Desde que emigró en 1987 siendo un adolescente, Jaír Solís no había deseado tanto regresar a México hasta que reflexionó sobre la edad avanzada de su madre y la posibilidad de no volverla a ver viva. "Pensé: ‘voy a ir antes de que se muera’". Para asegurar su retorno él comenzó el proceso para legalizarse a través de su hijo mayor, un militar, sin anticipar que se metería en la boca del lobo.
Ese trámite se lo confió a un 'notario' (consultor de inmigración) que le cobró 500 dólares, un bajo costo que al final le salió caro. La mañana del domingo 24 de febrero, solo dos semanas después de que le llegó una carta sobre su caso migratorio indicándole que debía seguir el proceso para regularizar su estatus desde México, lo despertaron los golpes en su puerta.
"¡Policía! ¡Abra la puerta!", gritaron. "Me asomé por el hoyo de la puerta y vi que era Migración. Los reconocí porque ya los había visto en la calle parando gente", contó Solís, de 44 años, a Univision Noticias. "Les dije: ‘no les voy a abrir, le voy a hablar a mi abogado’", según su relato.
Aunque los agentes le aseguraron que solo querían conversar, Solís no les creyó. Aunque les respondía con firmeza, al otro lado de la puerta estaba más nervioso que nunca. Temía que pudieran entrar a la fuerza, lo deportaran y lo separaran de su esposa y sus cinco hijos, todos nacidos en este país.
"Les dije que me iba a cambiar de ropa, pero después les dije que había cambiado de parecer y que no les iba a abrir", relató. Once minutos después, los agentes se dieron por vencidos y se fueron.
En tres videos de seguridad que el abogado Richard Lucero, representante legal de Solís, envió a esta redacción se observa que a las 7:57 am cinco oficiales de ICE armados con pistolas y rifles entran al complejo de apartamentos en el noroeste de Los Ángeles donde vive este mexicano. A las 8:06 am suben al segundo piso dirigiéndose a su unidad. A las 8:17 am salen del edificio.
Al día siguiente, Solís fue a su trabajo cuidándose las espaldas, sabiendo que ICE ya lo tenía bajo su lupa. No se equivocó. En la madrugada del martes 26 de febrero, un auto deportivo encendió unas luces policiacas y lo detuvo. "¿Sabes quiénes somos?", le preguntó un agente migratorio al acercarse a la ventanilla de su auto. "Sí, ya sé", respondió el indocumentado.
Esa misma mañana lo llevaron al centro de procesamiento de ICE en el centro de Los Ángeles y por la tarde a la cárcel Theo Lacy, en el condado de Orange. Según él, ahí pasó un martirio de 22 días que inició durmiendo en el suelo y apretujado con otros nueve detenidos. "No teníamos cama, era un cuarto frío con un solo baño; dos noches dormimos sentados. Fue una tortura", afirmó.
Pasó menos de un mes en el penal, pero él dice que sintió como si hubiera estado un año. Cuenta que lo peor en ese lugar fueron los operativos por la madrugada para revisar que todo estaba bien. "Te tiran las camas, la comida. La patean y se ríen de uno. Y después te sacan en puro bóxer", relató.
En la lista de ICE por querer legalizarse
No es el primer migrante que se queja de maltratos en Theo Lacy, una vez considerada la peor cárcel para migrantes en California. El Sheriff del condado donde está, la agencia que la supervisa, ha negado cada uno de los alegatos.
El caso de Solís fue tomado por la Coalición por los Derechos de los Inmigrantes (CHIRLA), que le ofreció representarlo legalmente y pagó una fianza de 5,000 dólares para que este hombre peleara su proceso de deportación en libertad. Salió en libertad la noche del pasado 13 de marzo. Su esposa e hijos lo esperaban afuera de las oficinas de ICE en Los Ángeles. En ese reencuentro hubo abrazos y lágrimas.
"Estaba bien preocupado, pensé que ya no los iba a ver", dijo esa noche a Univision 34.
Su abogado Richard Lucero dice que el caso de este michoacano es un ejemplo de que sin la asesoría debida un proceso migratorio puede llevar a enfrentar la deportación.
El litigante cree que su cliente quedó bajo custodia federal porque hace 22 años cometió dos delitos menores: manejar con imprudencia y mostrar un arma. Pero Solís asegura que no es el responsable de eso, sino que en 1997 manejaba su auto y un joven que iba como pasajero sacó un pistola de juguete para amenazar a una persona.
(Pedimos un comentario sobre el caso en contra de este inmigrante indocumentado a ICE, pero hasta el momento de la publicación de este artículo seguíamos sin obtener respuesta).
