El Pentágono anunció este martes el fin del despliegue de 2,000 efectivos de la Guardia Nacional de Los Ángeles, lo que constituye casi la mitad del contingente enviado a la ciudad californiana desde principios de junio para enfrentar las protestas contra las redadas migratorias de los agentes federales del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE).
Unos 4,000 soldados de la Guardia Nacional y 700 marines han estado en la ciudad desde principios de junio. No quedó claro de inmediato qué motivó el final repentino del despliegue de 60 días ni tampoco cuánto tiempo permanecerá el resto de las tropas en la región.
El presidente Donald Trump ordenó el despliegue en contra de los deseos de Gavin Newsom, gobernador de California, que demandó para detenerlo.
Newsom argumentó que Trump violó la ley al desplegar las tropas de la Guardia Nacional de California a pesar de su oposición. También argumentó que las tropas de la Guardia Nacional probablemente estaban violando la Ley Posse Comitatus, que prohíbe a las tropas llevar a cabo la aplicación de la ley civil en suelo estadounidense.
El gobernador de California obtuvo una victoria temprana en el caso después de que un juez federal dictaminara que el despliegue de la Guardia era ilegal y excedía la autoridad de Trump. Pero un tribunal de apelaciones anuló esa orden, y el control de las tropas siguió en manos del Gobierno federal. El tribunal federal tiene previsto escuchar los argumentos el próximo mes.
Las tropas tienen la misión de proteger los edificios federales y custodiar a los agentes de inmigración en sus detenciones.
Vea también: