La caravana de hondureños rompe el cerco policial en la frontera con Guatemala y sigue su camino a EEUU
Un grupo de personas burló la barrera policial en el puesto fronterizo de Agua Caliente y, sin hacer el trámite migratorio, avanzó con el objetivo de seguir hacia el norte. Para Conor Walsh, director en Honduras de Catholic Relief Services, las caravanas continuarán hasta que Estados Unidos no ataque las verdaderas razones que podrían frenar la migración centroamericana.
Al menos 1,500 migrantes hondureños inician un recorrido hacia Estados Unidos
En dos caravanas, al menos 1,500 hondureños, en su mayoría jóvenes entre los 17 y los 30 años de edad, partieron con rumbo a Guatemala, donde esperan continuar su paso hacia su destino final: Estados Unidos.
"Aquí vamos para adelante, para el sueño americano", dijo Kelvin Ramos a la agencia AFP ya desde la Casa del Migrante en el poblado de Esquipulas, un poblado fronterizo con Honduras.
En esta ocasión, cuenta la AFP, los migrantes pusieron al frente la bandera de su país y avanzaron sin mayores altercados con la policía —como los han tenido otras caravanas—, que se había apostado en la zona para prevenir, sin éxito, el paso de la caravana.
Santiago Billy/AP
A la carrera, cientos de migrantes cruzaron la frontera de Honduras a Guatemala este jueves sin pasar por los chequeos migratorios.
El siguiente destino de la movilización es México, un país que, según el nuevo presidente de Guatemala, Alejandro Giammattei, "utilizará todo lo que esté en sus manos" para evitar el paso de los migrantes.
Ya desde el mismo miércoles, otro grupo de unas 400 personas —entre hombres, mujeres y niños— logró pasar también la frontera a Guatemala por Corinto rompiendo el cerco de policías que les impedían el paso.
La nueva caravana de hondureños arrancó el miércoles en la madrugada desde San Pedro Sula. Como en las anteriores, quienes se sumaron iban huyendo de la pobreza, la falta de empleo, la crisis política y la violencia que generan las pandillas y los narcotraficantes en su país. Es una entre varios grupos que han salido de Honduras desde 2018, juntos, como una forma de protección ante el acecho de los delincuentes.
En aquella ocasión, en el camino se fueron uniendo salvadoreños, guatemaltecos y mexicanos a la caminata. La experiencia siguió repitiéndose y desató la ira del presidente Donald Trump, que comenzó a presionar a los países centroamericanos a convertirse en 'tercer país seguro' para recibir a migrantes de estas movilizaciones y tomó decisiones por decreto para intentar desalentar la migración en masa que venía a Estados Unidos.
El fracaso de una política
Una de las decisiones que tomó Trump en medio de la coyuntura en la frontera durante 2019 fue la de recortar la ayuda de Estados Unidos a países como Guatemala, Honduras y El Salvador. Desde entonces, Conor Walsh, director en Honduras de Catholic Relief Services, predijo que eso solo tendría una consecuencia: más caravanas.
"Cortar la ayuda, para nosotros, va a producir más migración (...) La política migratoria actual no está funcionando, no está teniendo el impacto esperado por las autoridades de Estados Unidos. Nosotros y muchos de los observadores habíamos pensado que lo que está ocurriendo era exactamente lo que iba a pasar, es lamentable que nuestras predicciones están volviéndose realidad", dice Walsh al teléfono a Univision Noticias.
Trump dice que retiró ayuda a Guatemala, Honduras y El Salvador por caravanas de migrantes
Walsh explica que, como consecuencia de esos recortes, se frenaron proyectos de creación de empleos incluso en el campo, así como el apoyo a pequeñas y medianas empresas. "Es lamentable ver que las decisiones han tenido exactamente el impacto contrario" que buscaba Estados Unidos, el de frenar la migración, asegura.
"Los hondureños están haciéndolo todo para escapar de una situación que sigue siendo intolerable. Están arriesgando sus vidas, dejándolo todo atrás para escapar de una situación insoportable a pesar de las experiencias de las caravanas anteriores", reclama, al enumerar que el empobrecimiento de la gente se agrava cada día, que la mayoría de la población gana menos de dos dólares al día o sigue desempleada, y que muchos huyen del campo a las ciudades buscando mejores oportunidades y consiguen nada. "Y se van al norte. Ni las medidas represivas ni las medidas (de EEUU) con el asilo están teniendo el efecto esperado", concluye.
Walsh cree parte de la solución a la migración está en restituir de inmediato esa ayuda. Desde su organización han promovido programas para la reinserción de jóvenes en riesgo que han llevado a muchos a conseguir empleo, montar empresas propias o estudiar en Honduras. Pero es realista: "Un solo proyecto no puede solucionar el problema (...) Presionar a los gobiernos está bien, pero no únicamente con la represión; hay que atacar las causas de la migración, y en eso es en lo que ha fallado Estados Unidos".