Si este hombre hubiera contratado a un abogado en vez de un 'notario', le habrían advertido que tenía que "limpiar" su récord criminal, explicó el abogado Lucero. "Estos casos son un riesgo porque si los rechazan, ICE te puede ir a buscar", advirtió.
"El problema es que debido a los cambios en las políticas migratorias hay personas que sí califican para obtener un estatus migratorio, pero tienen miedo de lo que pase si niegan sus casos", también recalcó Lucero.
Solís tiene, de hecho, dos procesos pendientes para tratar de legalizarse. Además del que inició hace un año con su hijo enlistado en el Ejército, abrió otro hace 18 años por medio de su hermano con ciudadanía estadounidense. "Él tiene opciones", afirmó su abogado.
"Es algo que no le deseo a nadie"
El caso de este michoacano también refleja otro problema que enfrentan miles de inmigrantes que pasan largos períodos tras las rejas solo porque no pueden pagar sus fianzas. Un análisis de Univision Data descubrió que la situación se agrava según la discreción de los jueces de inmigración, pues mientras unos imponen fianzas de menos de 5,000 dólares, otros aplican montos incluso superiores a los 20,000 dólares.
Solís, quien hasta el día de su detención se ganaba la vida como supervisor de una empresa de limpieza y es el único sostén de su familia, dice que jamás habría salido de Theo Lacy sin ayuda de su comunidad. Además del apoyo económico y legal de CHIRLA, su iglesia le entregó 5,000 dólares que colectó entre sus feligreses y una campaña en GoFundMe ha reunido más de 5,200 dólares.
"Si no hubieran pagado la fianza todavía estaría encerrado. No habría tenido dinero", dijo él.
Este beneficio legal le permite a un indocumentado detenido enfrentar su proceso de deportación fuera de un centro de detención de ICE. Ese dinero sirve como garantía de que el inmigrante no escapará de las autoridades, pues lo perderá si no se presenta a las audiencias.
De acuerdo con una demanda interpuesta por la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) a finales de 2017, el gobierno federal impone fianzas "inaceptables" para los inmigrantes detenidos, incluidos los solicitantes de asilo, al no considerar sus recursos financieros o capacidad de pago.
Esta querella busca que las cortes apliquen estándares similares a los utilizados en casos criminales. "Los jueces deben considerar los vínculos de la persona con la comunidad, la gravedad del delito y las circunstancias financieras de una persona al momento de fijar la fianza", menciona la demanda.
Jorge Mario Cabrera, vocero de CHIRLA, contó que Solís se benefició de un fondo de 45,000 dólares que creó la organización para abogar en las cortes a los migrantes. "Muchas veces hay personas que han contribuido a su comunidad y vale la pena pelear por ellos. Muchas veces la razón por la que no salen libres es porque la familia no tiene para pagar la fianza", aseveró.
CHIRLA espera que su fondo para liberar indocumentados crezca nutriéndose de las donaciones.
Cabrera subraya que no dudarán en abrir la cartera para ayudar a personas como Solís que, si bien cometieron faltas menores en el pasado, se volvieron agentes de cambio en sus vecindarios. "¿Cuántos de nosotros tenemos delitos menores? Sin embargo, no merecemos que nos deporten", indicó el activista.
La semana pasada hubo un brindis, tacos dorados y ensalada de papa para celebrar el regreso de Solís a su hogar. Pero el alivio es a medias y las secuelas no se han ido. Cada vez que sale de su apartamento sus hijos menores, de entre 10 y 15 años, temen que sea la última vez que lo vean en este país.
"Todavía tengo miedo, siento que todos los carros me siguen. Nunca había sentido temor por andar en la calle, me quedé traumado", dijo entre lágrimas. "Es algo que no se lo deseo a nadie".
"Aquí para quedarnos": las mejores imágenes de la lucha de los inmigrantes en 2017
Dream Act Protest
Mark Wilson/Getty Images
Quinceañeras contra SB4
Vestidas contra la SB4. La ley SB4 fue aprobada en la primavera de 2017 por legisladores republicanos de Texas, luego de que el gobernador Greg Abbott declarara como prioridad eliminar las ciudades santuario en el estado. La medida obligaba a las autoridades a cumplir con las solicitudes de detención de ICE. En julio de 2017, 15 jovencitas latinas desfilaron con trajes tradicionales de quinceañeras en el capitolio de Austin,Texas, para expresar orgullo por su cultura y rechazo a la SB4.
Finalmente, la ley fue bloqueada y solo aprobada parcialmente.
