Agentes federales volvieron a enfrentarse con manifestantes el martes en Minneapolis, en medio de la ola de protestas por las redadas migratorias y la muerte de Renee Good tiroteada por un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE)
Los agentes utilizaron gas lacrimógeno y un irritante en los ojos para dispersar a los manifestantes que volvieron a salir a las calles, mientras en zonas suburbanas estudiantes abandonaron sus escuelas en señal de protesta contra las agresivas acciones del gobierno federal. En distintos puntos de la ciudad se reportaron nubes de gas y escenas de tensión entre manifestantes y oficiales.
En medio de críticas por la forma en que se ha manejado la investigación de la muerte de Good, al menos cinco fiscales federales han renunciado a sus cargos en la Oficina del Fiscal de los Estados Unidos en Minnesota, en señal de desacuerdo con las decisiones internas del Departamento de Justicia.
Un funcionario del Departamento de Justicia confirmó que no se abrirá una investigación penal por posibles violaciones de derechos civiles en el caso, aunque el FBI sigue a cargo de la pesquisa sobre la muerte de Good.
La congresista demócrata por Illinois Robin Kelly anunció el martes en la Cámara de Representantes que inició un procedimiento para someter a un juicio político a la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, por su manejo de las operaciones de ICE.
Están aterrorizando a nuestras comunidades
Así responde el gobierno de Trump a las protestas de Minnesota
La muerte de Good ha desatado una serie de protestas sostenidas en Minneapolis y otras ciudades del país, cuestionando el uso de la fuerza por parte de las agencias federales y exigiendo respuestas claras sobre las operaciones de los agentes de ICE.
Minnesota, junto con las ciudades de Minneapolis y St. Paul, presentó el lunes una demanda federal contra la administración del presidente Donald Trump en un intento por frenar el despliegue masivo de agentes de inmigración en el estado. Los demandantes califican la operación como excesiva y aseguran que ha generado daños a la seguridad pública, las libertades civiles y la vida cotidiana de las comunidades.
Lo que estamos viendo son miles —en plural— miles de agentes federales entrando a nuestra ciudad. Y, sí, están teniendo un impacto tremendo en la vida cotidiana
El gobierno federal, por su parte, ha defendido que el refuerzo de más de 2,000 agentes de ICE responde a un impulso legítimo de aplicación de la ley migratoria.
Con información de AP
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