Una corte de apelaciones decidió revertir este martes por la noche la decisión de un juez federal que acabó con el veto de Donald Trump que impedía pedir asilo en la frontera a los migrantes que llegaban a Estados Unidos tras pasar antes por un tercer país. El fallo del lunes, del juez Jon Tigar, supuso un golpe para las intenciones migratorias de la administración.
Sin embargo, pocas horas después el 9 Circuito de apelaciones decidió suspender la decisión de Tigar, lo que implica que se vuelve a la situación legal anterior al fallo del lunes, es decir que solo se puede pedir asilo en la frontera en Arizona y California.
El mismo juez Jon Tigar emitió en julio una orden nacional bloqueando la regla que permitiría al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) negar la mayoría de las peticiones de asilo que se registran en la frontera con México.
Los afectados
La medida afectaba directamente a los inmigrantes centroamericanos que cruzan el territorio mexicano antes de llegar a la frontera y entregarse a las autoridades federales de inmigración para pedir la protección del gobierno alegando que están huyendo de sus países por distintas causas.
La política, denominada Regla Final Interina (IFR), fue anunciada después de que la administración de Trump no consiguió llegar a acuerdos con México y Guatemala para convertirlos en 'tercer país seguro'.
Una semana después de que se anunció la regla, una corte de Washington DC desestimó una demanda que buscaba detener la medida, dándole una victoria al gobierno federal. Pero la alegría duró solo unas horas. Ese mismo día una corte federal de San Francisco, California, le prohibió al gobierno de Trump negar asilos en la frontera con México.
Pero luego Corte de Apelaciones del 9º Circuito, en respuesta a una demanda entablada por la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU), dictaminó que las autoridades federales de inmigración pueden rechazarles el asilo a inmigrantes en los estados de Nuevo México y Texas, las dos áreas más concurridas para los cruces fronterizos, pero no podrían hacerlo en California y Arizona, que se encuentran bajo su jurisdicción.
La corte de apelaciones del 9 circuito estableció una nueva audiencia para el próximo lunes 16 de septiembre, donde los abogados del gobierno y los defensores de los derechos de los migrantes presentarán sus argumentos nuevamente.
Critican dictamen
“Los fallos de esta semana evidencian la confusión que ha generado la forma tan drástica en que el presidente Donald Trump ha querido modificar los procesos de inmigración, en este caso en lo que tiene que ver con el asilo político”, dijo a Univision Noticias Juan José Gutiérrez, director del Movimiento Latino USA de Los Ángeles, California.
“Es una manifestación de la batalla frontal que se está dando entre las fuerzas más demócratas y las más conservadoras en el seno del gobierno federal. Mientras una tendencia de jueces menos conservadores quiere hacer prevalecer valores previamente establecidos, el gobierno de Trump, sin la aprobación del Congreso, quiere a través de acciones ejecutivas modificar estos procesos”, agregó.
Gutiérrez dijo además que “las organizaciones buscamos que se respete el debido proceso migratorio para salvaguardar los derechos de quienes buscan asilo”.
En similares términos se refirió al fallo del martes Angélica Salas, directora ejecutiva de la Coalición por los Derechos Humanos de los Inmigrantes de Los Ángeles (CHIRLA). “El presidente Trump ha violado leyes internacionales y de Estados Unidos y por eso hay fallos contradictorios”.
“El hecho que lo apoyen no significa que estén correctos en la ley. Tenemos que ver las consecuencias de estas acciones. La política migratoria del presidente está enviando a la gente a lugares donde los asaltan, matan. La frontera con México es uno de los lugares más peligrosos del mundo y a ese lugar estamos enviando a personas que vienen huyendo de sus países en busca de asilo”, agregó.
Salas dijo además que “lo que está haciendo la Corte de Apelaciones del 9º Circuito es ignorar la realidad y la ley. Las personas no pueden ser regresadas a México porque eso las coloca en mayor riesgo del que corrieron cuando decidieron salir de sus países para salvar sus vidas”.