David Ríos/Univision
Border Daily Life
Rodrigo Abd
Protestas Daca California
El fin de DACA. El 5 de septiembre de 2017 el fiscal general
Jeff Sessions anunció formalmente el fin de del programa DACA, que protegía a miles de dreamers. Muchos se reunieron en diferentes puntos del país para escuchar el anuncio de Sessions, como Paulina, una joven egresada de UCLA que llegó a EEUU cuanto tenía 6 años.
MONICA ALMEIDA/Reuters
Tps Haití.
Fin del TPS para haitianos. El
Estatus de Protección Temporal (TPS) con el que viven legalmente en EEUU cerca de 60,000 haitianos fue activado en 2010 por Barack Obama después del terremoto que devastó el país caribeño en 2010 y fue
eliminado por el Departamento de seguridad Nacional de la administración de Donald Trump el 20 de noviembre de 2017. En la fotografía, una inmigrante haitiana asiste a un evento por la extensión de TPS en La pequeña Haití. Miami, 22 de julio 2017.
Joe raedle/Getty Images
Un día sin Inmigrantes
David Maris
Deportados Juárez
Damia Bonmati/Andrea patiño
Mejores inmigración
La frontera más transitada y peligrosa del mundo. En 2017 más de 160,000 personas se arriesgaron a cruzar el Mediterráneo y cerca de 3,000 se ahogaron en el intento. El 53% de los refugiados de todo el mundo proviene de sólo tres países: Somalia, Afganistán y Siria, quienes atraviesan el peligroso mar en débiles balsas para poder llegar a Europa.
Un grupo de migrantes intentan aferrarse a una pequeña balsa de rescate, luego de que su bote de madera naufragara el 24 de mayo de 2017 cerca de Italia.
Chris McGrath/Getty Images
Veteranos Deportados
Veterano de regreso. A pesar de haber servido en el ejército de Estados Unidos, desde 1996 cientos de exmilitares han sido deportados a sus países de origen.
Héctor Barajas fue llevado a EEUU cuando era un niño y en 1984 obtuvo la residencia legal. Cuando cumplió 18 años, se alistó en el ejército donde sirvió durante seis años. Salió del ejército con honores en 2001, pero luego fue condenado por disparar una pistola en un vehículo. Fue deportado. Un perdón concedido por el gobernador de California, Jerry Brown, en abril de 2017, abrió las puertas a Barajas y otros veteranos deportados para que obtener la ciudadanía estadounidense.
Almudena Toral
TPS Nicaragua
Miami Herald/Getty Images
deportados
Regreso obligatorio. Un vuelo con 135 deportados de Estados Unidos llega a Guatemala el 9 de febrero de 2017. Ese mismo mes el exsecretario de Seguridad Interna, y ahora jefe de gabinete, John F. Kelly, dijo en Guatemala que las autoridades de su país tratarán de una manera “humana” a los inmigrantes indocumentados que sean detenidos.
Con la nueva política migratoria del gobierno de Donald Trump cualquier indocumentado puede ser considerado “criminal” y prioridad de deportación, aunque no haya sido acusado ni condenado de ningún delito.
Getty Images
Border Daily Life
Los cubanos que no lo lograron. La cubana Idenia Vidal lidera una procesión religiosa realizada por inmigrantes en Nuevo Laredo, Tamaulipas, México, ciudad colindante con Laredo, Texas, EEUU, el 24 de marzo de 2017. Forma parte del grupo de cubanos que no pudo entrar a EEUU luego de que Barack Obama pusiera fin a la
política 'pies secos, pies mojados', el 12 de enero de 2017. Un memorando de la
ley de Ajuste Cubano, permitía a los cubanos que tocaban suelo estadounidense permanecer de manera legal en el país, trabajar y solicitar beneficios monetarios, sociales y médicos y la residencia permanente a partir de un año de su llegada.
Rodrigo Abd/Ap
Dreamer Univision
Crianza remota. Esta chica que prefirió no dar su nombre nació en Estados Unidos hace 16 años.
Sus padres fueron deportados y desde hace seis años están en Colombia. Desde entonces vive con su guardián, responsable también de otros hijos de deportados. “No quiero esperar hasta los 21 años para tratar de traerlos conmigo, me hacen mucha falta, queremos estar juntos”.
David Maris
Visas H-2
Menos inmigración legal. Los inmigrantes mexicanos Jesús Martin Ley Lugo y Rogelio García Parria tienen visas H-2A, con las que trabajan legalmente en EEUU. La fotografía fue tomada cuando tomaban un descanso de la cosecha de lechuga romana en King City, California.
La visa H-2 es usada por trabajadores temporales no profesionales, y la emisión de este tipo de permisos también será reducido en administración de Donald Trump.