Ve también:
La caravana en los ojos de los niños: la dura travesía de los más pequeños hacia EEUU (fotos)
Niños Caravana
El migrante Luis Acosta lleva al pequeño Ángel Jesús, de 5 años, por las aguas del río Suchiate, frontera natural entre Guatemala y el sur de México. Muchos de los migrantes centroamericanos de la caravana que salió desde San Pedro Sula, Honduras, el 13 de octubre, decidieron entrar a México cruzando el río. 8 de noviembre de 2018.
ADREES LATIF/Reuters
Migrant children are pushed in a pram along the roadside to Matias Romero from Juchitan
Jonathan Rodríguez, de 7 años, en un campamento improvisado por los migrantes en Matías Romero, en México. 9 de noviembre de 2018. En el año fiscal 2018 el número de aprehensiones realizadas por la Patrulla Fronteriza en la frontera entre México y Estados Unidos llegó a 396,579 personas.
Cuando la caravana que salió de Honduras el 13 de octubre llegó al puente del río Suchiate fueron repelidos con gases lacrimógenos. En esta fotografía uno de los viajantes centroamericanos protege entre sus brazos a uno de los niños migrantes. 8 de noviembre de 2018.
UESLEI MARCELINO/Reuters
Niños Caravana
Los hondureños Alejandra Solórzano y Kevin Novoa caminan con su hija Alejandra, de 4 años, cerca de Juchitán, Oaxaca, México. Alejandra se ató a su hija con un trozo de tela para evitar que se pierda entre la multitud. 1 de noviembre de 2018.
Rodrigo Abd/Ap
Caravana Niños
La hondureña Glenda Escobar y su pequeño hijo Adonai descansan en la carretera mientras otros siguen caminando entre Pijijiapan y Mapastepec, México. Los casi 400,000 migrantes aprehendidos en 2018 por autoridades de EEUU en la frontera representan un aumento cercano al 30% respecto a las aprehensiones realizadas en el año 2017. 25 de octubre de 2018.
UESLEI MARCELINO/Reuters
Migrant children, part of a caravan of thousands travelling from Central America en route to the United States, rest in a makeshift camp in Mexico City
El hondureño de 37 años Óscar Martínez lleva en hombros a su hijo Dilan, de 3 años, por una carretera cerca de Tapachula, México. "Estoy viajando con toda mi familia, mis tres hijos y mi esposa. Vamos a Estados Unidos en busca de un futuro mejor para nuestros hijos", expresó Martínez. 31 de octubre de 2018.
CARLOS GARCIA RAWLINS/Reuters
Niños Caravana
Los hermanos hondureños Jenni, de 5 años; Irvin, de 6 y Alexander, de 3, en el área de carga de un camión entre cerca de Pijijiapan, México. 26 de octubre de 2018.
ADREES LATIF/Reuters
Caravana Niños
La pequeña Belinda Izabel en los hombros de su padre, Rosendo Noviega, de Guatemala, cerca de Santiago Niltepec, México. 30 de octubre de 2018.
UESLEI MARCELINO/Reuters
Niños Caravana
Una niña carga una muñeca y sus otras pertenencias en el camino a Mapastepec desde Huixtla, México, al amanecer del 24 de octubre de 2018.
ADREES LATIF/Reuters
Migrant children, part of a caravan of thousands traveling from Central America en route to the United States, hug one another whilst they rest in a makeshift camp in Juchitan
Dos niños migrantes en un campamento improvisado en Juchitán, México. Jeh johnsons, ex secretario del Departamento de Seguridad Nacional, afirmó en 2016 que el número de adultos mexicanos intentando cruzar la frontera sin autorización había caído radicalmente, “pero más familias y menores no acompañados están huyendo de la pobreza y la violencia en Centroamérica”. En 2014, por primera vez, el número de centroamericanos aprehendidos en la frontera sur superó al de mexicanos. 31 de octubre de 2018.
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Niños Caravana
Un grupo de niños migrantes fueron entretenidos por un mago en un refugio donde se resguardaron junto a sus familiares en Guadalajara, México.12 de noviembre de 2018.
Rodrigo Abd/Ap
Niños Caravana
Chelsy Montserrat Maldonado, hondureña de 4 años, llevaba un vestido con los colores de la bandera de EEUU cuando se refugió con su familia en un campamento improvisado de Tapanatepec, México. 28 de octubre de 2018.
HANNAH MCKAY/Reuters
Niños Caravana
Eddie, de un año de edad, descansa con su padre, Julio García Márquez, en Tapanatepec, México. Provenientes de Guatemala, García contó que su esposa fue asesinada hace cinco meses y por eso viajó a buscar una vida mejor en los Estados Unidos. 27 de octubre de 2018.
HANNAH MCKAY/Reuters
Ninos Caravana
Una niña migrante duerme en el suelo mientras sus familiares y otros viajantes preparan un campamento para pasar la noche en un motel abandonado en Matías Romero. 1 de noviembre de 2018 .
Spencer Platt/Getty Images
Migrant children, part of a caravan of thousands from Central America trying to reach the United States, play together while they rest in a temporary shelter in Tijuana