en un refugio en Piedras Negras. Esperan por solicitar asilo en EEUU y viajaron desde Guerrero, México.
Nomaan Merchant/AP
Border Wait Lists
Nogales, Sonora. Alrededor de 1,000 personas en la lista para solicitar asilo. Brenda Nieblas, cuya familia administra refugios para migrantes la ciudad colindante con Nogales, Arizona, mantiene la lista de los recién llegados. Nieblas contó que antes de la lista cientos de migrantes esperaban en el paso fronterizo para correr ante el llamado de las autoridades estadounidenses para atender a los solicitantes. En primer plano Carlos Quintero, de 10 años, mientras jugaba con otros niños en el refugio de inmigrantes Juan Bosco de Nogales
Patricio Espinoza/AP
Asylum Border Wait Lists
Al llegar a Nogales los migrantes son enviados a una estación de la Cruz Roja y luego son conectados con Nieblas, quien los coloca en la lista, los asigna a un refugio y les avisa cuando llega su momento. En esta imagen varias familias esperando por asilo en uno de los refugios.
Patricio Espinoza/AP
Asylum Border Wait Lists
Tijuana, Baja california. Alrededor de 4,800 personas en la lista para solicitar asilo. Esta ciudad, frente a San Ysidro, California, tiene experiencia con el sistema de numeración, establecido cuando en 2016 un grupo de haitianos tuvieron que esperar en por una oportunidad para refugiarse en EEUU.
Grupos Beta, una unidad de la agencia de inmigración de México, da comida, transporte y ayuda a los migrantes. En la fotografía, una niña mexicana que espera solicitar asilo junto a su madre en Tijuana. Lleva escrito con marcador sus datos personales en la espalda porque su madre teme que podría perderla en el proceso con las autoridades de EEUU.
Gregory Bull/AP
Asylum Border Wait Lists
Los Grupos Beta también vigilan por la noche los desvencijados cuadernos donde se anotan las listas y los entregan a los voluntarios que durante el registrarán a los recién llegados. Esta imagen de migrantes intentando anotarse en la lista en Tijuana fue tomada en octubre de 2018.
Gregory Bull/AP
Asylum Border Wait Lists
Mexicali, Baja California. Alrededor de 800 personas en la lista para solicitar asilo. En esta ciudad de un millón de habitantes, frente a Calexico, California, la lista también es administrada por los Grupos Beta mexicanos. Vestidos con camisas de color naranja brillante van llamando a los migrantes que tienen los números a los que corresponde su turno en las oficinas estadounidenses. En la fotografía Araceli Avilés, propietaria del refugio Alfa y Omega, reparte sándwiches de atún a los migrantes en Mexicali.
Elliot Spagat/AP
Asylum Border Wait Lists
San Luis Río Colorado, Sonora. Alrededor de 900 personas en la lista para solicitar asilo. En esta ciudad, frente a Yuma, Arizona, la lista es manejada por Darwin Mora, un solicitante de asilo de Venezuela (en la fotografía). Mora administra dos pizarras blancas con cientos de números, cada uno representando a una familia o adulto soltero. Cuando CBP le dice a las autoridades mexicanas cuánta gente quiere, le corresponde a Mora tenerlas listas.
Elliot Spagat/AP
Asylum-seeking families with their children staying in tents housing waiting for their names to be called by CBP at the border
Cada familia que cruza o cancela está marcada con una X. Mora contó que los funcionarios de EEUU pueden llamar cualquier día entre 8 a.m. y 10 p.m. Durante esas horas, nunca se aleja de las pizarras, que tienen escrito en la esquina inferior izquierda de cada casilla un número que representa la cantidad personas en la familia. Los recién llegados esperan al menos cinco meses, algunos viviendo en tiendas.
Nick Oza/USA TODAY vía Reuters
Suanny Gomez, William Linares
Matamoros, Tamaulipas. Alrededor de 800 personas en la lista para solicitar asilo. Al pie del puente que esta ciudad con Brownsville, Texas, se han pegado más de 20 hojas de papel en un tablero grande con los nombres escritos a máquina de los solicitantes. Los migrantes revisan el tablero diariamente para ver qué nombres han sido tachados con un marcador negro. En la fotografía William Linares, de 5 años, mientras comía de lo ofrecido por voluntarios en Matamoros. Viajó con su madre Suanny Gómez desde Honduras. Gómez dijo a la agencia AP que no tenía para pagar una tarifa por la solicitud de asilo,
una de las propuestas del presidente Donald Trump.
Eric Gay/AP
Trump Asylum
Algunos de los nombres tienen una línea junto a ellos con la palabra "río", lo que significa que es posible que cruzaran hacia EEUU atravesando sin autorización el Río Grande. Hay acusaciones de que algunos funcionarios del gobierno mexicano o los agentes de seguridad en Matamoros cobran para anotar a los migrantes o subirlos en la lista.
Eric Gay/AP