Un reporte del inspector general del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) al que CNN tuvo acceso encontró una "peligrosa sobrepoblación" de inmigrantes recluidos en condiciones insalubres en un centro de procesamiento de la Patrulla Fronteriza (CBP) en El Paso, Texas. Esto ocurre tras una revisión sin notificación que fue realizada en el Centro de Procesamiento El Paso del Norte el 7 y 8 de mayo pasados
El lugar tiene una capacidad máxima instalada para recibir a 125 personas al mismo tiempo, pero en la revisión hallaron "aproximadamente 750 y 900 detenidos respectivamente" según la fecha. En una celda con espacio para 12 detenidos, por ejemplo, había 76 y en otra acondicionada para 35 inmigrantes había 155.
La Patrulla Fronteriza "estaba batallando para mantener las condiciones de higiene en las celdas. Con poco acceso a duchas y ropa limpia, los detenidos vestían la misma prenda por días o semanas", asegura el reporte obtenido por la televisora. "También hallamos a detenidos parados sobre los retretes en las celdas para hacer espacio y para poder respirar, lo que limitaba el acceso a las pocetas", agrega.
En las conclusiones, el inspector general asegura que "las acciones para corregir esta situación son críticas para las necesidades de higiene y seguridad inmediata de los detenidos".
Dice además que los propios funcionarios de CBP se mostraron preocupados por "los riesgos inmediatos para la salud" de los agentes federales y que la moral de los empleados estaba afectada al punto tal de que muchos inclusive habían adelantado su retiro o buscaban cambiar de trabajo. Hay una "alta incidencia de enfermedades" entre los funcionarios, señala el reporte.
En total, en mayo fueron inspeccionadas cinco estaciones de la Patrulla Fronteriza y dos puertos de entrada en el sector El Paso, que incluye desde la ciudad del mismo nombre hasta el este de Nuevo México.
Ante el reporte, DHS respondió al inspector general que "nuestro sistema migratorio no está acondicionado para recibir al número de inmigrantes que tenemos en la actualidad (...) La velocidad con la que los inmigrantes indocumentados están transitando por México para llegar a nuestra frontera sur está frustrando nuestros mejores esfuerzos para dar una respuesta rápida".
El estado actual
La conclusión anterior no es nueva. Se le ha escuchado a distintos funcionarios de la Patrulla Fronteriza, que han asegurado que sus espacios están colapsados y que se vive una "crisis humanitaria sin precedentes" en la frontera con México. Quienes llegan al país ya no son los mexicanos solos que años atrás huían de los funcionarios migratorios mientras intentaban ingresar a Estados Unidos por puntos no autorizados. Ahora son centroamericanos que huyen de la violencia y la pobreza de sus países, la mayoría de ellos familias con niños o menores no acompañados que buscan solicitar asilo.
Esta semana, CBP reportó tener el mayor número de arrestos de su historia. El Memorial Day que acaba de pasar detuvieron a más de 2,000 inmigrantes en El Paso, solo ese día, siendo esa una cifra cercana al total de personas que fueron detenidas durante todo el mes de abril de 2018. Y este jueves, aseguraron que un grupo de 1,036 migrantes cruzaron la frontera en el mismo sector, siendo el grupo más grande que dicen haber aprehendido durante la actual crisis.
Recién el 22 de mayo, un grupo de 25 senadores demócratas pidió al Comité Internacional de la Cruz Roja (ICRC) investigar los centros de detención y procesamiento de la Patrulla Fronteriza en el suroeste del país, y especialmente las condiciones de los menores no acompañados, familias y otros individuos vulnerables arrestados en la frontera. Lo hicieron alarmados por la muerte de cinco niños o adolescentes en cinco meses mientras estaban en custodia de autoridades migratorias o poco después de ser liberados.
CBP se encuentra bajo la lupa de las organizaciones que defienden los derechos de los inmigrantes y del Congreso desde diciembre. Ese mes se registró el primer fallecimiento de un menor: fue la guatemalteca Jakelin Caal Maquin, de siete años, que murió como consecuencia de un choque séptico, fiebre y deshidratación; poco después falleció Felipe Gómez, de ocho años, por complicaciones tras un resfriado.
Para responder a la crisis en la frontera sur, el presidente Donald Trump declaró en febrero una emergencia nacional en la frontera y ha ordenado también cambios a la ley de asilo para contener el flujo de inmigrantes. Entre ellos, retorna a México a los centroamericanos solicitantes de asilo para que esperen allá la resolución de sus casos; se calcula que son 6,000 inmigrantes procedentes de los países del Triángulo Norte en esta condici´on. También ha impuesto cuotas de casos a los jueces de inmigración, ha limitado las causas por las que se puede pedir el beneficio y ha endurecido los requisitos que deben completarse.
En fotos: un recorrido por el segundo sector de la frontera por donde cruzan más centroamericanos
iwmfborderpatrol-6012.jpg
A lo largo del muro en el sector El Paso, en Texas, pueden verse decenas de pantalones, camisas y prendas de ropa interior que van dejando los migrantes a su paso.
Almudena Toral/Univision
cristo monte.jpg
La montaña del Cristo Redentor en Sunland Park, Nuevo México, forma un muro fronterizo natural entre México y Estados Unidos. A pesar de su difícil geografía y el frío de la primavera, muchos inmigrantes usan sus senderos para cruzar.