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En fotos: el hacinamiento e insalubridad que sufren los inmigrantes indocumentados en un centro de CBP en El Paso
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En
su reporte, el Inspector General del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) alertó de que el centro de procesamiento de la Patrulla Fronteriza (CBP) en El Paso del Norte tiene graves problemas de hacinamiento.
Su capacidad instalada permite albergar 125 inmigrantes, pero el 7 y 8 de mayo contabilizaron aproximadamente entre 750 y 900 inmigrantes. La imagen corresponde a una de las celdas de mujeres adultas con capacidad para 12 personas: había entonces 76 detenidas apiñadas en ese espacio.
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Esta imagen muestra otra de las celdas diseñada para recluir a solo 35 detenidos hombres para que esperen ahí mientras son procesados por los agentes de CBP. Sin embargo, en la fecha en la que la Oficina del Inspector General realizó el recorrido había 155 inmigrantes indocumentados arrestados solo en ese espacio. Los cuadros blancos resguardan los rostros de estas personas. Aseguran que la sobrepoblación ha hecho que incluso en alguna celda vieran a personas paradas sobre el inodoro para hacer espacio para que ingresen más personas o sencillamente para poder respirar.
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El espacio de la imagen está diseñado para acoger ocho mujeres y ese día contaron 41. Las autoridades migratorias de CBP y del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) han alertado de que en la frontera sur se vive una "crisis humanitaria sin precedentes" e incluso han dicho que sus espacios son insuficientes para atender al volumen de centroamericanos que están llegando a diario al país para pedir asilo. El reporte de la Oficina del Inspector General asegura que revisó los estándares de Transporte, Acompañamiento, Detención y Búsqueda de CBP y que ellos establecen que "bajo ninguna circunstancia se debe exceder la tasa de ocupación (en celdas) fijada". Para esta instalación es de 125 personas. Aún así, detectaron niveles de hacinamiento que catalogaron como "peligrosos" durante los dos días de inspecciones sorpresa al centro.
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En sus observaciones, hallaron que cientos de indocumentados eran revisados en el estacionamiento del centro de procesamiento. Asegura que unas 75 personas eran tratadas por tener piojos. La Oficina del Inspector General alerta que los límites de espacio no permiten separar a detenidos que tienen enfermedades infecciosas y altamente contagiosas, como varicela, sarna o influenza. Quienes llegaron a esta instalación entre el 7 y 8 de mayo eran en su mayoría centroamericanos que huyeron de la violencia y la pobreza en sus países. Los ciudadanos de Guatemala, Honduras y El Salvador están a la cabeza de las cifras de arrestos en la frontera sur.
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Esta fotografía muestra una fila de personas esperando para ingresar al establecimiento de CBP en El Paso. La Oficina del Inspector General advierte en su informe sobre su preocupación no solo por el hacinamiento sino por el tiempo "prolongado" de permanencia de muchos inmigrantes en estos espacios. La consecuencia: ha aumentado la incidencia de enfermedades e incluso los empleados del lugar han sido contagiados. Cuentan que hay detenidos que están sanos y, aun así, solicitan que les permitan salir temporalmente de las celdas para ser revisados, lo que aumenta la carga de atención para el personal médico. Las condiciones de trabajo en este centro han hecho que muchos funcionarios renuncien y que otros estén acelerando sus retiros.
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En la imagen, una funcionaria de CBP conversa con un grupo de mujeres detenidas en esa celda. Otro de los problemas que identificó la Oficina del Inspector General es que los agentes deben ingresar a las celdas para darles comida o cuidado médico exponiéndose a que algunos de los detenidos pueda agredirlos. Y en medio del hacinamiento, advierten que mantener la salubridad del lugar se ha complicado y que incluso vieron un pasillo ocupado por 140 hombres que esperaban en las áreas comunes a que su celda fuera limpiada. "Observamos al staff con dificultades para maniobrar alrededor de esta multitud y poder cumplir con sus responsabilidades, además de que dijeron que sienten que tienen posibilidades limitadas si los detenidos no quieren cooperar", se lee.
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Maletas, carteras e incluso una muñeca en un contenedor. Antes de ingresar al lugar, los inmigrantes deben entregar sus pertenencias a los agentes, que aseguran vienen mojadas, con insectos y moho, por lo que las descartan.
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