Lucy Nicholson/Reuters
Centro de detención California
LUCY NICHOLSON/Reuters
Irma Immokalee
Sin FEMA, sin nada. En Immokalee, uno de los rincones más pobres de Florida -a solo 50 millas de las mansiones millonarias de Naples-, la furia de Irma arrancó los techos de las frágiles casas de familias inmigrantes que se dedican a la agricultura. El 75% de la población de esa ciudad es de origen hispano y muchos no pueden optar a una ayuda gubernamental para recuperarse del desastre natural. En la fotografía,
la inmigrante guatemalteca Aura Gaspar espera en la oscuridad junto a sus hijos, luego de perder parte de su hogar.
Gerald Herbert/Ap
Refugiados a Canadá
CHRISTINNE MUSCHI/Getty Images
Ice arresto
De legal a ilegal. La fotógrafa Nancy Nicholson acompañó desde el amanecer a una decena de agentes de ICE en un operativo en San Clemente, California, en mayo de 2017. El objetivo, según las autoridades, era arrestar a cinco inmigrantes con documentos migratorios, pero que violaron de distintas formas las leyes de inmigración, y habían sido condenados por crímenes tan dispares como el intento de asesinato o un DUI. El hombre arrestado (en la fotografía) es de origen iraní y
vivía en Estados Unidos como residente legal permanente.
Lucy Nicholson/Reuters
Border Daily Life
El costo de cruzar la frontera. Delfino Luis Treviño, oriundo de Veracruz, México,
descansa en su litera del refugio para migrantes “Senda de Vida”, en Reynosa, Tamaulipas, ciudad colindante con McAllen, Texas, en marzo de 2017. Fue golpeado por “coyotes” al tratar de cruzar la frontera por su cuenta. Los traficantes de personas le cobraban 500 dólares para pasarlo hacia EEUU.
Rodrigo Abd/Ap
Arresto en la frontera
Ap
Best desde arriba muros
El concurso de monstruos de Donald Trump.
Los ocho prototipos del muro que el gobierno de Donald Trump pretende construir en la frontera con México se alzan como imponentes 'gigantes' de 30 pies de altura en el sector de Otay Mesa, en los límites de San Diego y Tijuana. La millonaria obra de construcción es disputada por seis empresas, dos de ellas de Arizona, y el resto de Alabama, Mississippi, Texas y Maryland.
Getty Images
Rosa Sabido
Al filo de la deportación. Rosa Sabido cruzó la frontera desde México hace 30 años. Tras luchar por revertir una salida voluntaria que ella misma firmó en 2002, en abril de 2017 ICE le negó la posibilidad de renovar el permiso anual con el que permanecía en el país. Desde entonces se refugia de la deportación en una pequeña iglesia en las montañas del suroeste de Colorado."Lo he intentado muchos años. No quiero renunciar en este momento. Quiero seguir intentándolo. Quiero dar todo lo que queda de mí en esta pelea", aseguró Rosa Sabido.
LUCY NICHOLSON/Reuters
Casas en la frontera 1
Vivir pegado del muro (literalmente). En Nido de Águilas, una localidad en la ciudad mexicana de Tijuana, una casa fue construida
con paneles, madera y una bandera de México, recostada del metal oxidado que divide a los dos países. El presidente Donald Trump prometió construir un "bello muro" en aquellas zonas entre EEUU y México que aún no lo tienen. Con ello enfocó los ojos de ambos países en la frontera: 1,900 millas que representan un sueño para las miles de personas que intentan cruzarla.
Edgard Garrido/Reuters
Deportados
El nuevo miedo a intentarlo. El Departamento de Seguridad Nacional publicó estadísticas que muestran que el número de personas tratando de cruzar ilegalmente la frontera con México ha caído al nivel más bajo en 46 años.
Durante el año fiscal 2017, que finalizó el 30 de septiembre, los agentes fronterizos de EEUU realizaron 310,531 arrestos, un descenso del 24% respecto del año anterior y el menor número total desde 1971. En la fotografía, deportados mexicanos caminan cerca de la frontera en Nogales, México, el 22 de febrero de 2017.
GUILLERMO ARIAS/Getty Images
Mara El Salvador El Faro
Migrar para sobrevivir. En los últimos años
la violencia vinculada a las pandillas ha provocado una ola de refugiados que huyen a otros países como México, Belice o Estados Unidos. Según la Agencia de la ONU para los Refugiados, ACNUR, el número de personas procedentes de El Salvador, Honduras y Guatemala que solicitan asilo en el mundo se ha multiplicado por siete entre 2010 y 2015.
Edu Ponces / Ruido Photo