Almudena Toral/Univision
iwmfborderpatrol-6121.jpg
Más de 40 personas se entregaron a la Patrulla Fronteriza en dos horas. Eran en su mayoría padres y madres con sus hijos en brazos, incluso bebés, que vinieron a Estados Unidos buscando mejores oportunidades de empleo.
Almudena Toral/Univision
iwmfborderpatrol-5522.jpg
Al no haber muros en la montaña del Cristo Redentor, la zona es vigilada permanentemente por la Patrulla Fronteriza y por sensores de movimiento. No es este el punto por el que ocurre el grueso de los cruces de indocumentados en el sector El Paso.
Almudena Toral/Univision
iwmfborderpatrol-5442.jpg
El arresto de un grupo de inmigrantes indocumentados en Texas, visto desde una vía.
Almudena Toral/Univision
iwmfborderpatrol-5928.jpg
"No habla inglés, solo español", se lee en el sobre que el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) entregó a la familia hondureña Vindel una vez que fueron liberados. Eran un padre y una madre con sus dos hijos. Los adultos fueron dejados en libertad, pero con un grillete en sus tobillos y deben presentarse en los próximos días con un oficial de ICE en su nueva dirección.
Almudena Toral/Univision
iwmfborderpatrol-6100.jpg
Aunque la Patrulla Fronteriza no tiene cifras exactas de cuántos coyotes han sido detenidos en los últimos años, aseguran que continuamente comparten información de inteligencia con las autoridades mexicanas. Explican que los traficantes de personas no cruzan a Estados Unidos pero sí guían a los migrantes hasta el río, por lo que debe ser el gobierno vecino quien efectúe las detenciones.
Almudena Toral/Univision
iwmfborderpatrol-5542.jpg
De un lado, el izquierdo, Ciudad Juárez, México; del otro, Sunland Park, Nuevo México.
Almudena Toral/Univision
iwmfborderpatrol-6138.jpg
Un niño guatemalteco ve al oficial de la Patrulla Fronteriza mientras él le hace preguntas a su padre.
Almudena Toral/Univision
iwmfborderpatrol-6223.jpg
Un agente de la Patrulla Fronteriza acompaña a un grupo de inmigrantes indocumentados hasta una de las puertas de acceso a Estados Unidos, donde los espera otro equipo para trasladarlos al centro donde le hacen las primeras entrevistas para luego remitirlos a ICE.
Almudena Toral/Univision
iwmfborderpatrol-6322.jpg
La frontera del sector El Paso está resguardada en buena parte por una verja metálica doble. Y no toda tiene muros construidos por el hombre, solo 83 millas. Otra parte tiene barreras naturales, como montañas.
Almudena Toral/Univision
iwmfborderpatrol-6264.jpg
A través de los sensores y las cámaras a lo largo de la frontera, la Patrulla Fronteriza detectó que un grupo de seis inmigrantes indocumentados intentaban cruzar a Estados Unidos con una escalera improvisada para escalar el muro fronterizo en el sector El Paso. La vigilancia del lugar se activó incluso con un helicóptero.
Almudena Toral/Univision
iwmfborderpatrol-6291.jpg
Una vez que los migrantes centroamericanos se entregan a la Patrulla Fronteriza son interrogados sobre su identidad. Este lunes, uno de los agentes aseguró que un joven había falsificado un acta de nacimiento para disminuir su edad a 17 años y ser tratado como menor.
Almudena Toral/Univision
iwmfborderpatrol-6347.jpg
Los oficiales de la Patrulla Fronteriza en El Paso aseguran que nunca habían visto cifras tan altas de inmigrantes arrestados en este sector. Enero y febrero de 2019 fueron dos meses en los que repuntó el dato, con más de 1,000% de variación en relación con los mismos meses de 2018.
Almudena Toral/Univision
iwmfborderpatrol-6381.jpg
Un tramo del muro fronterizo en el sector El Paso es levantado para sustituir el anterior, que se ve justo enfrente, y que fue instalado hace más de 10 años.
Almudena Toral/Univision
iwmfborderpatrol-6368.jpg
En la verja de El Paso es común ver zonas en las que los inmigrantes cortaron la estructura para poder entrar a Estados Unidos sin entregarse a la Patrulla Fronteriza. Los agentes aseguran que quienes se encargan de hacer los cortes son los coyotes.
Almudena Toral/Univision
iwmfborderpatrol-6391.jpg
El agente Frank Pino asegura que durante sus patrullajes de este año ha sido común encontrar grupos numerosos de inmigrantes indocumentados que quieren entregarse para pedir asilo. El grueso de las personas se rinde en el tramo que va de Ysletas a El Paso, ambos en Texas.
Almudena Toral/Univision
iwmfborderpatrol-6604.jpg
En un tramo de la zona de Santa Teresa, en Nuevo México, el muro de acero se acaba y el camino queda abierto y es aprovechado por los inmigrantes indocumentados para cruzar. En la imagen, una patrulla fronteriza vigila el área.
Almudena Toral/Univision
iwmfborderpatrol-6430.jpg
Un oficial de la Patrulla Fronteriza abre la puerta para salir del cinturón que vigiló.
Almudena Toral/Univision